NOSOTRAS

NOSOTRAS
Arte:Susana Khabbaz

sábado, 13 de octubre de 2007

MENSAJE DE LAS MUJERES INDIAS


Queridos:
¡Esto encaja con lo que el Jefe Águila Blanca y otros nos están diciendo!

Amor y Paz

Jan Watson. (GOF en Australia)

Mensaje de las Abuelas (Nativas Americanas). A través de Judith.
Traducción: Odilia Rivera


Con toda esa agitación aterradora que ahora está tomando lugar en nuestro mundo, viajé hacia las Abuelas para preguntarles que es lo que podemos hacer aquellos de nosotros que queremos estar en servicio en este tiempo.

“Hablen”, ellas contestaron. Pero “hablen desde una posición de poder y nunca con enojo”. “Sostengan un espacio sagrado y párense orgullosamente en éste y después hablen”

Si no pueden mantener balance y sostener un espacio sagrado, no hablen. No contribuyan a la agitación presente en el mundo. Hablen en sabiduría, hablen de paz y lo más importante, sean pacíficos. “Pero hasta que sean pacíficos, sostengan, vivan y respiren un espacio sagrado, no hablen” ellas dijeron.

Siempre que se encuentren a si mismos enojándose o con temor, detengan lo que estén haciendo, métanse dentro de si mismos e invóquennos. Los tiempos en que están viviendo son una gran prueba para ustedes –las abuelas dijeron moviendo la cabeza solemnemente- Cada vez que ahora miran, ven la energía excesiva del Yang corriendo enajenada. Esta jala y atrapa a todo lo que se para en su camino y es ávida y siempre quiere más. Podría querer adherirse también a ustedes -ellas dijeron- le gustaría fustigarles también hacia un frenesí, pero siendo fustigados hacia un frenesí, simplemente alimentará la energía inestable del yang.

Mientras la energía del yang se vuelve más incontrolable, se vuelve seductiva e inteligente. Pero –ellas dijeron señalando con el dedo- siempre que se encuentren perdiendo su paz, perdiendo su conexión con su corazón y su posición de poder; ¡retírense! ¡Llámennos! nosotros les llenaremos y anclaremos hasta que se vuelvan un coloso, un faro de luz que irradie espacio sagrado, Ommmm. -Las abuelas cantaron Om.

Su compromiso para sostener un espacio sagrado es como el Om. La posición que tomarán resonará profundo y alto, lejos y ampliamente y reverberará dentro y fuera. Anclará la red de luz y reforzará la estructura del Ser del planeta.

Lo que ahora está sucediendo en su mundo los pondrá a prueba. Todo lo que les han enseñado anteriormente –dijeron suspirando- ha venido desde la perspectiva del yang. Debido a ello, en un tiempo como este desean hacer algo bueno. Les decimos: Sean buenos, sean buenos, sean ustedes mismos y vivan enraizados en lo divino. Séanlo. Ellas sonrieron y me cubrieron con sus mantos.

Los tiempos de cambio tratarán de jalarlos hacia la derecha y hacia la izquierda, golpeándolos de esta u otra forma. En este momento la energía del yang está corriendo alocada e incitando a pelear.

No soplen con los vientos –dijeron- sino sostengan, sostengan un espacio sagrado, y cuando se sientan firmes, entonces hablen. Hablen lo que venga hacia ustedes en tales tiempos y den voz a las palabras que se eleven dentro de ustedes. Lo que digan entonces estará correcto. No necesitan calcularlo o planearlo con anticipación. Y todo el tiempo invoquen lo divino y pidan por todos los seres. Dejen que cada uno sea feliz en todos los mundos. Pidan esto, una y otra vez, o pronuncien las plegarias que amen y reciten las líneas que les traen consuelo. Tales plegarias sostienen poder y hacen un enorme bien.

Sostengan un espacio sagrado y llámennos. Se los hemos dicho antes y se los recordamos, que a menudo lo que parece estar mal en las palabras que escuchan, dentro de sí mismas ellas tienen las semillas del bien. Las cosas no son como parecen. Un enorme cambio está ahora tomando lugar, el cambio del yin y el yang, y son llamados a hacer un gran trabajo, a anclar el mensaje que hemos traído, y al hacerlo, infundirán en su planeta con la equilibradora energía del yin. Esto sucederá cada vez que abran el yin y sostengan un espacio sagrado. Esta guerra no es tan importante como el trabajo que les ha sido encomendado – dijeron y yo las miré fijamente.

Ha habido miles y miles de años de guerras en el pasado –dijeron- pero sostengan, sostengan, sostengan –cantaron- sostengan un espacio sagrado. No olviden el compromiso de su corazón, el compromiso de ser uno con lo divino. Manténganse firmes y si se sienten atraídos a la acción, vayan, siempre y cuando puedan sostener un espacio sagrado. Cuando estén en una reunión digan una plegaria. El bien que sale de las plegarias como ésta, enviado en medio de una multitud, es inconmensurable. Pero si alguna vez se encuentran a sí mismos enojándose, o perdiendo su centro, retírense hasta que otra vez sostengan su espacio sagrado.

Cada vez que elijan sostener este espacio sagrado, su posición será más fuerte. Será más fuerte -las abuelas rieron. Al principio se encontrarán entrando y saliendo de su espacio sagrado, especialmente saliendo - rieron otra vez. Cuando esto suceda, regresen a su compromiso y sean uno con lo divino no importando nada más. Este es el deseo de su corazón. Esto es el por lo que hicieron el voto de sostener un espacio sagrado.

Les ayudaremos a desarrollar un radar y a alertarlos cuando se estén quedando atrapados en las espirales de la energía yang. Cuando se den cuenta de esto, llámennos y les traeremos a casa, hacia el espacio sagrado. Ese es su hogar - lo dijeron moviendo la cabeza y sonriendo.

Sostener este espacio sagrado alimenta la vida y este es su trabajo. -Ellas sacudieron las palmas de sus manos como si dijeran: Esto es todo lo que hay. Volviéndose un hogar para que otros resuenen con el, ayudará a otros. Cuando se paran en un espacio sagrado, crean un centro de calma y viendo su ejemplo, otros podrán calmarse y centrarse más fácilmente y venir a casa ellos mismos. Pero sin su trabajo, sin algo firme a qué relacionarse, ellos serán incapaces de recordar quienes son.

Entren en cualquier actividad que los llame. Es ante todo, su corazón llamándoles. Este trabajo es nuestra misión y ustedes se han enlistado en ella. Les amamos profundamente y les asistimos –dijeron- y siempre les ayudaremos. Y vi ese profundo amor en sus ojos y me sentí profundamente emocionada. No estaba acostumbrada a que nadie me mirara así.

Sean conscientes de que la presión y el jalón del excesivo yang, ahora es grande. Por un largo tiempo la tierra no ha conocido nada más que este jalón. Todo su acondicionamiento les ha enseñado a vivir en un mundo yang. Sin embargo, recientemente han llegado a conocer el calmante poder del yin y ahora es tiempo para que vivan mas en este lugar. En cualquier momento pueden confiar en nosotras –dijeron las abuelas – y en el profundo manantial del yin dentro de sí mismos. Los bendecimos. Los bendecimos.