NOSOTRAS

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Arte:Susana Khabbaz
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lunes, 7 de enero de 2019

JEROGLÍFICO EN ORO EN LA PUERTA DE SEKHMET


Inscripción a la entrada del templo de Sekhmet, en  una lámina de oro escrita en jeroglífico dice:







“Solo te pido que entres a mi casa con respeto. 

Para servirte no necesito tu devoción, si no tu sinceridad,  ni tus creencias, si no tu sed de conocimiento. 

Entra con tus vicios, tus miedos y tus odios, desde los más grandes hasta los más pequeños.
 Puedo ayudarte a disolverlos. 

Puedes mirarme y amarme como hembra, como madre, como hija, como hermana, como amiga, pero nunca me mires como una autoridad por encima de ti mismo. 

Si la devoción a un Dios cualquiera es mayor a la que tienes hacia el DIOS que hay DENTRO de Ti , les ofendes a ambos  y ofendes al uno”.


















jueves, 24 de enero de 2013

LA DESAFIANTE


La Desafiante -

Si la Iniciación es abrir una puerta, no es raro que algo pase a través de ella.

 Esa es "La Desafiante", el aspecto de la Diosa que desarraiga definitivamente
lo que estorba el fluir de la energía creadora.

Lo que antes era un "No", se convierte en un "Basta".

Toda la urgente necesidad de ser lo que se debe, se concentra en ella.

Hay infinita solicitud en la acción desarraigante.

 Hay una definida preocupación por el buen resultado de cada proyecto,
de cada creación en marcha.

 Por eso hay firmeza y decisión extirpadora.

A veces oponerse es el más radical acto de amor.

 Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan

Agradezco la imagen a Mateo Arfanotti, artista italiano nacido en la ciudad de Sarzana.

domingo, 6 de mayo de 2012

LAS MÁSCARAS DE LILITH








Maravillosa obra de Lola Lince, buceando por los aspectos femeninos,
 oscuros y luminosos.
Como una sacerdotisa DEL ARTE integrando la dualidad y unificando.

Gracias Lola por una creatividad explendida y por tu profundidad.

HYR

¿Por qué Lilith?
Digamos que Lilith es: Memoria en Acción. Memoria de lo eterno
 femenino que nos habita, Hipérbole de la Memoria. Viaje de
descenso y ascensión, el camino que nos lleva de regreso hasta el
regazo de la diosa blanca o la diosa oscura qué en palabras
de Robert Graves, no es otro que el camino de la poesía. 
Lilith y sus máscaras detonan esta poética orgánica y visceral que 
nos libera y reconcilia con este lado,caótico, oscuro…nunca 
domesticado.
Las Máscaras de Lilith, hipérbole de la Memoria, es el proyecto 

de ingreso de Lola Lince al Sistema Nacional de Creadores de Arte.

Las mascaras de Lilith


Por Fernando Trujillo

Según el folklor judío Lilith fue la primera mujer creada por Dios y entregada a Adán, cuando Lilith se negó a ser sumisa ante el hombre, de esta forma Lilith escapa del Edén siendo maldecida por Jehová y uniéndose a las huestes de Lucifer.
Desde entonces Lilith ha caminado por la tierra siendo considerada la primera feminista de la historia, para el judeocristianismo Lilith es la esposa de Satán y madre de demonios, para la cultura gótica ella es la madre de los vampiros y para otros ella es la madre de la humanidad.
En la cultura semita Lilith es un súcubo, un demonio sexual que seduce a los hombres en sus sueños para robarles su alma, como una especie de Freddy Kruger femenino, muy parecido a esto en la cultura sumeria Lilith es llamada Lilitu y tiene la misma función de demonio sexual que en la cultura semita.
Todos estos atributos y nombres que se le han dado no son más que mascaras que ha usado en su caminar por los siglos, repudiada por los semitas y venerada por los góticos en su disfraz de Reina de los Vampiros, la diosa se ha reinventado así misma a lo largo de siglos de historia. Diosa, demonio, vampiro, madre, prostituta, feminista y virgen todos estos títulos son las mascaras con las que Lilith ha caminado con nosotros.

Lilith al igual que su esposo Lucifer ha usado una máscara distinta en cada periodo de la historia, el profesor Jung decía que los arquetipos no se pueden matar ni desterrar, siempre regresan con una nueva mascara.
¿Puedes descubrirla? Está en la antigua religión griega bajo el nombre de Afrodita, los pueblos germánicos la veneraban bajo el nombre de Freya y en la antigua India tenía el nombre de Kali la diosa de la destrucción, que tal en el cuento Carmilla de Sheridan Le Fanu en su máscara de Reina Vampiro. La puedes encontrar en antiguos relieves como una diosa de la fertilidad o como una diosa de la sexualidad, la puedes ver como una mujer anciana llena de sabiduría o la puedes ver como una oscura diosa que trae la destrucción y la miseria.
La diosa es múltiple, en su aspecto como doncella, madre o anciana ella es la conocedora de la magia, la que inicia al hombre o a la mujer en el camino hacia un conocimiento superior.
Estos tres aspectos son mascaras de la misma diosa, aquella diosa que vuelve locos a los hombres e introduce a los iniciados en ese mundo secreto de la magia y los símbolos. La diosa camina con una nueva mascara siendo amada, repudiada y temida.
Es irónico que el judaísmo desprecie y tema a la figura de Lilith puesto que muchas de sus heroínas cumplen con el arquetipo de prostituta, Ester sedujo al rey de Persia para que no persiguiera a su pueblo mientras que Judith sedujo al general babilonio Holofernes y en su noche bodas lo asesino. Para el judaísmo (así como su hijo el cristianismo y su hermano gemelo el Islam) Lilith es un ser perverso, un demonio que conduce a los hombres hacia la destrucción, una ramera despreciable y todo por negarse a someterse a su marido y desafiar a Jehová, bueno al parecer para los semitas la prostitución no es un pecado mientras cumpla con sus propósitos.

¿La Virgen María es otra mascara de Lilith? Esto seguramente indignara a muchos cristianos fundamentalistas cuando lo escuchen pero es verdad, en realidad la figura de la Virgen María (así como de otras Vírgenes) viene de las diosas paganas de la antigüedad, un arquetipo que los primeros cristianos adoptaron en su panteón divino y por supuesto es otro de los disfraces de Lilith en su aspecto como diosa virgen.
La Virgen María es Lilith así como Jesucristo es otra mascara de Lucifer, nuestros dos héroes nuevamente han engañado a las masas con sus disfraces. Esto es parte de un cristianismo esotérico sin embargo esto es un tema aparte.
En su otra parte Lilith es también la temida Babalon la Mujer Escarlata, la esposa de la Bestia la cual monta un dragón desnuda y que simboliza el miedo de los piadosos cristianos a la sexualidad femenina.
Así Lilith juega un doble papel como Virgen María y Mujer Escarlata en la comedia metafísica de la existencia. La Virgen y la Prostituta son dos arquetipos sagrados, dos aspectos de la diosa. El judeocristianismo al venerar a una sobre otra ha roto nuevamente el equilibrio cósmico.
En todas las culturas siempre ha existido una veneración hacia la diosa en sus dos aspectos: como una virgen sagrada y como una prostituta, estos dos arquetipos no son antagónicos como el judeocristianismo convirtió después si no dos polos opuestos que se complementan.
La función de la prostituta sagrada en algunas culturas era enseñar a los jóvenes los misterios de la sexualidad entregándose ella misma en los rituales sagrados, por otra parte en la antigua Roma existieron las Vestales, mujeres vírgenes las cuales eran reverenciadas y respetado su carácter sagrado dentro de la sociedad. En aquellas mujeres se manifestaba la diosa tanto en su carácter como una virgen intocable como en el de prostituta sagrada.
En la actualidad estas mujeres son veneradas de forma inconsciente, las celebridades y figuras públicas son objeto de culto por parte del ser humano moderno, en un mundo en el que Dios ha muerto y el espíritu de lo racional domina es cuando el ser humano en todo su vacío existencial necesita de venerar a algo que sea superior a ellos y compense su vacio interior. Este ser superior puede ser un superhéroe de comics, un personaje de algún videojuego o en este caso una celebridad. Los arquetipos tienen muchos disfraces en estos tiempos modernos.
Pongamos como ejemplo a la cantante pop Taylor Swift quien de forma inconsciente juega el papel de la virgen sagrada, su figura inocente y su angelical voz atraen a una horda de fieles a sus conciertos que de forma devota compran sus discos, pegan sus afiches en sus cuartos y cantan sus canciones con fanática alegría tal cual culto a la virgen.
Por otro lado la actriz porno Sasha Grey involuntariamente juega el papel de prostituta sagrada, su actitud de chica mala, su desbordante sexualidad, su mirada atrapante y seductora son la fantasía de hombres y mujeres quienes devotamente ven sus películas y bajan sus fotos de internet. Sasha Grey al igual que Lilith y la Mujer Escarlata de la Biblia atraen también el odio de los fundamentalistas quienes la condenan al Infierno, la llaman ramera y le llaman también pecadora.
En la actualidad cualquier mujer ya sea en su faceta como virgen o prostituta tiene el poder de ser una diosa.

Es posible que Lilith sea la Beatriz de Dante, la Dulcinea del Quijote e incluso la Brunhilda de Sigfrido. La A-Mada a la que el héroe tiene que salvar, el héroe realiza muchas proezas, lucha contra dragones y atravesar muchos peligros por el amor de su dama inalcanzable.
Esta es la misma filosofía del amor cortes de la Edad Media y se puede ver en los cuentos de hadas cuando el príncipe enfrenta muchos peligros y al final logra tener el amor de su doncella.
No cualquiera es digno del amor de Lilith por eso abandono a Adán y por esa razón se entrego a Lucifer y a Caín el primer gran guerrero, únicamente los iniciados pueden acceder a ella, su amor hacia ella es una superación a la muerte y una conquista de la inmortalidad.
En la novela mística Demian de Herman Hesse aparece Eva la madre de Max Demian por la cual el protagonista Emil Sinclair siente un profundo amor. Eva es la mujer idealizada tanto en las visiones como en la realidad del protagonista.
Eva es otro disfraz de Lilith en su aspecto como madre de la humanidad, amada por el iniciado (Sinclair) y quien le es fiel.
Al igual que en los sueños de Sinclair, la diosa se aparece en los sueños de los iniciados haciéndoles compañía en su soledad, impulsándolos a superar la muerte y despertando los sentimientos de ellos hacia su figura. Solo el que la merezca la tendrá en sus brazos.
La Gran Madre, la doncella inalcanzable, la princesa en peligro, la mejor amiga, la celebridad de tus sueños, la virgen y la prostituta sagrada la imagen de Lilith es una parte del alma humana, una voz que le habla a los iniciados en sus sueños y que se manifiesta en toda mujer.
El primer amor de la infancia y la lujuria que despierta una sensual mujer son manifestaciones de esa diosa que camina entre nosotros despertando nuestra libido, burlándose de los dogmas religiosos e impulsándonos a alcanzar la eternidad.
Lilith es iniciación por medio de la sexualidad, es libertad y es el ideal femenino disfrazado de varias mascaras y formas, caminando a través de ciclos con una nueva mascara, danzando a través de eras carcomidas por la decadencia, Lilith siempre vuelve con una nueva mascara como su esposo Lucifer, uno la puede repudiar y temer o por el contrario se le puede venerar y amar cuando la descubramos en su actual mascara. Como pagano esto último me sienta muy bien.

Mayo 2010

Publicado en Biosocialismo Aztlan http://biosocialismo.info/index.php?newsid=134




sábado, 17 de julio de 2010

BABALON





Introducción al Concepto de Babalon


“¡Exponeos oh mis hijos bajo las estrellas, tomad vuestra cuota de amor! Yo estoy sobre vosotros y en vosotros.... Disfrutad de todas las cosas de los sentidos y del éxtasis. Y no temáis que ningún Dios os negare por ello”
Libro de la Ley dictado a A.Crowley en 1904 en el Cairo, Egipto.


Babalon es la energía femenina del Universo, en la Magia Enochiana. Así como en la Cabalah existe el concepto de Shekinah, o en la tradición Hindú existe el concepto de Shakti.

Babalon es la unica Diosa en el Concepto Enochiano del Universo, aunque su energía se divide luego en otros aspectos, que estudiaremos más adelante.

Si nos remitimos a la Mitología es muy común encontrar que las distintas Diosas poseen varios aspectos o cualidades. (Ver: “Las Diosas” de Caitlín Matthews).

Babalon en su aspecto de lo femenino primordial la encontramos muy bien representada en la Carta número XI del Mazo de Aleister Crowley.

Ella representa el Sacramento Sexual (Ver: La Prostituta Sagrada de Nancy Qualls Corbbet) ). A través de la historia nos encontramos con mujeres como por ejemplo, las Hetairas griegas que si bien se las consideraba prostitutas, eran mujeres que conocían muchos secretos de la magia y el manejo energético de lo sexual. En el antiguo Japón las Geishas acompañaban a los varones a reflexionar mas allá de tener o no sexo con ellos. En los Evangelios Apócrifos se comenta que María Magdalena era la confidente y pareja de Jesús. Barbara Walker nos cuenta que aparte era versada en temas metafísicos muy profundos (Ver: “The Origin of the Tarot)

La Carta XI (como todas las cartas del tarot) es un código Iniciático:

Su número nos proyecta a Daath la esfera oculta y pasaje a otro Universo. Daath significa Conocimiento. Es la esfera 11, que flota sobre el Abismo-Chaos.
Su signo es Leo. Leo está muy bien representado por el Arquetipo del Rey o la Reina. Somos Reyes de la Creación, pero lo hemos olvidado. El Libro de la Ley dice:

“Un Rey se puede disfrazar de mendigo, pero un mendigo no puede ocultar su pobreza”.

Su ubicación en el Árbol de la Vida es desde Chesed a Gueburah, desde la Gracia a la Fuerza. Su poder es el de administrar en equilibrio esas dos fuerzas.
Es un Sendero Transversal del Árbol de la Vida, junto con la Emperatriz y la Torre, es la viga que sostiene el triángulo de la Individualidad. La sumatoria de las letras hebreas de los tres Arcanos suma: 93 que es el Número de la palabra griega: Thelema: Voluntad.

Su letra hebrea es la Teth= Serpiente. Que posee el mismo valor numérico, que la palabra: Mesías. El valor numérico de Teht es 9. 9 también es Yesod, en donde residen los misterios de la Sexualidad Sagrada. Es la esfera de Parakletos, la Paloma del Espíritu Santo, allí rige Gabriel el arcángel que le anuncia a Maria-Miriam que se encuentra encinta. La palabra virgen, en hebreo significa: mujer autónoma, que no depende de ningún hombre.

La Serpiente del Mito del Génesis que despierta, que lleva al “darse cuenta”. Es la aliada de la mujer. La Mujer-Maga Tántrica que despierta al hombre dormido.
La Serpiente es Kundalini, la energía serpentina que yace en un ensueño esperando que el Iniciado Tántrico la llame por su verdadero nombre para empezar su recorrido serpenteante a través de Ida, Pingala y Shushuma, limpiando y vitalizando los Chackras. En el “velado” cuento “La Bella Durmiente” se puede develar este misterio. Los cuentos son códigos secretos, que nos de-velan los Mundos Internos. (ver “Los cuentos de Hadas” de Cooper).

Es la Energía que ilumina, de alguna manera es Lucifer el que trae la Luz, el Lucero del Alba, Venus. La estrella de la mañana con la cual meditaban los Esenios, Maestros de Jesús en su adiestramiento iniciático. (Ver: “Jesús Memoria de Esenio de Marie Givaudan).

Su símbolo es el Heptagrama Unicurso, el número 7 se corresponde con Netzach, la Diosa que trae y busca la unión sin discriminación. Su equivalente griega es Afrodita, la Diosa del A-Mor.

En la Carta XI, retitulada por Aleister Crowley: Lujuria, ella aparece portando su más poderosa Arma Mágica:

La Copa=Binah de la Comprensión, la Intuición, el A-mor=Lo que no muere, Lo eterno.

Aleister Crowley cuando opina sobre la Carta dice:

”Lujuria implica no sólo fuerza, sino la dicha de ejercerla”.

Ella no rechaza a nadie, su poder es inclusivo, ella unifica por medio del Cáliz,que no es ni más ni menos que el Santo Grial.
Ella, es el Misterio que los 12 Caballeros del Mito Arturiano trataron de resolver. El Misterio de lo Femenino.

Ellos buscaban afuera lo que en realidad tenían que buscar adentro.
Aleister Crowley nos dice en “Magia en Teoría y Práctica”: “El Mago debe cultivar su parte femenina sin menoscabar su virilidad”. La virilidad es también la fuerza del Vril de la que hablan los Magos Rúnicos, los Viktis y los Iniciados Tántricos. (Ver: “Nos el Libro de la Resurrección” de Miguel Serrano). La Virilidad es el Sagrado Fuego Interior de la Alquimia, que es el ingrediente necesario para que se produzca la Gran Obra.

Lamentablemente el hombre moderno y común vive profanando su Sagrado Misterio.
(Estudiar Arcano IX del tarot de Aleister Crowley: El Ermitaño).

Babalon es también el Anima de la Psicología Junguiana. Es la contrapartida femenina en el hombre. Arquetipo que puede inspirar y llevarlo a las altura más excelsas como en el caso del Dante, quien a través de Beatriz fue conducido al Cielo. O ser la Diosa Hindú Kali la devoradora o la Obscura Ereskigal de la Mitología Sumeria, que somete al hombre a las más rigurosas ordalías. Si el Arquetipo se negativiza se transforma en la Mujer Fatal que teje su telaraña hasta matar a su consorte.

El Anima posee cuatro estadíos:

El de Eva
El de Helena
El de María
El de Sophia

(Ver: “Jung un Viaje Arquetípico” de Sallie Nichols).

Esto nos lleva a reflexionar sobre el tipo de mujeres con las cuales se relaciona el hombre, ya que el la mujer es como una “percha” en la cual el hombre “cuelga” su Anima.

Los varones que se deslumbran solo con las formas físicas de la mujer y solo ven eso, estarían posicionados en el estado de Eva del Anima.
Los varones que buscan en una mujer no solo lo físico, sino también la inteligencia, se conectan con el estado de Helena.
Los varones que conectan con lo Femenino Espritual, se acercan al estadío de María.
Y los varones que pueden contactar con lo Femenino Sabiduría, estarían alacanzando el estado de Sophia.

Es por esto que muchas veces muchos varones que “aparentan” estar muy bien con sus parejas, sorpresivamente la abandonan por otro tipo de mujer. Es el movimiento del Anima el que marca el compás de la vida. Son los Caballeros de Arturo que buscan afuera lo que deberían buscar adentro.

“El Mago debe cultivar su parte femenina....” o sea debe conocer a su Anima, integrarla.

Ya que si no lo hace será como tantos caballeros errantes, que volvieron sin ver, que lo que buscaban está en su propio corazón. Y caminará por la vida de mujer en mujer sin encontrar a su verdadera Sacerdotisa-Maga Iniciadora. La Sabiduría Popular siempre afirma: “Detrás de un gran hombre, existe una gran Mujer”.

El problema de la humanidad reside en general consiste en la re-conexión con lo femenino.

Los varones deben aceptar esta parte y hacerla crecer y madurar. Las mujeres deben soltar a su Animus (su parte masculina interna) que entra en competencia con todos los hombres que tan infantilmente pretende “conquistar”.

La Cultura Patriarcal si bien aportó mucho a la evolución de la Conciencia, también realizó grandes estragos menoscabando la Sabiduria de las Culturas Matriarcales.
Degradó a los Dioses y Diosas de la Fertilidad a la categoría de Demonios. Proclamó a un Dios celoso y castigador (Ver: Antiguo Testamento). Separó a las personas en: Espíritu y Materia. Instauró el concepto de pecado. Potenció la Culpa. Quemó Bibliotecas y Mujeres en la Hoguera. Dictaminó que los hombres y mujeres sean : o espirituales o materialistas.

Dividió a las mujeres en las Santas o las Putas. La mujer “virtuosa” no puede mostrar sus deseos sexuales. El hombre que quiere formar una familia nunca lo haría con una mujer que le manifieste sus deseos sexuales claramente. Lo hará con aquella que es “virtuosamente asexuada”.

Proclamó el “poder de lo masculino adolescente” como forma ficticia de manejo del sistema. Hombres que no maduran nunca y en vez de jugar con sus “chiches electrónicos” o sus “soldaditos”, juegan con las vidas de millones de personas. Gobiernan. Hacen y des-hacen. Comercian armas, drogas, pornografía, prostitución. Inician Guerras. Juegan con “juguetes cada vez más peligrosos”.

El sistema Patriarcal sustenta los valores del consumismo y no deja ni permite al hombre mirarse por dentro, tiene tantas cosas que comprar, y tiene que estar permanentemente corriendo para sustentar todo aquello que compra, que no tiene tiempo para sí mismo. Los mandatos lo superan, lo atan, lo fatigan y finalmente lo matan. Pero la agonía es larga, en el medio hay ataques cardíacos, impotencia, eyaculación precoz, desamparo, etc.

Ni hablar de lo pésimos amantes que resultan estos hombres-adolescentes, que degastan toda su energía vital en competir con otros varones de igual condición (esto dicho por las propias mujeres), están tan autocentrados en sí mismos que se olvidan de satisfacer plenamente a sus novias, amantes y esposas.

Solo les interesa “satisfacerse” a sí mismos...en el mejor de los casos. Luego en la mesa del bar con sus pares, mentirán como siempre, diciendo: “La maté...”.

La Cultura Patriarcal en un sentido ha hecho mucho daño ya que...le enseña al hombre a competir...ahogando para siempre: EL COMPARTIR.

Pero todo esto, el hombre-adolescente lo oculta, ya sea por vergüenza o ya sea porque no sabe como hablar de ello.

Lo más triste es que estos varones fueron criados y educados por mujeres...: “Los hombres no lloran”...”Tenés que ser el mejor”...”Ganá como sea”...”No seas maricón”...”Te volviste un reblandecido”...”¿Che... vos no serás puto no?”...
El Animus negativizado ha hecho estragos.
La curación está en volver Sabiamente a lo Femenino.
Es por esto que Babalon y todas las Diosas hoy resurgen, los Arquetipos quieren salir a la Luz y comunicarse otra vez con los hombres y mujeres que los sepan contactar.

No es casual que el cine moderno recicle temas tan antiguos como:

La Magia, Lo Epico, El Honor, La Sabiduria, La Nobleza. Basta con ver: “El Señor de los Anillos”, “Troya”, “Harry Potter”, “Rey Arturo”, “El Ultimo Samurai”.
La Humanidad está saturada de esterotipos.
Los Dioses/as Arquetipos vuelven para redimirla.
En los hombres y mujeres de una inteligencia que supere la media, está la esperanza de la verdadera Curación Planetaria y de la Humanidad Futura.
Babalon con su Cáliz nos invita a la comprensión, su Portal de entrada es el Ritual, cada uno a su debido momento y de acuerdo a su evolución podrá transitarlo.
Recordemos siempre que la Verdad está en todo y el Símbolo es sólo la punta de un iceberg. Solo hay que saber extraerla.


Ulises Carreño


Como hay que contrastar  información cuando llega, aquí el lado no tan romántico de la moneda.

Entre las dos polaridades, cada una tendrá un trozo de verdad.


http://contraperiodismomatrix.com/ritual-del-macrobio-babalon-la-mayor-orgia-conspiracion-de-la-historia-2/


sábado, 9 de enero de 2010

SERONA/SIRONA LA DIOSA ESTRELLA




Sirona (Serona, Sarona, Dirona, Sthirona, Đirona) es una diosa gala de la conocida Fundación casi 30 inscripciones en Alemania, Francia, Austria, Rumanía, Suiza e Italia. También es conocida en las estatuas y tallas donde es acompañada invariablemente por el galo 'Mercury'. Ella es una diosa de la curación, a menudo representada con el símbolo de renacimiento, la serpiente, envuelta alrededor de su brazo.


Diosa de las aguas termales que, además, enlaza cielo y tierra.

En la mitología celta, Sirona es una diosa adorada principalmente en Galia y a lo largo del Danubio. Una deidad de curación, que se asoció con manantiales curativos, sus atributos eran los lobos y los niños. Ella fue a veces representada con Apolo Grannus o Apolo Borvo. Se mostró particularmente venerada por los Treveri en el valle del Mosela.


Fuente: Mitología celta

martes, 1 de diciembre de 2009

TRIPLE FUEGO DE BRIGHID



El Triple Fuego de Brighid


Fuego en la fragua que forma y templa.
Fuego del hogar que alimenta y cura.
Fuego en la cabeza que incita e inspira.


Fuente: http://inghean-au-dagha.blogspot.com

Comentario personal:

Soy aries, ascendente sagitario y triangulación
con leo, esto me ha llevado siempre de la mano
de la locura apasionada y a ser demasiado intensa
para soportarme jaajajajjja.
Pero al encontrar a la diosa de los tres fuegos
me he calmado y me ha gustado esta descripción.

HYR

viernes, 20 de noviembre de 2009

SIRIOLEONA






Los habitantes del "Puente en el Tiempo"

Este trabajo apareció publicado en la revista Año Cero en el verano de 2000.

Me desvié por un camino pedregoso del eje central del gran templo de Amón en Karnak, en la ciudad egipcia de Luxor. A poco más de cien metros, saliendo en dirección noreste desde el IV pilono, casi enterrado entre la maleza que crece a su alrededor y los irregulares montículos de tierra, se divisa un pequeño templo dedicado a la divinidad de Menfis, el dios azul de los artífices, Ptah.

Alejado del molesto bullicio de los turistas que se vive dentro del recinto sagrado de Amón, el templo de Ptah se presenta como un lugar reconfortante y acogedor. Su escasa espectacularidad lo convierte en un templo muy poco frecuentado por los visitantes. Algunos de los cartuchos conservados sobre sus paredes de caliza lo delatan como una construcción realizada durante el reinado del faraón Tutmosis III. 1.475 años antes de Jesucristo, aunque la mayor parte de lo que se conserva es una reconstrucción posterior, de la época ptolemaica (s. III a. de C.).

A pocos metros del santuario, ya puedo advertir cómo en su interior hay algo especial que lo convierte en un lugar extraordinario. Caminando entre los bajos pilonos y las estrechas puertas de este templo, comienzo a percibir la acompasada respiración del animal. A medida que me acerco, el resuello se hace más audible y siento cómo la adrenalina se me dispara anunciándome el momento del contacto. Cubierto por el manto de oscuridad que cubre el sancta sanctorum, el mismísimo umbral con el Más Allá, dirijo la mirada hacia la cámara lateral que hay a la derecha. Siento cómo mi corazón se acelera bajo la mirada de la diosa. Allí contemplo la majestuosa efigie de Sekhmet. Silueteada por un halo de luz que se escapa por el estrecho ventanal que tiene sobre su cabeza, comprendo al instante las innumerables percepciones espirituales que levanta esta diosa, incluso, miles de años después de que descendiera sobre la Tierra.

Sus primeras huellas se pierden en la noche de los tiempos y quizás sean mucho más antiguas de lo que los investigadores habían pensado hasta ahora. En cualquier caso sobran adjetivos para reconocer la admiración que aún hoy muchas personas sienten por esta divinidad leonina; pero ¿cuál es el origen verdadero de la diosa Sekhmet?


El despertar de la divinidad

El significado del nombre Sekhmet en jeroglífico es “la poderosa”. Originalmente fue la diosa con cabeza de leona de la ciudad de Rehesu, muy cerca de Letópolis, al noroeste de El Cairo. La evolución política y religiosa sufrida a lo largo de la historia de Egipto, la vinculó como esposa del dios de Menfis, Ptah, y como madre del dios Nefertum, el loto azul primordial del que se alza el sol durante la creación.

La diosa Sekhmet siempre era representada como una mujer con cabeza de leona, coronada por un disco solar ante el que se erguía una temible cobra. Por ello, y al igual que sucede con la diosa vaca Hathor, para los egipcios Sekhmet era el ojo del dios sol Re; la fuerza aniquiladora de la raza humana y la causante de las terribles epidemias que con frecuencia asolaban Egipto en épocas de crisis.

En los más profundos misterios que rodean a la religión egipcia, Sekhmet desempeñó un importante papel desde el comienzo de los tiempos. En el Libro de la Vaca Divina se relata el cataclismo producido por un trastorno temporal de las relaciones entre los dioses y los hombres. En este texto se describe el momento en el que los humanos traman una serie de planes malvados contra el dios Re. La diosa Hathor como representante del Ojo de Re venga esta afrenta y, transformándose en la sanguinaria Sekhmet, persigue a los hombres. El propio texto nos relata de qué manera la leona, en el éxtasis de su matanza, gustaba de bañarse en la sangre de sus víctimas. En un extraño giro de las circunstancias, el Libro de la Vaca Divina describe a continuación cómo Re perdona a la Humanidad y, para evitar que Sekhmet continúe con su matanza, la engaña inundando el campo de batalla con vino, líquido que la diosa confunde con la sangre de sus vencidos. De esta manera Sekhmet cae embriagada, salvándose el resto de la gente que había podido sobrevivir al primer cataclismo.

Desconcertados por el contenido del documento sagrado egipcio, cabe preguntarnos: ¿por qué, entonces, los antiguos egipcios adoraban a una divinidad dañina y sanguinaria? ¿Buscaban con ello un equilibrio de las fuerzas cósmicas y alcanzar con ello el equilibrio universal, la fuerza de Maat? Para poder encontrar el verdadero significado de esta fascinante diosa tenemos que ahondar aún más, hasta llegar incluso al origen del propio Hombre, después de pasar, claro está, por su subconsciente...

Las garras protectoras del león

En la mística egipcia, el león siempre ha estado vinculado con los cultos solares y en especial con la imagen del dios solar Re. Por ello, el dios Horus-Re, que siempre era identificado con la imagen de un halcón, cuando simbolizaba al sol de la mañana pasaba a ser un león. Precisamente en esta última acepción Horus era identificado con la guerra y la destrucción, adquiriendo así los mismo apelativos que la diosa Sekhmet. Por otra parte, el Horus convencional con cabeza de halcón significaba para los antiguos egipcios el lado vivificante y protector del disco solar.

Con estos antecedentes no es de extrañar que el león fuera identificado con el poder real como algo casi exclusivo. Por ello, uno de los atributos faraónicos más importantes era, precisamente, la cola de león que pendía lánguidamente del cinturón de su faldellín. También los tronos y sillas reales tenían patas con garras o cabezas de león. De varios faraones, como Ramsés II, se decía que tenían como animal de compañía preferido un impresionante león.

Pero qué duda cabe que el símbolo egipcio más conocido relacionado con el león es la esfinge. Se trata de un animal con cuerpo de león y cabeza humana que, como sucede con la Gran Esfinge de Gizeh, solía ser empleado como guardián de grandes santuarios o lugares sagrados, impidiendo así el acceso a las fuerzas negativas encabezadas por el malvado dios Set. El mismo cometido de protección desempeñaban los leones gemelos -símbolo del dios Aker-, que se acostaban frente a las puertas del Inframundo, con el fin de servir de guardianes para que el dios Re llevara a cabo su itinerario nocturno sin ningún peligro.

Pero, ¿a qué se debe ese apego hacia el león, apego que no se repite con ningún otro animal en el milenario panteón egipcio? ¿Qué papel jugaba Sekhmet o el león en todo este dédalo de animales y bestias?

La esencia oculta de Sekhmet

Según hemos podido comprobar con lo que hemos expuesto hasta ahora en este trabajo, todo parece indicar que los antiguos realmente no adoraban a Sekhmet por el significado de sus poderes sino por ser una divinidad encarnada en un animal muy concreto: el león.

Para comprender esta ideología, tenemos que retroceder hasta el comienzo de los tiempos. Siguiendo este camino, tras buscar las respuestas en las crónicas milenarias de los antiguos egipcios, llegaremos a una sorprendente conclusión, la misma que alcanzaron los investigadores Robert Bauval y Graham Hancock, en su libro Guardián del Génesis.

En los Textos de las Pirámides -una suerte de sentencias mágicas que los egipcios escribieron en el interior de algunas pirámides-, aparecen los tepi-aui, es decir, "los dioses antepasados del círculo del cielo". El nombre de estas divinidades primigenias se escribía con el jeroglífico del cuerpo de un león yacente del que sólo se ven las garras, el pecho y la cabeza. El mismo ideograma era empleado para escribir el nombre de los Akeru, divinidades que según los egipcios vivieron sobre la Tierra incluso antes que la aparición en los cielos de Re.

Partiendo de esta base, Bauval y Hancock buscaron en las antiguas cronologías egipcias cuáles eran estos misteriosos dioses de aspecto leonino. Así se encontraron con un hecho fascinante: los propios textos egipcios relataban la historia de su pueblo, cuyo comienzo era mucho más antiguo de lo que los egiptólogos modernos nos quieren hacer ver.

Manetón de Sebenito, un sacerdote heliopolitano que escribió una Historia de Egipto en tiempos del faraón Ptolomeo I ( s. III a. de C.), nos hablaba de los diferentes reinados que se sucedieron en Egipto hasta su época, según estaba escrito en los textos secretos de su templo en Heliópolis. Hasta entonces Egipto estuvo dirigido en cuatro etapas diferentes por Dioses (13.900 años), Semidioses y Espíritus de los Muertos (11.025 años) y, finalmente, los reyes mortales, divididos en las treinta dinastías que hoy se aceptan.

Tras atar estas pistas con documentos que ofrecen una aparente credibilidad, Bauval y Hancock llegaron a la conclusión de que los egipcios tenían la noción histórica de la existencia de un misterioso "puente en el tiempo" entre los Dioses primigenios y sus reyes mortales. ¿Quienes ocuparon el trono de Egipto durante ese largo período de tiempo, 11.025 años? Los propios egipcios nos dan la respuesta en sus textos religiosos, enmascarando su verdadera identidad en multitud de nombres como "dioses y héroes", "espíritus de los muertos", "brillantes", "antepasados", "seguidores de Horus", etcétera. Curiosamente, la mejor pista nos la legaron con la forma de escribir sus nombres: ¡en casi todos aparecía la misteriosa presencia de un león! Al fin y al cabo la esencia misma de la diosa Sekhmet.

Sin lugar a dudas, los antiguos egipcios vieron en la imagen del león algo que les recordaba una vida cuya lejanía en el tiempo parecía escalofriante; algo que les devolvía al seno materno y al comienzo de la propia vida. Esa misteriosa esencia, donde quiera que esté, lejos de haber desaparecido, sigue latente entre nosotros. Los contactos sagrados con las divinidades leoninas han vuelto a renacer después de varios siglos en nuestra civilización moderna. Son demasiados los casos conocidos como para dar la espalda a un fenómeno que cada día está más latente entre nosotros.

La diosa sanadora

Sekhmet era adorada en multitud de templos en los que poseía una capilla particular o asociada a la de su esposo, Ptah. Junto a Hathor tenía un templo común en la antigua ciudad de Imu, hoy Kom el-Hisn, en el límite occidental del Delta, y que se fecha en el Imperio Medio (ca. 1950 a. de C.). Pero, sin lugar a dudas, el más conocido de todos es el santuario ubicado dentro del templo de Mut, la diosa Madre y esposa de Amón, en Karnak. Allí, Amenofis III (ca. 1400 a. de C.) mandó erigir cientos de estatuas de esta diosa en granito negro, algunas de ellas conservadas hoy en el Museo británico de Londres.

Ya en la Antigüedad los templos de Sekhmet eran muy populares. Han trascendido hasta nosotros múltiples testimonios en los que se mencionan las extraordinarias facultades curativas de los sacerdotes ligados a esta diosa quienes, ayudándose de la magia, eran capaces de luchar contra las enfermedades más difíciles. Incluso las propias imágenes de Sekhmet eran célebres por sus curaciones. Así ocurría con la representación de esta leona en los muros exteriores del templo mortuorio del rey Sahure (ca. 2475 a. de C.) junto a su pirámide, en Abusir.

Con el paso del tiempo su imagen fue vinculada a la de otro gran sanador, Imhotep. De entre los innumerables títulos de este sabio de época del faraón Zoser (ca. 2600 a. de C.), destaca por la importancia que tendría en la historia de Egipto, el de médico. Divinizado, Imhotep poseía en la isla de Filae un santuario al que peregrinaban toda clase de enfermos. Por ello sus excepcionales facultades curativas fueron identificadas muy pronto con las de la diosa Sekhmet de quien se pensó que era hijo, llamándosele en ocasiones Nefertum.

Las otras Sekhmet

Los cambios de personalidad en esta diosa eran algo común toda vez que, con el paso de los siglos, la religión egipcia se fue convirtiendo en algo mucho más ecléctico y complicado. La situación política que se iba generando, obligaba a tener que aglutinar en una sola creencia una innumerable lista de divinidades. Por ello no es de extrañar que Sekhmet fuera identificada con la diosa Hathor o con la diosa gata Bastet. De esta última se decía que era el perfil tranquilo de la leona sanguinaria.

Sin embargo, existen varias divinidades leoninas en el amplio panteón egipcio además de la mencionada esfinge. Por una lado está el propio hijo de Sekhmet, Nefertum, representado con forma de león. Este aspecto también tenía el matrimonio de gemelos de Shu, el dios del aire, y de Tefnut, la diosa de la humedad, ambos pertenecientes de la Enéada de Heliópolis, y adorados originariamente en Leontópolis (Tell el Yahudiya), a pocos kilómetros al norte de El Cairo, y en Oxirrinco, en el Egipto Medio. En la otra Leontópolis (Tell el Muqdam), situada en pleno corazón del Delta, se adoraba al dios local llamado Mihos, hijo de Bastet. Finalmente no tenemos que olvidar que el célebre geniecillo Bes, entidad benéfica conservada en miles de amuletos protectores, era un enano saltarín que poseía una abundante melena de león.


El regreso de la diosa Sekhmet

“Entonces una figura se movió desde la oscuridad. No la había notado previamente, porque era tan negra como las sombras en las que permanecía. Su cuerpo era inequívocamente femenino, pero su rostro era el de una leona

Permaneció ante mí, tendiéndome una mano y me puso de pie. Cuando abrió su boca para hablar, unas violentas descargas eléctricas sacudieron mi cuerpo por entero”.

Este fragmento perteneciente a la descripción de un sueño protagonizado por el investigador estadounidense Brad Steiger el 2 de diciembre de 1974, demostró ser después un simple eslabón más de una complicada cadena de sueños vividos por un grupo reducido de personas esa misma noche. Curiosamente, todos ellos tuvieron un mismo denominador común: la presencia de una misteriosa figura femenina de aspecto leonino. ¿Quién era esta leona? Toda esta historia se convierte en un estremecedor relato, cuando sabemos que hasta ese momento, ninguno de los protagonistas tenía ni la más remota idea de lo que era la diosa egipcia Sekhmet.

Como si se tratara de una gigantesca bola de nieve, este fenómeno ha ido multiplicándose de una forma espectacular alcanzado cotas increíbles en las dos últimas décadas. Lejos de evolucionar hacia contactos fríos como pudieran ser percibidos por medio de los sueños, algunos sensitivos pudieron contactar por medio de algo mucho más cercano y material; algo que permitía llegar incluso a sentir el calor del lomo de la diosa Sekhmet...

Las estatuas vivas

Se cuentan por cientos las experiencias de personas que han vivido y sentido algo especial ante una estatua de Sekhmet. El comienzo de este tipo de contactos cercanos con estas estatuas suele ser similar en todos los casos y con varios puntos en conexión, circunstancia que para los psicólogos convierte este fenómeno en un campo muy atractivo para la investigación.

Por lo general, la gran mayoría de los nuevos contactados no ha oído hablar nunca de la diosa Sekhmet. Su primer encuentro se produce de forma totalmente fortuita cuando visitan una exposición itinerante de Egipto o un gran museo de arte. Todo el recorrido parece normal hasta que se sitúan ante la estatua de la diosa leona. Es entonces cuando muchas de estas personas experimentan una sensación indescriptible similar a un shock emocional. Según sus testimonios las estatuas emanan una energía sutil, igual que si fueran baterías de energía; algo que hace que los sensitivos entiendan las figuras de Sekhmet como estatuas vivas.

Después de este primer encuentro, todos se sienten interesados de una forma repentina por la figura de esta misteriosa diosa y buscan información para intentar dar una respuesta a esa experiencia vivida. Sin embargo, en casi la totalidad de los casos, los libros de egiptología tradicionales no satisfacen sus necesidades.

Uno de los lugares más importantes en lo que a contactos con estatuas vivas se refiere, es el Museo Británico de Londres. Cualquiera de los encargados de las salas egipcias puede constatar la especial atención que muchas personas tienen hacia las seis estatuas de la diosa Sekhmet que hay en la gran galería que reúne obras de arte egipcio. Muchos visitantes se sienten atraídos de una forma misteriosa a tocarlas, relatando luego la sensación de paz y bienestar interior que han sentido durante aquellos breves instantes. En ocasiones, algunas personas se ven necesitadas de vivir asiduamente esta sensación de paz por lo que adquieren figuras de Sekhmet para intentar repetir la experiencia. Sin embargo, por una razón todavía desconocida, las estatuas de granito negro de Sekhmet, encontradas a cientos en el templo de Mut de Karnak y dispersas por varios museos del mundo, entre ellos el British de Londres, están cargadas de una energía especial que las convierte en piezas únicas, resultando totalmente improductivo intentar el contacto con una burda reproducción de escayola o resina.

Un lugar de culto para Sekhmet

En otros casos el contacto con Sekhmet se produce de una manera totalmente separada de la tradición egipcia, más cercana al concepto moderno de Nueva Era y su relación con los cultos a la Madre Tierra. Por lo menos así lo reconocen los participantes de los ritos celebrados en el templo que Sekhmet tiene en Nevada (Estados Unidos). A 75 kilómetros al norte de Las Vegas se halla en Cactus Spring uno de los pocos santuarios modernos dedicados a esta divinidad. En 1993 Genevieve Vaughn compró unos terrenos en medio del desierto de Mojave en Nevada, cumpliendo así una promesa realizada a la diosa 28 años atrás, en la que manifestaba el deseo de realizar un templo en honor de Sekhmet.

La construcción, diseñada por una arquitecta de Nuevo México, de nombre Molly Neiman, fue totalmente sufragada por una asociación feminista involucrada en protestas antinucleares. No en vano el propio templo está levantado a menos de 100 kilómetros de una central nuclear. Los materiales empleados para su construcción fueron paja, alambre y estuco. El pequeño santuario se coronó con una gigantesca cúpula hecha con aros de cobre, la única parte realizada por un hombre, Richard Cottrell. Los cuatro arcos que sujetan esta cúpula están orientados hacia los puntos cardinales al igual que sucede con las salas de muchos de los templos egipcios. En el centro del templo hay una estatua de tamaño natural de la diosa Sekhmet realizada por la escultora Marsha Gómez.

El santuario de la diosa es dirigido en cuerpo y alma por Patricia Pearlman, una especie de bruja y sacerdotisa moderna de Sekhmet, que ha dedicado su vida a esta tarea. Ella es la encargada de realizar en el interior del templo los rituales mágico-espirituales autorizados por la propia diosa. A través de éstos se consigue que cada vez haya más personas que, como ellos mismos afirman, despierten en el poder de la divinidad leona egipcia. Pearlman declara que les “gustaría que la gente de todo el mundo viniera hasta aquí para honrar a la diosa y a la Naturaleza”. Además, la propia ubicación del santuario de Sekhmet no es casual: “El templo está cerca de la central nuclear con el fin de poder curar a la Tierra y hacer que la gente tenga cuidado con la destrucción de nuestra Madre”, añade la sacerdotisa.

Ya sea en sueños, por medio de estatuas o con mistéricos ritos templarios, la abrumadora cantidad de experiencias relacionadas con Sekhmet, parece indicar que tras su imagen se esconde un enigmático fenómeno que enlaza directamente con la antigua tradición egipcia y que para nada puede ser explicado con la casualidad. Y es precisamente la ignorancia que tenemos sobre su naturaleza, lo que nos impide encontrar una solución a este misterioso enigma psíquico e histórico. Sin embargo, son numerosos los especialistas que han buceado en los orígenes de la diosa Sekhmet alcanzando varias explicaciones al fenómeno.

El mundo de los arquetipos

Escudriñando en el origen de enigmáticos rituales iniciáticos, algunos investigadores como el psicólogo norteamericano John White, parecen haber encontrado una respuesta a este fenómeno. Ésta se encontraría en los arquetipos, un envoltorio energético compuesto por una nueva energía -quizás, no física- actualmente desconocida, que rodea la Tierra y al que podemos acceder mediante el sueño, la meditación o los estados alterados de conciencia.

En cualquier caso, parece estar muy clara la cercanía entre las visiones oníricas de unos y los contactos con estatuas de otros. El más reconocido de los investigadores, el también psicólogo norteamericano Robert Masters, que se hizo célebre en los años 70 por su teorías sobre la psicología del sexo, dedica en la actualidad todo su tiempo al estudio del fenómeno de Sekhmet. Matizando la hipótesis de White, Masters afirma que el mundo de Sekhmet estaría en algún lugar entre nuestro propio Mundo y el de los arquetipos.

Masters ha investigado cientos de casos en los que sus pacientes han entrado en trance con el sólo hecho de sentarse ante una estatua antigua de la diosa. Según los testimonios de las descripciones recogidas, en el mundo de Sekhmet uno puede verse a sí mismo mucho más joven o con aspecto leonino; una especie de juego de roll en el que el protagonista, el propio individuo, ha de superar numerosas pruebas como el enfrentamiento con terribles demonios o la lucha contra leonas. Según Masters todo ello no sería más que una representación simbólica del proceso interior de cada persona, personificado por una divinidad andrógina y dualística -creación y destrucción- como es la egipcia Sekhmet.

¿Huellas de una civilización extraterrestre?

Por otra parte, la escritora e investigadora Murry Hope es quizás quien ha llevado hasta el extremo este tipo de trabajos. Desde 1980 afirma mantener contacto telepático con unos seres llamados Paschat, y en especial con uno de ellos, Kay-nee, cuya ubicación espacio-temporal sería diferente a la nuestra. Hope defiende que estos seres proceden del futuro y de un planeta situado en un sistema solar cercano a la estrella Sirio. Dentro de los Paschat, Kay-nee sería miembro de una tribu denominada Karidel, cuyo aspecto físico es lo más parecido a un extraño felino entre el gato doméstico y el león; es decir, Sekhmet.

En este otro mundo, según Murry Hope, también habría cabida para otro tipo de seres, en este caso etéreos, denominados los Cristalinos (the Crystal People), nombre recibido por el material del que están hechos, más identificados con un mundo intelectual y creativo. La autora estadounidense afirma que los Cristalinos poseen el añadido de que incluso pueden encarnarse en cuerpos terrestres, existiendo en la actualidad algunos de ellos en nuestro planeta. Curiosamente, estos seres nos recuerdan a los misteriosos Akeru, “brillantes”, o “semidioses” que gobernaron Egipto en el puente en el tiempo entre los dioses y los reyes mortales.

En cualquiera de los casos, la realidad quizás esté mucho más cerca de lo que pensemos. La única verdad es que la imagen de la diosa Sekhmet sigue generando extraños estados alterados de conciencia en algunos sensitivos, y eso es algo que nadie puede negar. Posiblemente, la respuesta al enigma leonino permanezca oculto en alguno de los templos erigidos en honor de esta diosa hace miles de años, esperando a que su secreto sea desvelado.

El vínculo estelar de Sekhmet

El reducido tamaño de la cabeza de la Esfinge de Gizeh ha originado más de una disputa sobre su verdadera atribución. Si la egiptología tradicional parece inclinarse por los reyes Keops o Kefrén como los posibles autores de este gigantesco león de más de 70 metros de longitud, algunas investigaciones parecen retrasar aún más su cronología. A los estudios geológicos que la datan entre el 5000 y el 7000 a. de C. (ver AÑO/CERO nº90), la astroarqueología la retrasa aún más, concretamente hasta el 10500 a. de C., momento en el que la Esfinge estaría perfectamente orientada hacia la constelación de Leo. De confirmarse esta datación, ¿poseía por entonces la Esfinge cabeza de la diosa Sekhmet, para ser más tarde retocada por alguno de los reyes mencionados? ¿Tuvo realmente alguna relación con la constelación de Leo o con otro grupo de estrellas?

La investigadora estadounidense Murry Hope, guiada por sus propias experiencias personales, protagonizadas desde hace casi 20 años, parece haber encontrado una respuesta al enigma de Sekhmet y su relación cósmica. En su libro The Sirius Connection vincula a la divinidad leona con Sirio A, la estrella más brillante de la constelación del Can Mayor.

Si bien los textos parecen indicar que los egipcios identificaban la mencionada estrella con Isis, la esposa de Osiris, el dios de la muerte vinculado a Orión, Hope expone un esquema alternativo a la tríada Isis-Osiris-Neftis (Sirio A, B, y C, respectivamente), para solventar este problema. Según los mensajes recibidos, la tríada sería realmente la compuesta por Sekhmet, Hathor, y Re. ¿Podría estar relacionado este enigma con los anómalos conocimientos de la tribu africana de los dogones en Mali (ver AÑO/CERO nº96) quienes ya sabían que Sirio era un sistema triple siglos antes de que la ciencia moderna tuviera conocimiento de ello?

Para otros investigadores como Richard C. Hoagland debemos dirigir la mirada hacia Marte para encontrar más referencias sobre la diosa Sekhmet. Partidario acérrimo de que las construcciones de la meseta de Cydonia en Marte son artificiales, Hoagland, antes de que se difundieran las últimas fotografías de la “cara” del planeta rojo, realizó varios análisis sobre las antiguas imágenes concluyendo que lo que allí había representado era un híbrido entre felino y hombre. ¿Otro arquetipo de la diosa Sekhmet?

¿Anuncia Sekhmet el final de los tiempos?

John Anthony West, autor de varias investigaciones alternativas al estudio del antiguo Egipto, especialmente sobre la Esfinge, y autor entre otros libros de Serpent in the Sky y de The Goddess Sekhmet, parece intuir una explicación terrorífica y catastrófica al reciente enigma de la presencia de la diosa leona egipcia en los sueños de cientos de personas.

Según este autor, la civilización moderna es una especie de gran parque cuyo crecimiento y evolución, lejos de deberse a razones propiamente naturales, es originado por las continuas aportaciones realizadas por el Hombre. Así, el gran parque en el que vivimos no es en sí mismo la conquista de la Naturaleza, ni la supresión de aquellos elementos característicos de la naturaleza humana, sino que está formada por gruesos pilares que son las grandes religiones. Éstos, a su vez, se sustentan sobre sofisticadas comodidades, circunstancia que nos facilita el distinguir una sociedad moderna de otra primitiva.

Si los guardas del gran parque, continúa West, es decir los sacerdotes, filósofos, artistas, etcétera, se desvían de su camino original, la estructura que sustenta la civilización cae en la decadencia, luego en la corrupción y finalmente en la inevitable autodestrucción. Algo muy similar sucedió, según este autor, en la Antigüedad cuando el continente de la Atlántida desapareció para siempre, en la aniquilación de Sodoma y Gomorra por sus excesos incontrolados o, en Egipto, en un tiempo antiquísimo, solamente esbozado por algunas crónicas, cuando los hombres se negaron a seguir las pautas marcadas por los dioses. Fue justamente entonces cuando Sekhmet apareció con su fuego purificador, enviada por el disco solar, Re, con el fin de castigar a la Humanidad, arrasándola de la faz de la Tierra.

¿Pueden relacionarse las recientes apariciones de la diosa Sekhmet con esta visión catastrofista de los tiempos que nos han tocado vivir? ¿Son los sensitivos y contactados que dicen hablar con las entidades leoninas, el hilo conductor del incierto futuro que nos espera?

© Nacho Ares 2004

martes, 6 de enero de 2009

LIBEREN A LA DIOSA


¡LIBEREN A LA DIOSA!


escribe Gustavo Fernández

En ocasiones, las acciones no armónicas son más un pecado de omisión que de acción negativa. Por aquello de que "el camino del infierno está sembrado de buenas intenciones", la costumbre de distribuir gratuitamente perdón y amor a diestra y siniestra alimentqa monstruos y fantasmas. No se trata, siquiera, de seguir la huella de quien no hesitó en irrumpir a latigazo limpio entre los mercaderes del Templo; sólo, quizás, abrir los ojos y ver algunas realidades incómodas.
Escribí hace ya mucho tiempo que mientras religiones y creencias señalaban lícitos caminos de evolución espiritual, las "iglesias" (como dice su etimología, "ekklesía": "reunión de hombres"), es decir, la institución construida por humanos alrededor de la creencia es, de por sí, herramienta muchas veces funcional al Sistema dominante. Tambiébn muchas veces escribí (ver mi artículo "La doble moral de las iglesias: redescubriendo la Diosa Primordial", en AFR Nº 128) que no es original (pero no por ello menos cierto) que ciertas instituciones (como la Católica) fueron útiles a la hora de imponer el "machismo social", sepultar los ideales matriarcales y lunares, condenando al ostracismo a la femenidad espiritual. No seré redundante; con nostalgia descubro que luego de Dan Brown los emás, aunque lo hayamos escrito primero, paradójicamente llegamos tarde.

Sin embargo, si de veracidad histórica y evolución espiritual caminando tomados e la mano queremos hablar, toda oportunidad amerita señlar la manipulación ideológica a la que sistemáticamente es sometida la humanidad. En infinidad de coss, es cierto. Aquí, sólo referiré una: reprimir, desviar, disipar la inocultable presencia de la Diosa y su efecto en estos tiempos.

He mentido. Prometí no ser redundante, pero no puedo resistirme a la tentación de serlo. De señalar, una y otra y otra vez, cómo el sistema es ineluctablemente machista en lo genérico, lo formal y lo simbólico. Todas las iglesias "masivas" (porque "grandes" es un adjetivo que quizás les quede ídem) ha sometido ideológicamente a la mujer como acondicionamiento inevitable al sometimiento biológico y social. Ella, la mujer, a la cual (y no en todos los casos) superamos los hombres en fuerza física pues en los demás nos iguala o nois supera (piensen en la resistencia al dolor, por caso) han sido, por siglos, relegadas a esa blanda, pasiva y chillon imagen de película hollywoodense de los años '50. Y como explicara en aquél artículo de referencia, esto no es casual: tiene algo de conspiración.


¿Lobo está?

Ya se sabe: el truco del lobo disfrazado de piel de cordero no es nuevo. Pero seguirá siendo efectivo. En este caso, ahí tenemos un ejemplo: la iglesia católica "cobijando" la Magna Mater, el poderoso arquetipo femenino, expresión microcosmica de la grandeza macrocósmica de la Diosa, en ese ingenuo, pálido reflejo de la energía de la mujer que es la Virgen.
Ejemplos colaterales del "manto de inclusión" sobran. En Argentina, por caso, la creencia popular y transgresora en la presencia espiritual de un gaucho difunto, Antonio Cruz Gil, ha comenzado a ser "aceptado" (¿ha comenzado a ser aceptado?) por una Iglesia que ya lo menciona en sus misas, allá en su loalidad natal, Mercedes, en la provincia de Corrientes.
Una actitud que algunos han interpretado como de apertura ecleciástica, o de una iglesia que se aggiorna, o de una que comprende al pueblo. Pero pregunto yo, iconoclasta al fin: ¿Y si hubiera otra intención?. ¿Y si lo que se busca es descomprimir la energía de esa creencia popular al absorberla en la institución dominante?.

Se comprenderá mejor lo que quiero decir al vincularlo al dueto Diosa - Virgen María. Es lo que me pasó a mí mismo cuando, hace unas semanas y de visita en México, tuve oportunidad de ver la película "Las nieblas de Avalon". La recomiendo. En ella se propone con bastante originalidad una relectura del mito arturiano desde la óptica ya no machista de la Tabla Redonda sino tomando como prpotagonista principal a Morgana (si hay un rostro que expresa la magia de la mujer, ése es el de Julianna Margullies, la actriz que la encarna). Pues bien, las vicisitudes de la pobre Morgana acompañan el crecimiento de la religión cristiana en la región y, finalmente, el ocaso de la isla de Avalon y el culto de la Diosa. Pero la película culmina con una idea peligrosamente seductora: que la devoción a la Diosa sigue presente en la devociòn a la Virgen.


Este ejemplo estaría evidenciado como pocos otros casos en el culto a la Virgen de Guadalupe. Otros han teorizado en que se trata, en realidad, de la sublimaciòn del antiquísimo culto a Tonantzintlalli, la Madre Tierra. Y que los cientos de miles de peregrinos que todos los años concurren a la basílica mexicana en realidad estarían continuando de modo simbólico el culto ancestral e indigenista a la Tierra. Es una buena explicaciòn. Pero falla en un punto: la devota, el devoto que no tiene la menor idea qué era Tonantzin o que, teniéndola, reniega de ella (¿cuántos mexicanos hay que aún hoy se avergüenzan de su pasado glorioso?) pone sus energías, re forma renovada y redoblada, en el contexto católico.

Y, ¿por qué decía que era peligroso?. Porque la semejanza entre ambas devociones comienza y termina en que el personaje central es femenino. Y nada más. Al culto intenso, visceral, aguerrido, fértil y sobre todo, independista del hombre que es el culto a la Diosa se opone el culto a una mujer sufrida y sufriente, en eterno llanto y espera pero, sobre todo, subordinada a lo masculino por toda la eternidad: la Virgen María. Una expresiòn espiritual donde lo depresivo de la muerte campea hasta en su más común letanía ("Santa María madre de dios/ruega por nosotros/ ahra y en la hora de uestra muerte...")
Para ponerlo de otra forma. Sostengo que no solamente el culto mariano no reemplaza, no sucede, no sblima el culto a la Diosa sino que, por el contrario y precisamente, es diseñado e impulsado para absorber y diluir las energías femeninas que de encontrar su canalizaciòn en el culto a la Diosa vivificarían la pulsión ancestral de recuperar una presencia matriarcal y lunar absolutamente peligrosa para el ideario patriarcal y solar, es decir, masculino. Toda mujher que devociona a una imagen pasiva y dominada alimenta el aspecto más entrópico de la feminidad: el bíblico, el de la mujer que debe seguir al hombre, que le debe subordinaciòn hasta la estupidez, pensada y creada para engordar atada a cuatro paredes y su prole. La mujer independiente, lúcida, aguerridamente libre, activa y participativa pero, sobre todo, dueña de su vida, madre, mujer y ser espiritual al unísono sólo puede verse reflejada en un Arquetipo a la medida de sus sueños. El que brilla cuando libera a la Diosa interior.

miércoles, 1 de octubre de 2008

ISIS/SEKHMET---SSSSSSSSSSSSSSSSSSSS





Palabras de ISIS
"Yo, ISIS, señora de los misterios de la naturaleza, me dirijo a ti:"

"Tú, neófito que buscas atravesar el portal de la iniciación, y tú,
profano que lees por curiosidad, serena tu espíritu, aclara tu mente,
calma tus emociones. Apártate del mundanal ruido, cobíjate en el manto
de tu propio YO para que puedas trasponer sin peligro el umbral que
conduce a la morada de los brujos. Arroja tus prejuicios; despójate de
tu egoísmo, huye por un instante del personalismo y la irreflexividad;
analiza con serena mirada."

"No temas sino a ti mismo, no dudes sino de lo que analices
superficialmente, no niegues sin primero reflexionar. Sepárate de la
multitud que opaca tus ideas; sé tu mismo y piensa por ti mismo; no te
limites"

"Tú, buscador de maravillas, tú, candidato a la iniciación, no mires
hacia la distancia, reúne todas tus energías en ti mismo. Olvídate de
la India y del Tíbet, no clames a Dios, Alá ni Jesucristo. Lo que
buscas está allí mismo donde tu estás en este momento. Sí, deja de
mirar hacia afuera y sepulta tu mirada en lo más profundo de ti mismo.
Aguza tu percepción, afina tus sentidos, y allí en el centro de tu ser
estás tu mismo, tu YO, tu verdadera esencia, la verdad detrás de la
mentira, la energía inmortal que anima el barro. Mira con unción y
reverencia, porque es luz....esa luz que te ciega, es Dios. Escucha
como dice: Yo soy el camino y la vida."

"Más...,¡cuidado!, no se puede contemplar a Dios Cara a cara sin
morir. ¿Estás dispuesto a seguir? Puedo concederte un gran don. Te
ofrezco.... ¡la muerte! No tiembles, esta muerte es el don de los
inmortales, es la del fénix que renace glorioso de entre sus propias
cenizas. Para ser, es previo no ser; para nacer y ser, se debe morir
primero. Si lo logras, serás llamado el Dos veces nacido. No desdeñes
mi oferta, piénsalo bien; más vale morir ahora que vivir a la espera
de la muerte. No creas que si me rechazas podrás seguir indemne tu
camino, por el contrario, todos los caminos conducen hacia mí;
ignórame y serás como los huérfanos, que no conocen a sus padres.
Solamente tienes dos caminos: o te devoro, o te desposas conmigo.
Tuya, y sólo tuya es la elección."

"Si eliges ser devorado, dedícate a gozar de la vida, apura la copa
del placer hasta la última gota, cierra la mente a la voz de tu
espíritu, entrégate a la bestia, y disfruta del placer sensual de la
materia. Así, casi sin darte cuenta, llegará el momento de la
antropofagia final. ¿Crees acaso que me compadeceré de ti? Te engañas,
no tengo sentimientos, estoy mas allá del placer y del dolor, mas allá
del bien y del mal, soy como el sol que se levanta en las mañanas para
alumbrar a todos por igual. Después de tu muerte serás solo un despojo
y un recuerdo. Después...ni siquiera eso."

"Si anhelas desposarte conmigo debes estar dispuesto a sufrir la
muerte iniciática, tendrás que pasar las pruebas a las cuales te
someterá sin piedad la terrible Esfinge para aquilatar tu valor
espiritual y la calidad de tu temple. Yo me entrego solamente al que
llegó a la crucifixión, resistiendo los embates de los cuatro
elementos. Amo solamente a los que han sabido apurar la copa de la
amargura, de las traiciones, del escarnio y la mofa, persecuciones,
calumnias y difamación; a los iniciados que han persistido con valor,
sufriendo de la soledad del espíritu en un mundo de animales. A mí se
llega después de haber recibido la calumnia y la difamación, que son
las pruebas del aire; los golpes y las persecuciones, que son las
pruebas de la tierra; los vicios y las tentaciones sensuales, que son
las pruebas del agua, y después de haber dominado las ambiciones
descontroladas, que son las pruebas del fuego."

"No creas que en el mundo existen sólo los nacidos una vez y los dos
veces nacidos; también existen, por desgracia, los una y media vez
nacidos, y los abortados. Guárdate de engrosar sus filas convencido
por su maquiavélico lenguaje, ya que estos no viven ni este mundo ni
en el otro; son aquellos que en verdad no son ni iniciados ni
profanos, los imitadores de los maestros, los semisabios, los
sembradores de mano sucia, los seguidores de la letra muerta, y los
magos negros, que me codician y se ufanan de mi amor, cuando no son
dignos siquiera de mi sonrisa. Unos pueden vestir Sari o Túnica;
otros, collarines y mandiles, otros, los atavíos "rosacruces"; algunos
se proclamarán los "únicos dueños de la verdad", creyendo tener su
monopolio; todos se jactan de mi amistad, pero son sólo pordioseros
que me imploran una migaja de sabiduría. No se nace dos veces
parándose de cabeza o meditando, ni en el ataúd de ceremonias
puramente simbólicas, como tampoco, por obra y gracia del espíritu
santo."

"Si me desdeñas, recibe mi bendición y prosigue tu camino; destinado
estás a ser alimento de los dioses; no todos pueden ser "hombres";
algunos, solamente animales, o peor todavía, vegetales. Si vienes a mí
por curiosidad, piénsalo dos veces: es fácil ser temerario con lo que
no se conoce. Si no tienes el valor necesario, retrocede, escúdate en
tu vanidad y en tu orgullo, confórmate con mirar al suelo como tus
congéneres. Si no estás preparado, no aspires a conocer mi rostro:
desgraciado de aquél que poseído de animal codicia o insana
curiosidad, contemplare aunque fuera mi reflejo, porque no me olvidará
jamás y morirá atormentado por el ansia de poseerme."

"Si estás preparado, si tienes ojos para ver y oídos para escuchar,
si tu intención es noble y pura, prosigue sin desmayo, y sabe que a
partir desde el momento que cruces la puerta de la oculta morada, yo
te esperaré ansiosa como la novia adolescente con su primer amor.
Estas hojas pueden ayudarte mucho, pueden ser el guía que te lleve
hacia la escondida puerta que tantos buscan y que tan pocos
encuentran. Busca y encontrarás; no eleves preces a los dioses, lucha
por mí. Me conquistarás por la fuerza de tu decisión, y no orando."

http://rojointenso.net/foros/index.php?showtopic=1049

domingo, 27 de julio de 2008

KUAN-YIN










Guanyin (觀音, pinyin guānyīn, Wade-Giles: kuan¹-yin¹) es el nombre dado en China a Avalokiteśvara bodhisattva venerado en el budismo.
El valor asociado a este bodhisattva es la Compasión. El nombre Guān Yīn es una contracción de Guān Shì Yīn (觀世音, pinyin: guān shì yīn, Wade-Giles: kuan shi yin) que significa "quien oye los lamentos del mundo".


En occidente suele ser erróneamente conocida como la "Diosa" de la misericordia, pues suele confundirse a los buddhas y bodhisattvas con dioses. En la mitología taoísta, donde se dan otras historias sobre su origen que no están directamente relacionadas con Avalokiteśvara, es conocida como Ci Hang Zhen Ren y es considerada un inmortal.

El primer monje budista que se refirió en femenino a Guanyin fue Kumarajiva, al traducir al chino el Sutra del Loto en el 406 d. C. En su traducción, siete de las treinta y tres apariciones del Bodhisattva son de género femenino. Con la introducción del Budismo Tántrico o Vajrayāna en China durante la dinastía Tang, siglo VIII, fue creciendo en popularidad la representación de Avalokiteśvara como una hermosa figura de rasgos femeninos con vestidos blancos.

Guan Yin ha hecho voto de no entrar en los reinos celestiales hasta que todos los seres vivientes hayan completado su proceso de iluminación y se liberen del ciclo de nacimiento, muerte y reencarnación (samsara).

En la devoción popular, Guanyin rescata a quienes acudan a ella en momentos de dificultad, sobre todo ante los peligros producidos por el agua, el fuego o las armas. La Bodhisattva comprende los sentimientos de temor y responde a las peticiones de ayuda con su Compasión. Como Madre Misericordiosa, oye las peticiones de quienes desean tener hijos. Asimismo el Movimiento Mahakaruna (La Gran Compasión), ha dado a conocer las "108 Glorias de Guanyin", promulgadas por S.G. Devadip Baghwan Singh, como una eficaz oración transformadora.

En Occidente muchos son los que asocian la figura de Guanyin con las de las diosas madres y figuras maternas protectoras de otras religiones, tales como la Virgen María en el Catolicismo, Isis en el antiguo Egipto, Tārā en el Budismo Tibetano y Śakti, Párvati, Sītā o Radha en el Hinduismo.

En Oriente son numerosos los templos y estatuas dedicados a esta Bodhisattva.