viernes 20 de noviembre de 2009

SIRIOLEONA






Artículos

Los habitantes del "Puente en el Tiempo"

Nacho Ares

Este trabajo apareció publicado en la revista Año Cero en el verano de 2000.

Me desvié por un camino pedregoso del eje central del gran templo de Amón en Karnak, en la ciudad egipcia de Luxor. A poco más de cien metros, saliendo en dirección noreste desde el IV pilono, casi enterrado entre la maleza que crece a su alrededor y los irregulares montículos de tierra, se divisa un pequeño templo dedicado a la divinidad de Menfis, el dios azul de los artífices, Ptah.

Alejado del molesto bullicio de los turistas que se vive dentro del recinto sagrado de Amón, el templo de Ptah se presenta como un lugar reconfortante y acogedor. Su escasa espectacularidad lo convierte en un templo muy poco frecuentado por los visitantes. Algunos de los cartuchos conservados sobre sus paredes de caliza lo delatan como una construcción realizada durante el reinado del faraón Tutmosis III. 1.475 años antes de Jesucristo, aunque la mayor parte de lo que se conserva es una reconstrucción posterior, de la época ptolemaica (s. III a. de C.).

A pocos metros del santuario, ya puedo advertir cómo en su interior hay algo especial que lo convierte en un lugar extraordinario. Caminando entre los bajos pilonos y las estrechas puertas de este templo, comienzo a percibir la acompasada respiración del animal. A medida que me acerco, el resuello se hace más audible y siento cómo la adrenalina se me dispara anunciándome el momento del contacto. Cubierto por el manto de oscuridad que cubre el sancta sanctorum, el mismísimo umbral con el Más Allá, dirijo la mirada hacia la cámara lateral que hay a la derecha. Siento cómo mi corazón se acelera bajo la mirada de la diosa. Allí contemplo la majestuosa efigie de Sekhmet. Silueteada por un halo de luz que se escapa por el estrecho ventanal que tiene sobre su cabeza, comprendo al instante las innumerables percepciones espirituales que levanta esta diosa, incluso, miles de años después de que descendiera sobre la Tierra.

Sus primeras huellas se pierden en la noche de los tiempos y quizás sean mucho más antiguas de lo que los investigadores habían pensado hasta ahora. En cualquier caso sobran adjetivos para reconocer la admiración que aún hoy muchas personas sienten por esta divinidad leonina; pero ¿cuál es el origen verdadero de la diosa Sekhmet?


El despertar de la divinidad

El significado del nombre Sekhmet en jeroglífico es “la poderosa”. Originalmente fue la diosa con cabeza de leona de la ciudad de Rehesu, muy cerca de Letópolis, al noroeste de El Cairo. La evolución política y religiosa sufrida a lo largo de la historia de Egipto, la vinculó como esposa del dios de Menfis, Ptah, y como madre del dios Nefertum, el loto azul primordial del que se alza el sol durante la creación.

La diosa Sekhmet siempre era representada como una mujer con cabeza de leona, coronada por un disco solar ante el que se erguía una temible cobra. Por ello, y al igual que sucede con la diosa vaca Hathor, para los egipcios Sekhmet era el ojo del dios sol Re; la fuerza aniquiladora de la raza humana y la causante de las terribles epidemias que con frecuencia asolaban Egipto en épocas de crisis.

En los más profundos misterios que rodean a la religión egipcia, Sekhmet desempeñó un importante papel desde el comienzo de los tiempos. En el Libro de la Vaca Divina se relata el cataclismo producido por un trastorno temporal de las relaciones entre los dioses y los hombres. En este texto se describe el momento en el que los humanos traman una serie de planes malvados contra el dios Re. La diosa Hathor como representante del Ojo de Re venga esta afrenta y, transformándose en la sanguinaria Sekhmet, persigue a los hombres. El propio texto nos relata de qué manera la leona, en el éxtasis de su matanza, gustaba de bañarse en la sangre de sus víctimas. En un extraño giro de las circunstancias, el Libro de la Vaca Divina describe a continuación cómo Re perdona a la Humanidad y, para evitar que Sekhmet continúe con su matanza, la engaña inundando el campo de batalla con vino, líquido que la diosa confunde con la sangre de sus vencidos. De esta manera Sekhmet cae embriagada, salvándose el resto de la gente que había podido sobrevivir al primer cataclismo.

Desconcertados por el contenido del documento sagrado egipcio, cabe preguntarnos: ¿por qué, entonces, los antiguos egipcios adoraban a una divinidad dañina y sanguinaria? ¿Buscaban con ello un equilibrio de las fuerzas cósmicas y alcanzar con ello el equilibrio universal, la fuerza de Maat? Para poder encontrar el verdadero significado de esta fascinante diosa tenemos que ahondar aún más, hasta llegar incluso al origen del propio Hombre, después de pasar, claro está, por su subconsciente...

Las garras protectoras del león

En la mística egipcia, el león siempre ha estado vinculado con los cultos solares y en especial con la imagen del dios solar Re. Por ello, el dios Horus-Re, que siempre era identificado con la imagen de un halcón, cuando simbolizaba al sol de la mañana pasaba a ser un león. Precisamente en esta última acepción Horus era identificado con la guerra y la destrucción, adquiriendo así los mismo apelativos que la diosa Sekhmet. Por otra parte, el Horus convencional con cabeza de halcón significaba para los antiguos egipcios el lado vivificante y protector del disco solar.

Con estos antecedentes no es de extrañar que el león fuera identificado con el poder real como algo casi exclusivo. Por ello, uno de los atributos faraónicos más importantes era, precisamente, la cola de león que pendía lánguidamente del cinturón de su faldellín. También los tronos y sillas reales tenían patas con garras o cabezas de león. De varios faraones, como Ramsés II, se decía que tenían como animal de compañía preferido un impresionante león.

Pero qué duda cabe que el símbolo egipcio más conocido relacionado con el león es la esfinge. Se trata de un animal con cuerpo de león y cabeza humana que, como sucede con la Gran Esfinge de Gizeh, solía ser empleado como guardián de grandes santuarios o lugares sagrados, impidiendo así el acceso a las fuerzas negativas encabezadas por el malvado dios Set. El mismo cometido de protección desempeñaban los leones gemelos -símbolo del dios Aker-, que se acostaban frente a las puertas del Inframundo, con el fin de servir de guardianes para que el dios Re llevara a cabo su itinerario nocturno sin ningún peligro.

Pero, ¿a qué se debe ese apego hacia el león, apego que no se repite con ningún otro animal en el milenario panteón egipcio? ¿Qué papel jugaba Sekhmet o el león en todo este dédalo de animales y bestias?

La esencia oculta de Sekhmet

Según hemos podido comprobar con lo que hemos expuesto hasta ahora en este trabajo, todo parece indicar que los antiguos realmente no adoraban a Sekhmet por el significado de sus poderes sino por ser una divinidad encarnada en un animal muy concreto: el león.

Para comprender esta ideología, tenemos que retroceder hasta el comienzo de los tiempos. Siguiendo este camino, tras buscar las respuestas en las crónicas milenarias de los antiguos egipcios, llegaremos a una sorprendente conclusión, la misma que alcanzaron los investigadores Robert Bauval y Graham Hancock, en su libro Guardián del Génesis.

En los Textos de las Pirámides -una suerte de sentencias mágicas que los egipcios escribieron en el interior de algunas pirámides-, aparecen los tepi-aui, es decir, "los dioses antepasados del círculo del cielo". El nombre de estas divinidades primigenias se escribía con el jeroglífico del cuerpo de un león yacente del que sólo se ven las garras, el pecho y la cabeza. El mismo ideograma era empleado para escribir el nombre de los Akeru, divinidades que según los egipcios vivieron sobre la Tierra incluso antes que la aparición en los cielos de Re.

Partiendo de esta base, Bauval y Hancock buscaron en las antiguas cronologías egipcias cuáles eran estos misteriosos dioses de aspecto leonino. Así se encontraron con un hecho fascinante: los propios textos egipcios relataban la historia de su pueblo, cuyo comienzo era mucho más antiguo de lo que los egiptólogos modernos nos quieren hacer ver.

Manetón de Sebenito, un sacerdote heliopolitano que escribió una Historia de Egipto en tiempos del faraón Ptolomeo I ( s. III a. de C.), nos hablaba de los diferentes reinados que se sucedieron en Egipto hasta su época, según estaba escrito en los textos secretos de su templo en Heliópolis. Hasta entonces Egipto estuvo dirigido en cuatro etapas diferentes por Dioses (13.900 años), Semidioses y Espíritus de los Muertos (11.025 años) y, finalmente, los reyes mortales, divididos en las treinta dinastías que hoy se aceptan.

Tras atar estas pistas con documentos que ofrecen una aparente credibilidad, Bauval y Hancock llegaron a la conclusión de que los egipcios tenían la noción histórica de la existencia de un misterioso "puente en el tiempo" entre los Dioses primigenios y sus reyes mortales. ¿Quienes ocuparon el trono de Egipto durante ese largo período de tiempo, 11.025 años? Los propios egipcios nos dan la respuesta en sus textos religiosos, enmascarando su verdadera identidad en multitud de nombres como "dioses y héroes", "espíritus de los muertos", "brillantes", "antepasados", "seguidores de Horus", etcétera. Curiosamente, la mejor pista nos la legaron con la forma de escribir sus nombres: ¡en casi todos aparecía la misteriosa presencia de un león! Al fin y al cabo la esencia misma de la diosa Sekhmet.

Sin lugar a dudas, los antiguos egipcios vieron en la imagen del león algo que les recordaba una vida cuya lejanía en el tiempo parecía escalofriante; algo que les devolvía al seno materno y al comienzo de la propia vida. Esa misteriosa esencia, donde quiera que esté, lejos de haber desaparecido, sigue latente entre nosotros. Los contactos sagrados con las divinidades leoninas han vuelto a renacer después de varios siglos en nuestra civilización moderna. Son demasiados los casos conocidos como para dar la espalda a un fenómeno que cada día está más latente entre nosotros.

La diosa sanadora

Sekhmet era adorada en multitud de templos en los que poseía una capilla particular o asociada a la de su esposo, Ptah. Junto a Hathor tenía un templo común en la antigua ciudad de Imu, hoy Kom el-Hisn, en el límite occidental del Delta, y que se fecha en el Imperio Medio (ca. 1950 a. de C.). Pero, sin lugar a dudas, el más conocido de todos es el santuario ubicado dentro del templo de Mut, la diosa Madre y esposa de Amón, en Karnak. Allí, Amenofis III (ca. 1400 a. de C.) mandó erigir cientos de estatuas de esta diosa en granito negro, algunas de ellas conservadas hoy en el Museo británico de Londres.

Ya en la Antigüedad los templos de Sekhmet eran muy populares. Han trascendido hasta nosotros múltiples testimonios en los que se mencionan las extraordinarias facultades curativas de los sacerdotes ligados a esta diosa quienes, ayudándose de la magia, eran capaces de luchar contra las enfermedades más difíciles. Incluso las propias imágenes de Sekhmet eran célebres por sus curaciones. Así ocurría con la representación de esta leona en los muros exteriores del templo mortuorio del rey Sahure (ca. 2475 a. de C.) junto a su pirámide, en Abusir.

Con el paso del tiempo su imagen fue vinculada a la de otro gran sanador, Imhotep. De entre los innumerables títulos de este sabio de época del faraón Zoser (ca. 2600 a. de C.), destaca por la importancia que tendría en la historia de Egipto, el de médico. Divinizado, Imhotep poseía en la isla de Filae un santuario al que peregrinaban toda clase de enfermos. Por ello sus excepcionales facultades curativas fueron identificadas muy pronto con las de la diosa Sekhmet de quien se pensó que era hijo, llamándosele en ocasiones Nefertum.

Las otras Sekhmet

Los cambios de personalidad en esta diosa eran algo común toda vez que, con el paso de los siglos, la religión egipcia se fue convirtiendo en algo mucho más ecléctico y complicado. La situación política que se iba generando, obligaba a tener que aglutinar en una sola creencia una innumerable lista de divinidades. Por ello no es de extrañar que Sekhmet fuera identificada con la diosa Hathor o con la diosa gata Bastet. De esta última se decía que era el perfil tranquilo de la leona sanguinaria.

Sin embargo, existen varias divinidades leoninas en el amplio panteón egipcio además de la mencionada esfinge. Por una lado está el propio hijo de Sekhmet, Nefertum, representado con forma de león. Este aspecto también tenía el matrimonio de gemelos de Shu, el dios del aire, y de Tefnut, la diosa de la humedad, ambos pertenecientes de la Enéada de Heliópolis, y adorados originariamente en Leontópolis (Tell el Yahudiya), a pocos kilómetros al norte de El Cairo, y en Oxirrinco, en el Egipto Medio. En la otra Leontópolis (Tell el Muqdam), situada en pleno corazón del Delta, se adoraba al dios local llamado Mihos, hijo de Bastet. Finalmente no tenemos que olvidar que el célebre geniecillo Bes, entidad benéfica conservada en miles de amuletos protectores, era un enano saltarín que poseía una abundante melena de león.


El regreso de la diosa Sekhmet

“Entonces una figura se movió desde la oscuridad. No la había notado previamente, porque era tan negra como las sombras en las que permanecía. Su cuerpo era inequívocamente femenino, pero su rostro era el de una leona

Permaneció ante mí, tendiéndome una mano y me puso de pie. Cuando abrió su boca para hablar, unas violentas descargas eléctricas sacudieron mi cuerpo por entero”.

Este fragmento perteneciente a la descripción de un sueño protagonizado por el investigador estadounidense Brad Steiger el 2 de diciembre de 1974, demostró ser después un simple eslabón más de una complicada cadena de sueños vividos por un grupo reducido de personas esa misma noche. Curiosamente, todos ellos tuvieron un mismo denominador común: la presencia de una misteriosa figura femenina de aspecto leonino. ¿Quién era esta leona? Toda esta historia se convierte en un estremecedor relato, cuando sabemos que hasta ese momento, ninguno de los protagonistas tenía ni la más remota idea de lo que era la diosa egipcia Sekhmet.

Como si se tratara de una gigantesca bola de nieve, este fenómeno ha ido multiplicándose de una forma espectacular alcanzado cotas increíbles en las dos últimas décadas. Lejos de evolucionar hacia contactos fríos como pudieran ser percibidos por medio de los sueños, algunos sensitivos pudieron contactar por medio de algo mucho más cercano y material; algo que permitía llegar incluso a sentir el calor del lomo de la diosa Sekhmet...

Las estatuas vivas

Se cuentan por cientos las experiencias de personas que han vivido y sentido algo especial ante una estatua de Sekhmet. El comienzo de este tipo de contactos cercanos con estas estatuas suele ser similar en todos los casos y con varios puntos en conexión, circunstancia que para los psicólogos convierte este fenómeno en un campo muy atractivo para la investigación.

Por lo general, la gran mayoría de los nuevos contactados no ha oído hablar nunca de la diosa Sekhmet. Su primer encuentro se produce de forma totalmente fortuita cuando visitan una exposición itinerante de Egipto o un gran museo de arte. Todo el recorrido parece normal hasta que se sitúan ante la estatua de la diosa leona. Es entonces cuando muchas de estas personas experimentan una sensación indescriptible similar a un shock emocional. Según sus testimonios las estatuas emanan una energía sutil, igual que si fueran baterías de energía; algo que hace que los sensitivos entiendan las figuras de Sekhmet como estatuas vivas.

Después de este primer encuentro, todos se sienten interesados de una forma repentina por la figura de esta misteriosa diosa y buscan información para intentar dar una respuesta a esa experiencia vivida. Sin embargo, en casi la totalidad de los casos, los libros de egiptología tradicionales no satisfacen sus necesidades.

Uno de los lugares más importantes en lo que a contactos con estatuas vivas se refiere, es el Museo Británico de Londres. Cualquiera de los encargados de las salas egipcias puede constatar la especial atención que muchas personas tienen hacia las seis estatuas de la diosa Sekhmet que hay en la gran galería que reúne obras de arte egipcio. Muchos visitantes se sienten atraídos de una forma misteriosa a tocarlas, relatando luego la sensación de paz y bienestar interior que han sentido durante aquellos breves instantes. En ocasiones, algunas personas se ven necesitadas de vivir asiduamente esta sensación de paz por lo que adquieren figuras de Sekhmet para intentar repetir la experiencia. Sin embargo, por una razón todavía desconocida, las estatuas de granito negro de Sekhmet, encontradas a cientos en el templo de Mut de Karnak y dispersas por varios museos del mundo, entre ellos el British de Londres, están cargadas de una energía especial que las convierte en piezas únicas, resultando totalmente improductivo intentar el contacto con una burda reproducción de escayola o resina.

Un lugar de culto para Sekhmet

En otros casos el contacto con Sekhmet se produce de una manera totalmente separada de la tradición egipcia, más cercana al concepto moderno de Nueva Era y su relación con los cultos a la Madre Tierra. Por lo menos así lo reconocen los participantes de los ritos celebrados en el templo que Sekhmet tiene en Nevada (Estados Unidos). A 75 kilómetros al norte de Las Vegas se halla en Cactus Spring uno de los pocos santuarios modernos dedicados a esta divinidad. En 1993 Genevieve Vaughn compró unos terrenos en medio del desierto de Mojave en Nevada, cumpliendo así una promesa realizada a la diosa 28 años atrás, en la que manifestaba el deseo de realizar un templo en honor de Sekhmet.

La construcción, diseñada por una arquitecta de Nuevo México, de nombre Molly Neiman, fue totalmente sufragada por una asociación feminista involucrada en protestas antinucleares. No en vano el propio templo está levantado a menos de 100 kilómetros de una central nuclear. Los materiales empleados para su construcción fueron paja, alambre y estuco. El pequeño santuario se coronó con una gigantesca cúpula hecha con aros de cobre, la única parte realizada por un hombre, Richard Cottrell. Los cuatro arcos que sujetan esta cúpula están orientados hacia los puntos cardinales al igual que sucede con las salas de muchos de los templos egipcios. En el centro del templo hay una estatua de tamaño natural de la diosa Sekhmet realizada por la escultora Marsha Gómez.

El santuario de la diosa es dirigido en cuerpo y alma por Patricia Pearlman, una especie de bruja y sacerdotisa moderna de Sekhmet, que ha dedicado su vida a esta tarea. Ella es la encargada de realizar en el interior del templo los rituales mágico-espirituales autorizados por la propia diosa. A través de éstos se consigue que cada vez haya más personas que, como ellos mismos afirman, despierten en el poder de la divinidad leona egipcia. Pearlman declara que les “gustaría que la gente de todo el mundo viniera hasta aquí para honrar a la diosa y a la Naturaleza”. Además, la propia ubicación del santuario de Sekhmet no es casual: “El templo está cerca de la central nuclear con el fin de poder curar a la Tierra y hacer que la gente tenga cuidado con la destrucción de nuestra Madre”, añade la sacerdotisa.

Ya sea en sueños, por medio de estatuas o con mistéricos ritos templarios, la abrumadora cantidad de experiencias relacionadas con Sekhmet, parece indicar que tras su imagen se esconde un enigmático fenómeno que enlaza directamente con la antigua tradición egipcia y que para nada puede ser explicado con la casualidad. Y es precisamente la ignorancia que tenemos sobre su naturaleza, lo que nos impide encontrar una solución a este misterioso enigma psíquico e histórico. Sin embargo, son numerosos los especialistas que han buceado en los orígenes de la diosa Sekhmet alcanzando varias explicaciones al fenómeno.

El mundo de los arquetipos

Escudriñando en el origen de enigmáticos rituales iniciáticos, algunos investigadores como el psicólogo norteamericano John White, parecen haber encontrado una respuesta a este fenómeno. Ésta se encontraría en los arquetipos, un envoltorio energético compuesto por una nueva energía -quizás, no física- actualmente desconocida, que rodea la Tierra y al que podemos acceder mediante el sueño, la meditación o los estados alterados de conciencia.

En cualquier caso, parece estar muy clara la cercanía entre las visiones oníricas de unos y los contactos con estatuas de otros. El más reconocido de los investigadores, el también psicólogo norteamericano Robert Masters, que se hizo célebre en los años 70 por su teorías sobre la psicología del sexo, dedica en la actualidad todo su tiempo al estudio del fenómeno de Sekhmet. Matizando la hipótesis de White, Masters afirma que el mundo de Sekhmet estaría en algún lugar entre nuestro propio Mundo y el de los arquetipos.

Masters ha investigado cientos de casos en los que sus pacientes han entrado en trance con el sólo hecho de sentarse ante una estatua antigua de la diosa. Según los testimonios de las descripciones recogidas, en el mundo de Sekhmet uno puede verse a sí mismo mucho más joven o con aspecto leonino; una especie de juego de roll en el que el protagonista, el propio individuo, ha de superar numerosas pruebas como el enfrentamiento con terribles demonios o la lucha contra leonas. Según Masters todo ello no sería más que una representación simbólica del proceso interior de cada persona, personificado por una divinidad andrógina y dualística -creación y destrucción- como es la egipcia Sekhmet.

¿Huellas de una civilización extraterrestre?

Por otra parte, la escritora e investigadora Murry Hope es quizás quien ha llevado hasta el extremo este tipo de trabajos. Desde 1980 afirma mantener contacto telepático con unos seres llamados Paschat, y en especial con uno de ellos, Kay-nee, cuya ubicación espacio-temporal sería diferente a la nuestra. Hope defiende que estos seres proceden del futuro y de un planeta situado en un sistema solar cercano a la estrella Sirio. Dentro de los Paschat, Kay-nee sería miembro de una tribu denominada Karidel, cuyo aspecto físico es lo más parecido a un extraño felino entre el gato doméstico y el león; es decir, Sekhmet.

En este otro mundo, según Murry Hope, también habría cabida para otro tipo de seres, en este caso etéreos, denominados los Cristalinos (the Crystal People), nombre recibido por el material del que están hechos, más identificados con un mundo intelectual y creativo. La autora estadounidense afirma que los Cristalinos poseen el añadido de que incluso pueden encarnarse en cuerpos terrestres, existiendo en la actualidad algunos de ellos en nuestro planeta. Curiosamente, estos seres nos recuerdan a los misteriosos Akeru, “brillantes”, o “semidioses” que gobernaron Egipto en el puente en el tiempo entre los dioses y los reyes mortales.

En cualquiera de los casos, la realidad quizás esté mucho más cerca de lo que pensemos. La única verdad es que la imagen de la diosa Sekhmet sigue generando extraños estados alterados de conciencia en algunos sensitivos, y eso es algo que nadie puede negar. Posiblemente, la respuesta al enigma leonino permanezca oculto en alguno de los templos erigidos en honor de esta diosa hace miles de años, esperando a que su secreto sea desvelado.

El vínculo estelar de Sekhmet

El reducido tamaño de la cabeza de la Esfinge de Gizeh ha originado más de una disputa sobre su verdadera atribución. Si la egiptología tradicional parece inclinarse por los reyes Keops o Kefrén como los posibles autores de este gigantesco león de más de 70 metros de longitud, algunas investigaciones parecen retrasar aún más su cronología. A los estudios geológicos que la datan entre el 5000 y el 7000 a. de C. (ver AÑO/CERO nº90), la astroarqueología la retrasa aún más, concretamente hasta el 10500 a. de C., momento en el que la Esfinge estaría perfectamente orientada hacia la constelación de Leo. De confirmarse esta datación, ¿poseía por entonces la Esfinge cabeza de la diosa Sekhmet, para ser más tarde retocada por alguno de los reyes mencionados? ¿Tuvo realmente alguna relación con la constelación de Leo o con otro grupo de estrellas?

La investigadora estadounidense Murry Hope, guiada por sus propias experiencias personales, protagonizadas desde hace casi 20 años, parece haber encontrado una respuesta al enigma de Sekhmet y su relación cósmica. En su libro The Sirius Connection vincula a la divinidad leona con Sirio A, la estrella más brillante de la constelación del Can Mayor.

Si bien los textos parecen indicar que los egipcios identificaban la mencionada estrella con Isis, la esposa de Osiris, el dios de la muerte vinculado a Orión, Hope expone un esquema alternativo a la tríada Isis-Osiris-Neftis (Sirio A, B, y C, respectivamente), para solventar este problema. Según los mensajes recibidos, la tríada sería realmente la compuesta por Sekhmet, Hathor, y Re. ¿Podría estar relacionado este enigma con los anómalos conocimientos de la tribu africana de los dogones en Mali (ver AÑO/CERO nº96) quienes ya sabían que Sirio era un sistema triple siglos antes de que la ciencia moderna tuviera conocimiento de ello?

Para otros investigadores como Richard C. Hoagland debemos dirigir la mirada hacia Marte para encontrar más referencias sobre la diosa Sekhmet. Partidario acérrimo de que las construcciones de la meseta de Cydonia en Marte son artificiales, Hoagland, antes de que se difundieran las últimas fotografías de la “cara” del planeta rojo, realizó varios análisis sobre las antiguas imágenes concluyendo que lo que allí había representado era un híbrido entre felino y hombre. ¿Otro arquetipo de la diosa Sekhmet?

¿Anuncia Sekhmet el final de los tiempos?

John Anthony West, autor de varias investigaciones alternativas al estudio del antiguo Egipto, especialmente sobre la Esfinge, y autor entre otros libros de Serpent in the Sky y de The Goddess Sekhmet, parece intuir una explicación terrorífica y catastrófica al reciente enigma de la presencia de la diosa leona egipcia en los sueños de cientos de personas.

Según este autor, la civilización moderna es una especie de gran parque cuyo crecimiento y evolución, lejos de deberse a razones propiamente naturales, es originado por las continuas aportaciones realizadas por el Hombre. Así, el gran parque en el que vivimos no es en sí mismo la conquista de la Naturaleza, ni la supresión de aquellos elementos característicos de la naturaleza humana, sino que está formada por gruesos pilares que son las grandes religiones. Éstos, a su vez, se sustentan sobre sofisticadas comodidades, circunstancia que nos facilita el distinguir una sociedad moderna de otra primitiva.

Si los guardas del gran parque, continúa West, es decir los sacerdotes, filósofos, artistas, etcétera, se desvían de su camino original, la estructura que sustenta la civilización cae en la decadencia, luego en la corrupción y finalmente en la inevitable autodestrucción. Algo muy similar sucedió, según este autor, en la Antigüedad cuando el continente de la Atlántida desapareció para siempre, en la aniquilación de Sodoma y Gomorra por sus excesos incontrolados o, en Egipto, en un tiempo antiquísimo, solamente esbozado por algunas crónicas, cuando los hombres se negaron a seguir las pautas marcadas por los dioses. Fue justamente entonces cuando Sekhmet apareció con su fuego purificador, enviada por el disco solar, Re, con el fin de castigar a la Humanidad, arrasándola de la faz de la Tierra.

¿Pueden relacionarse las recientes apariciones de la diosa Sekhmet con esta visión catastrofista de los tiempos que nos han tocado vivir? ¿Son los sensitivos y contactados que dicen hablar con las entidades leoninas, el hilo conductor del incierto futuro que nos espera?

© Nacho Ares 2004

jueves 19 de noviembre de 2009

CARLOS GONZALEZ-PROFESOR DE LA NUEVA TIERRA

Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
“Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos...
Los alumnos van resolviendo los enigmas, que el maestro propone de una forma singular. La clase es una creación de todos. El aprender se transforma en una aventura.
Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón, sin que las creencias les limiten “
Se plantea un modelo de enseñanza que se basa en descubrir la fuerza interior.
Hoy puede ser ciencia ficción...tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
Creo que su sensibilidad va en la misma dirección que la mía. Por eso, me atrevo a enviale* mi libro en versión digital. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar...hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
Carlos González
P.D Mi blog es: www.ladanzadelavida12.blogspot.com
* El libro se puede descargar en mi blog

martes 17 de noviembre de 2009

PINTORA DE GEOMETRÍA SAGRADA/ BARBARA UTHEMANN













http://unixitron.org/

Barbara Uthemann, conocedora y activadora
del método de auto-conocimiento
LA ESCALERA AL CIELO.

En su web podréis disfrutar de sus
espectaculares pinturas de geometría
de otras dimensiones.

Códigos de luz , información sagrada
condensada en imagenes, listas para
procesar directamente en el SER.

HYR

PRIMERA VEZ- LA ESCALERA AL CIELO

Caty Covas, una amiga "blibliotecaria cósmica
,de las mia", seguro que está
en la biblioteca de Alción ahora en su cuerpo de luz.
Ella en otra dimensión y nosotras todavía en 3D.
Seguimos haciendo triángulo energético las tres.
Cabama, ella y yo.

Fue la iniciadora y coordinadora
de dos grupos de estudio del libro
de Urantia en Mallorca.

Antes de su viaje hacia la luz, nos entregó
unas cartas y un CD, LA ESCALERA AL CIELO.

Se quedó en un cajón después de ojearlo y ver
la profundidad y la intensidad que allí se
encontraba, "Ya llegará el momento" -pensé-
Aún estabamos estudiando, El libro de Urantia y
trabajando,los cristales y pasos de Kryon.

Recuerdo que cuando lo observé, por primera vez
y ví que era el árbol de la vida en otra escala
más elevada, me fuí corriendo a buscar un libro
de cábala que leí hace 20 años, hice una lectura
rápida para refrescar, cuando llegué a Kether,
la corona y me enconté a Metatrón, el principe de los
Arcángeles, por encima del nº9 donde estaba Jehova,
tuve una intuición luminosa, cuando nos encontramos
de nuevo las tres amigas, estaba impaciente por
compartir con ellas, mi nuevo descubrimiento
y saber su opinión.

Jehova por debajo de Metatrón, no es Dios Supremo
es un "dios custodio", ¿Cómo va ha estar el principe de
los Arcángeles por encima de Dios?

Les dije a las dos Catys, la cábala es dual, ángeles
y quipots, luz y oscuridad, con los dos senderos
del caduceo, y a lo máximo que llega es al final
de la 4ª dimensión.

Esta nueva escalera al cielo es la KABALA de
5ª dimensión, con UNIDAD.

Las dos Catys asintieron con la cabeza y
confirmaron lo que les estaba diciendo
empezaron a hablar y aportar su visión personal.

Que maravilla de encuentros, donde las trés nos
enredábamos en nuestras aportaciones,construyendo
el puzle eterno, pedacito a pedacito, juntas,
colaborando, amándonos, respetándonos,
sin competiciones, sólo disfrutando de
complementar la información, saboreando la
comprensión del conocimiento, viajando
hacia la sabiduría.
Esto sucedio hace más de un año,
y hace cuatro semanas, llegó Bárbara
Julia y Roberto, un nuevo triángulo
energético,para sacar el libro del cajón y
recordarnos que llegó la hora de trabajar
LA ESCALERA.


HYR

ENLACES A LA WEB DE BÁRBARA

www.salviad.eu - DIE HIMELSLEITER -
Hilfsquelle für den Aufstieg
www.unixitron.org
DAS KOSMISCHE MONUMENT DER SIEBENTEN BEWEGUNG!
UNSER PLANET "STERN DER FREIHEIT"

Links:
www.unixi.com
www.unixitron.com
www.globalgovernmenthumanity.org

viernes 6 de noviembre de 2009

FALTA TENSIÓN SEXUAL EN LAS PAREJAS


"Hoy día falta tensión sexual enlas parejas"
IMA SANCHÍS - 22/09/2009

Tengo 54 años. Nací en Londres. Casado, dos hijos. Fui monje. Estoy licenciado en Religiones Comparadas. Sufrimos una crisis social y política cuya raíz es la dominación de los valores masculinos sobre los femeninos. La misma fuerza que la mueve a usted lo mueve todo

or qué se hizo sacerdote hinduista?

P Estaba aterrorizado por la superficialidad de la cultura moderna.

¿Qué aprendió?

Que yo soy la fuerza vital que lo mueve todo, pero al cabo de diez años quise dejar de ser un espíritu sin cuerpo. Somos seres espirituales, físicos, emocionales y mentales.

Y se casó con Elisabeth.

Y decidimos explorar las relaciones íntimas como camino de autoconocimiento. Trabajé con grupos de hombres que se habían dado cuenta de que la masculinidad heredada de sus padres y abuelos ya no era válida; pero percibí que los que se esforzaban por añadir a su vida valores femeninos (empatía con las mujeres, cuidado de los niños...) tampoco funcionaban en sus relaciones de pareja.

No diga eso, que va a desanimarlos...

Tradicionalmente, el principio básico en el que se han basado las relaciones de pareja ha sido el sentido del deber, no esperaban disfrutar. Del deber pasamos al placer: las parejas quieren ser felices y pasarlo bien.

Normal, ¿no?

Sí, pero en la mayoría de los hogares el hombre se siente infinitamente criticado, no respetado y sexualmente frustrado; y la mujer, malhumorada, impaciente, intolerante, invisible y no amada.

Menudo panorama.

Hoy las mujeres rechazan ser dominadas por hombres emocionalmente ausentes, inmaduros y arrogantes, a los que hay que cuidar como niños a la vez que admirar.

Una pirueta imposible, sí.

Y los hombres, despojados de su superioridad, dejando de ser cabeza de familia, retroceden para dar espacio a esta nueva mujer. Corren tras ella sirviéndole tazas de té, tratando de complacerla, pero esta clase de masculinidad débil la irrita aún más.

Mamá enfadada-niño bueno.

Sí, mujer dura-hombre débil. Y las mamás no quieren sexo con sus niños. No hay tensión sexual, lo cual es un problema.

Sin duda.

Se trata de un modelo cultural que nos afecta a todos, es la disputa de la época: ella, que tiene una memoria emocional que impresiona al hombre, comienza a enumerar ejemplos de su inmadurez e incompetencia. Él contraataca, huye o se mofa.

¿Existía tensión sexual con el modelo hombre dominante-mujer sumisa?

Sí, pero era destructivo. Hoy, al haber perdido la esencia de lo femenino y de lo masculino, las parejas son amigos.

¿Y eso no está bien?

Falta la alquimia. Lo femenino y lo masculino son dos potencias del universo que, cuando se unen, transforman. Cuando la mujer recupera su feminidad real y él su masculinidad, recuperan la tensión creativa.

Reivindicamos, pero femeninamente... La primera mujer, la tradicional, es femenina pero sin poder, no puede decir lo que siente y lo que piensa porque las emociones y los sentimientos no son punto de partida de nada. Hoy hemos empezado a hablar de emociones y a valorar la habilidad de la intuición y la sensualidad; pero es la tercera mujer la que realmente desarrolla esos valores, ese poder.

Bien.

La mujer de hoy desarrolla su poder a través de lo masculino; es decir, sois más mentales y más duras. El verdadero poder femenino es la conexión con lo interno, precisamente con la feminidad, la capacidad intuitiva, creativa y visionaria. La receptividad, principio femenino, no es pasividad.

Pues dígame qué es.

Responder a estímulos constantes. La mujer evolucionada es feroz, no es domable, derrumba todo lo que no es real. Su enfoque es la conexión emocional y sensorial.

¿Cómo acceder a esa confianza?

La primera mujer es más tierna que la segunda, que ha reprimido ese aspecto. La tercera debe reconectarse de la cintura para abajo, con el poder del útero, que sólo se ha utilizado para tener hijos u ofrecer sexo.

¿Dónde está el hombre que se corresponde con esa mujer?

El tercer hombre ha recuperado su poder fálico, que es dirección, visión y acción; es el amor en acción. Cuando un hombre empieza a recuperar esa agresividad positiva, asertividad, pasa de estar en la cabeza o en los genitales a estar en el corazón.

... Primero hay que abrirlo.

Exacto. Como lo femenino ha estado siempre reprimido, y más en el hombre, tiene que empezar a relacionarse con su vida emocional y dejar de defenderse constantemente de la mujer.

...

Debe abrirse al corazón de la mujer sin ser verdugo ni víctima. Lo femenino ya no es una amenaza, sino un complemento. Tanto el primer hombre como el segundo tienen complejo de inferioridad frente a la mujer porque temen su poder. El tercer hombre, cuyas raíces están dentro de su propio poder, puede ver a la mujer como un igual.

¿Qué han de trabajar ellos?

El conocimiento propio, y descubrir cuál es su regalo supremo a una mujer.

¿Cuál es?

La presencia. El femenino y el masculino es el mismo poder, pero se expresan de forma distinta. Ella perdió su poder y lo está recuperando, y debe ponerlo al servicio del corazón. Él debe cargar ese poder (dirección y acción) de sentido, de corazón.

lunes 5 de octubre de 2009

EL SUEÑO DE HIPATIA



lee un fragmento


La primera vez que escuché sobre esta increible mujer
fue hace 4 meses cuando vi el trailer de Ágora de
Alejandro Amenabar.

Pero había que esperar hasta que estrenara la película
¡¡QUE IMPACIENCIAAAAAAA!!

Encontré este libro, el cual he deborado de un tirón.


Su autor: Jose Calvo Poyato

Me ha encantado .

Esta mujer científica, astrónoma, matemática, vivió
un entramado de la historia donde el mundo antiguo
se desmoronaba , la filosofía griega, la razón y la ciencia
se vieron perseguidas y cuestionadas por la visión
ortodoxa y reduccionista de Constantino y de
un cristianismo
fanátizado, que fue un insulto
para el conocimiento
y el saber ,
sobre todo para la tolerancia y el respeto.


Su luz y brillantez fue perseguida y asesinada de la
forma más vil inimaginable, se la acusó de hereje y
pagana y fue una martir del Saber.

Hipatia respetaba la libertad de cultos y se enfrentó
dialécticamente a las manipulaciones de los escritos
cristianos aprobados por el Concilio de Nicea, en el
que se decidieron
que evangelios eran los correctos y
cuales los censurados.


Se eligieron la mayoría los que estaban escritos
por personas que
no vivieron en la época de Cristo,
y en los que no se
encontraban tantas connotaciones
de la humanidad
de Jesús.

En el libro habla del evangelio de Felipe y de la cercanía
de Magdalena con Jesús, donde se cita que los apostoles
estaban celosos de ella y que el maestro la besaba en
la boca.

Quiero rendir respetos y afectos intemporales a ella.
HIPATIA, una hermana luminosa que reaparece
en nuestras vidas para recordarnos el amor a la
libertad y al libre pensar y el espacio del Ágora,
donde se podía dialogar y exponer diferentes
versiones del saber, donde la ciencia, la educación,
el arte y la espiritualidad caminaban juntas.


Enlace al evangelio de Felipe

HYR

Un poco de historía de Wikipedia:

Hipatia (/y.pa.'ti.a/; Griego: Ὑπατία; Alejandría, 355 ó 370 - Ibidem, marzo de 415 ó 416[1] ) fue una filósofa y maestra neoplatónica romana, natural de Egipto,[2] que destacó en los campos de las Matemáticas y la Astronomía,[3] miembro y líder de la Escuela neoplatónica de Alejandría a comienzos del siglo V. Seguidora de Plotino, desdeñaba el misticismo y se centró en los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética. Educó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, destacándose entre ellos el obispo de Ptolemaida, Sinesio de Cirene -que mantuvo una importante correspondencia con su maestra-, Hesiquio el Hebreo y Orestes -que llegaría a ser prefecto imperial de Egipto en el momento de la muerte de la filósofa alejandrina.

Hija del astrónomo Teón, Hipatia es la primera mujer matemática de la historia de la humanidad de la que tenemos un conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió libros sobre geometría, álgebra y astronomía y mejoró el diseño de los primitivos astrolabios -dispositivos mecánicos que simulaban el movimiento de los planetas-, e inventó un hidrómetro.

Hipatia murió a una edad avanzada, 45 ó 60 años (dependiendo de cuál sea su fecha correcta de nacimiento), linchada por una turba de cristianos. Su asesinato se produjo en el marco de la hostilidad cristiana hacia el declinante paganismo y las luchas políticas entre las distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino y el poder imperial, representado en Egipto por el prefecto Orestes, ex alumno de la filósofa. Durante siglos se ha acusado al Patriarca Cirilo de Alejandría de ser el principal responsable de la muerte de Hipatia, aunque no existan más que alusiones indirectas para acreditarlo.

Su carácter singular de mujer entregada al pensamiento y la enseñanza en plena Tardoantigüedad, su fidelidad al paganismo en el momento de auge del catolicismo teodosiano como nueva religión del Estado, y su muerte a manos de cristianos la han conferido gran fama. La figura de Hipatia se ha convertido en un verdadero mito: desde la época de la Ilustración se la presenta como a una presunta "mártir de la ciencia" y símbolo del fin del pensamiento clásico ante el avance del Cristianismo.[4] Sin embargo, en la actualidad se destaca que su asesinato fue un caso excepcional y que, de hecho, la escuela neoplatónica alejandrina perduró hasta el siglo VII.[5]

Por su parte, los movimientos feministas la han reivindicado como paradigma de "mujer liberada", aunque al parecer estuvo casada con un tal Isidoro y se mantuvo virgen.[6] También se la ha asociado con la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, si bien no hay ninguna referencia literaria que vincule a ambas: la Gran Biblioteca desapareció en un momento incierto del siglo III, o quizá del IV, y su sucesora, la Biblioteca-hija del Serapeo fue expoliada en 391; según las fuentes, Hipatia enseñaba a sus discípulos en su propia casa.

Contenido

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Vida [editar]

Juventud [editar]

"Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hypatia, hija del filósofo Theón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo. Habiendo sucedido a la escuela de Platón y Plotino, explicaba los principios de la filosofía a sus oyentes, muchos de los cuales venían de lejos para recibir su instrucción."
Sócrates Escolástico.[7]

Hipatia nació en Alejandría, capital de la diócesis romana de Egipto, a mediados del siglo IV, en 370, según algunas referencias, y en 355, al decir de otras. Pero dado que su discípulo Sinesio de Cirene nació en torno a 375, esta última fecha parece la más correcta. Su padre fue Teón de Alejandría, un célebre matemático y astrónomo, muy apreciado por sus contemporáneos, que probablemente debió trabajar y dar clases en la Biblioteca del Serapeo, sucesora de la legendaria Gran Biblioteca ptolemaica. Hipatia por su parte, se educó en un ambiente académico y culto, dominado por la escuela neoplatónica alejandrina, y aprendió matemáticas y astronomía de su padre, quien además le transmitió su pasión por la búsqueda de lo desconocido.

Según el rétor pagano del siglo VI Damascio de Damasco, la filósofa alejandrina era "de naturaleza más noble que su padre, [y] no se conformó con el saber que viene de las ciencias matemáticas, en las que había sido introducida por él, sino que se dedicó a las otras ciencias filosóficas con mucha entrega". Hipatia aprendió también sobre la historia de las diferentes religiones que se conocían en aquel entonces, sobre oratoria, sobre el pensamiento de los filósofos y sobre los principios de la enseñanza. Viajó a Atenas y a Roma siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar.[8] Damascio afirmaba que "además de conseguir el grado más alto de la virtud práctica en el arte de enseñar, era justa y sabia, y se mantuvo toda la vida virgen", dato confirmado por la Suda, una enciclopedia bizantina del siglo XI, que sin embargo añade que fue "esposa de Isidoro el Filósofo".[9]

La escuela de Hipatia [editar]

Hipatia en una representación idealizada de 1908.

En torno al año 400 se había convertido en líder de los neoplatónicos alejandrinos, y de acuerdo a la Suda,[9] se dedicó a la enseñanza de la filosofía, centrándose en las obras de Platón y Aristóteles. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Entre sus alumnos había cristianos como su alumno predilecto Sinesio de Cirene, futuro obispo de Ptolemaida (409-13), perteneciente a una familia rica y poderosa, que mantuvo una gran amistad con su maestra.[10] Este personaje dejó escrita mucha información sobre Hipatia, y es por medio de él que se conocen sus obras, aunque ninguna se haya conservado. Dirigió a Hipatia las cartas 10,[11] 15,[12] 16,[13] 46,[14] 81,[15] 124[16] y 154[17] de su epistolario. En esta correspondencia se mencionan los nombres de varios alumnos de Hipatia que fueron condiscípulos suyos: el hermano menor y el tío de Sinesio, Alejandro,[18] Herculiano, del que fue gran amigo, y al que consideraba "el mejor de los hombres",[19] Olimpio, un rico terrateniente de Seleucia de Pireria amigo de Sinesio,[20] Isión, íntimo de Sinesio, Hesiquio de Alejandría, gramático y gobernador de Libia Superior, y su hermano Eutropio,[21] el sofista Atanasio, Gayo, pariente de Sinesio, el gramático Teodosio y el sacerdote Teotecno,[22] y unos tales Pedro y Siro,[23] además del futuro prefecto imperial de Egipto, Orestes. Se ha propuesto algunos otros nombres mencionados en las cartas de Sinesio, pero no hay pruebas de ello. En todo caso cabe indicar que sus alumnos fueron un grupo muy unido de aristócratas paganos y cristianos, algunos de los cuales desempeñaron altos cargos.[24]

El mencionado Herculiano era probablemente hermano de Flavio Tauro Seleuco Ciro, destacado miembro de la Corte imperial, que con posterioridad llegó a ser prepósito del sacro cúbículo, prefecto urbano de Constantinopla, prefecto pretoriano de Oriente (439) y cónsul (441), convirtiéndose en el hombre más poderoso del Imperio de Oriente después del propio emperador Teodosio II.[25]

El propio Sinesio manifiesta con elocuencia la devoción que Hipatia despertó en sus discípulos: en la carta 16 de su epistolario la saludaba como "madre, hermana y profesora, además de benefactora y todo cuanto sea honrado tanto de nombre como de hecho".

Egipto al comienzo del siglo V [editar]

El patriarca Cirilo de Alejandría en un icono.

Hipatia era pagana, y le tocó vivir en tiempos duros para el declinante paganismo. Egipto se había convertido en sede de una de las comunidades cristianas más importantes del Imperio, y el Patriarca de Alejandría gozaba del máximo prestigio e influencia, junto a sus colegas de Jerusalén, Antioquía, Constantinopla y Roma. Sin embargo, la teórica primacía de Roma no se traducía en autoridad suprema. Durante los siglos IV y V las luchas de poder entre los partiarcados, y en especial entre Alejandría y Constantinopla, fue constante

Teodosio I el Grande había convertido el llamado catolicismo en religión de Estado por el Edicto de Tesalónica de 380, imponiendo la ortodoxia nicena. Ello provocó la reacción tanto de los paganos como de las distintas interpretaciones del cristianismo, ahora oficialmente convertidas en herejías a perseguir y erradicar. A lo largo de las décadas siguientes tuvieron lugar grandes controversias y disputas entre las distintas facciones de cristianos, que llegaron en ocasiones a la violencia. Los filósofos neoplatónicos como Hipatia pronto fueron objeto de fuertes presiones. Algunos se convirtieron al cristianismo, pero Hipatia no consintió en ello a pesar de los consejos de sus amigos como el caso de Orestes, prefecto imperial y alumno suyo, que se había bautizado en Constantinopla antes de ir a desempeñar su cargo en Egipto. No obstante de su paganismo, Hipatia contó con la estima y protección de estas élites intelectuales cristianas, e incluso 120 años después de su muerte, el historiador Sócrates Escolástico, muy valorado por su imparcialidad,[26] la consideraba, a pesar de su religión, un "modelo de virtud". Orestes se dejaba aconsejar por Hipatia en los asuntos políticos y municipales,[27] y el retórico pagano Damascio confirmaba que Hipatia fue popular como consejera de las más altas magistraturas de Alejandría.[28] Su alumno Hesiquio sentencia que era adorada y reverenciada en Alejandría: "Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón, o de Aristóteles, o de cualquier filósofo, a todos los que quisieran escuchar (...) Los magistrados solían consultarla en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad..."; añadía que había recibido "muchas distinciones cívicas".[28]

Por entonces el enérgico patriarca de Alejandría era el copto Teófilo (385-412), que, según Sinesio de Cirene, tenía tanta influencia entre las clases altas de Alejandría como la propia Hipatia.[29] Gozaba de un inmenso poder, y en 391 obtuvo del emperador Teodosio una orden para demoler los templos paganos de su ciudad, entre ellos el Serapeum. Se supone que fue entonces cuando fue saqueada, o al menos vaciada, su biblioteca, sucesora de la gran Biblioteca de Alejandría. En 416, el teólogo e historiador hispanorromano Paulo Orosio vio con mucha tristeza los restos de la biblioteca del Serapeo, afirmando que «sus armarios vacíos de libros fueron saqueados por hombres de nuestro tiempo».[30] Hipatia evitó enfrentarse con Teófilo, cuyo gran enemigo fue el antioqueno Juan Crisóstomo, discípulo de Libanio y patriarca de Constantinopla, quien pretendía someterle a su autoridad. Teófilo obtuvo su gran victoria sobre el Crisóstomo en el Sínodo de la Encina, en 403, logrando su deposición y exilio.

A pesar de todo cuanto se dijo en contra suya, tras estos disturbios el episcopado de Teófilo trajo consigo a Alejandría una tranquilidad social desconocida durante la mayor parte del siglo IV, pletórico de tumultos sangrientos. Además, sus construcciones le granjearon las simpatías de la clase trabajadora.[31]

Teófilo falleció el 17 de octubre de 412, y por su sucesión compitieron el archidiácono Timoteo y Cirilo, hijo de una hermana de Teófilo.[32] No era una querella baladí por motivos puramente religiosos, ya que el influyente patriarcado alejandrino era capaz de interrumpir los envíos de grano a la capital imperial y gozaba de una riqueza inmensa, que había permitido a Teófilo realizar grandes y lujosas construcciones, que asombraron a sus contemporáneos y escandalizaron a sus enemigos.[33] Además, Egipto acogía una de las mayores y más organizadas comunidades cristianas del Imperio. Abundancio, el comandante de las fuerzas imperiales en Egipto (dux militum Aegypti), apoyó a Timoteo en contra de Cirilo, ya que la corte imperial pretendía ahorrarse problemas evitando la elección de otro militante anticonstantinopolitano como Teófilo. Sin embargo, Cirilo logró el patriarcado gracias al buen recuerdo dejado por su tío (que llegaría a ser santo de la Iglesia Copta) y a la antipatía de los alejandrinos hacia todo lo que viniera de Constantinopla.

El episcopado de Cirilo muestra una notable continuidad con la política de Teófilo: presión contra los paganos, herejes y judíos, conservación del apoyo de las grandes comunidades monásticas, cultivo de la alianza con Roma y oposición por todos los medios a la creciente influencia del Patriarcado de Constantinopla, íntimo aliado del trono imperial.[34] Empezó por perseguir a los novacianos, a pesar del edicto de tolerancia que había promulgado hacia ellos Teodosio el Grande en 381. Se apoderó de todos sus objetos sagrados, y quitó al obispo novaciano Teopompo todas sus posesiones.[35] Comenzó así una serie de enfrentamientos y una amarga hostilidad entre el Patriarca de Alejandría y el prefecto imperial Orestes, que veía en el poderoso obispo un detractor del poder y autoridad absolutas del Emperador.

Durante los motines antijudíos que tuvieron lugar en esos años, azuzados por Cirilo,[36] Orestes trató de proteger a los hijos de Israel, tras una serie de incidentes de gran violencia, Cirilo logró expulsarlos y permitió que sus bienes fueran robados por la multitud.[37] Con todo, los crímenes de los judíos contra los cristianos también estaban extendidos, y en general imperaba en Oriente un odio entre amabs confesiones religiosas.[38]

Orestes puso estos hechos en conocimiento del Emperador, y, a juzgar por el relato de Sócrates Escolástico,[39] debió solicitar la deposición y destierro de Cirilo, el cual buscó entonces la reconciliación con el prefecto imperial, a lo que éste se negó. Llegaron entonces 500 monjes procedentes del Desierto de Nitria para proteger al Patriarca, y provocaron una sedición. Al ver al prefecto, que circulaba en un carro, se avalanzaron sobre él llamándole adorador de ídolos y pagano, e insultándole. El prefecto gritó que era cristiano y que le había bautizado el propio Patriarca de Constantinopla. Uno de los monjes, llamado Amonio, hirió a Orestes de una pedrada en la cabeza, por lo que fue detenido, torturado y muerto. Cirilo enterró su cadáver en una iglesia y le tributó honores de mártir, con lo que la ruptura entre el Patriarca y el representante imperial fue total.

La muerte de Hipatia [editar]

"Hipatia", imaginada por el pintor prerrafaelista inglés Charles William Mitchell (1885).

Empezó entonces a correr entre los cristianos de Alejandría el rumor de que la causante de la discordia entre Cirilo y Orestes era la influyente Hipatia, amiga y consejera de su ex alumno y, presumiblemente, opuesta a los abusos del poder religioso. En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos, dirigidos por un lector de nombre Pedro se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo edificado por Augusto tras su victoria sobre Marco Antonio y convertido en catedral de Alejandría. Allí, tras desnudarla, la golpearon con tejas hasta descuartizarla, y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo (por su nombre, se supone que un crematorio), donde los incineraron.[7] Debía tener unos 60 años en el momento de su muerte.[40]

Hesiquio sugería que el vínculo entre la astrología y la adivinación y la magia negra causaron su muerte. Un exaltado obispo copto del siglo VIII, Juan de Nikiû, la consideraba en plena ocupación árabe una bruja peligrosa, responsable del conflicto entre cristianos y judíos, y entre Orestes y Cirilo. Consideraba que la muerte de Hipatia no fue accidental, sino deseada por el obispo alejandrino, y la estimó una respuesta justificada a las provocaciones de la filósofa.[41] No obstante, hay que señalar que Sócrates Escolástico caracterizó a los asesinos como poseídos por un "ímpetu furioso", y no por el "celo divino" que caracterizaba y legitimaba los actos de violencia religiosa.[42]

Se entiende que Sócrates Escolástico achacó indirectamente a Cirilo la responsabilidad del asesinato de Hipatia, al manifestar que "este suceso acarreó no escaso oprobio tanto a Cirilo como a la iglesia de los alejandrinos",[7] ya que no hay nada más opuesto al espíritu del cristianismo que el crimen. Las demás fuentes narran el suceso de manera similar. El historiador arriano coetáneo Filostorgio se limitó a echar las culpas a los homousianos, fieles al credo de Nicea.[43] El historiador bizantino del siglo VI Juan Malalas se equivocaba al afirmar que Hipatia fue quemada viva (lo fue después de muerta), pero admitía la inducción de Cirilo y culpaba también a la propia naturaleza de los habitantes de Alejandría, violentos y "acostumbrados a toda licencia"[44] Juan de Éfeso, decía en la misma época que eran "una horda de bárbaros, directamente inspirada por Satán", y el propio Cirilo reprochó a los alejandrinos su carácter levantisco y pendenciero en su homilía pascual del año 419. De hecho, pocos años después, en 422, el sucesor de Orestes como prefecto imperial, Calisto, fue muerto en un nuevo tumulto. También se ha llegado a sugerir que la turba estaba enloquecida por los rigores del ayuno de Cuaresma.[45]

Finalmente, la entrada referente a Hipatia en la monumental enciclopedia bizantina del siglo XI conocida como Suda atribuye también la responsabilidad del crimen a la envidia de Cirilo y al carácter levantisco de los alejandrinos, y da la clave para comprender la triste muerte de la filósofa al equipararla a los crueles asesinatos de dos obispos impuestos a los alejandrinos por la corte imperial de Constantinopla: Jorge de Capadocia (m. 361) y Proterio (m. 457).[9] El primero fue atado a un camello, despedazado y sus restos quemados; y el segundo arrastrado por las calles y arrojado al fuego, asesinatos muy similares al de la propia Hipatia.

Se ha especulado con la intrigante posibilidad de que Cirilo mantuviera contactos con Hipatia a través de su ex alumno el obispo Sinesio de Cirene, amigo de su difunto tío el patriarca Teófilo.[46] La muerte de Sinesio en 413 podría explicar en parte la repentina entrada de Hipatia en la política local y su oposición al Patriarcado. En todo caso, con las fuentes de las que disponemos no deja de ser una mera conjetura.

Sobre la motivación que Cirilo podría haber tenido para ordenar o inducir la muerte de la filósofa, los historiadores han concluido la confluencia de al menos cinco móviles:

  • La propia intolerancia del obispo hacia el paganismo y el neoplatonismo, que tanto había influido en el arrianismo.
  • La amistad e influencia de la filósofa sobre el prefecto imperial Orestes y las clases altas de Alejandría.
  • Los deseos de vengar la muerte del monje Amonio, ordenada por Orestes, quizá aconsejado por su ex-maestra.
  • La hostilidad de Hipatia hacia Teófilo y su sobrino por la destrucción del Serapeo y el saqueo de su biblioteca en 391, que posiblemente la llevara a azuzar el enfrentamiento entre el prefecto imperial y el patriarca.
  • El deseo de lanzar una seria advertencia a Orestes, mediante la muerte de alguien tan cercano como Hipatia.

Con todo, resulta poco verosímil que un político tan avezado como Cirilo llevara a cabo una acción tan contraproducente, y que se demostró perniciosa para los intereses del poderoso patriarcado alejandrino. Christopher Haas, de la Universidad John Hopkins, concluye que "jamás sabremos si el propio Cirilo orquestó el ataque, o si, al igual que en la agresión contra Orestes, ciertos partidarios se decidieron unilateralmente a luchar en favor del patriarcado".[47]

Consecuencias [editar]

La muerte de Hipatia levantó un gran revuelo.[48] Tras el cruel asesinato, Orestes informó de los hechos y pidió a Constantinopla que interviniera. La Suda afirma que el emperador Teodosio II quiso en principio castigar a Cirilo, tanto por justicia como por ser un gran protector de las enseñanzas filosóficas[9] pero, a la postre, la reacción imperial se limitó a retirar al Patriarca los 500 monjes que le servían como guardia,[49] lo que ha llevado a algunos historiadores a suponer que fueron éstos, y no el populacho mencionado en todas las fuentes, los responsables del asesinato de la filósofa. La medida fue sin embargo rescindida al cabo de dos años, permitiéndose además aumentar su número a 600.[50] Que Cirilo saliera tan bien parado fue posiblemente debido a la influencia de la hermana del Emperador, la augusta Pulqueria, cristiana devota de gran ascendente sobre su hermano, en cuyo nombre gobernaba mientras éste se dedicaba a tareas intelectuales.[51]

El asesinato fue un crimen oprobioso para los cristianos y redujo la influencia política del patriarcado alejandrino. Tras la muerte de Hipatia, sus relaciones con la Corte Imperial se suavizaron y la veneración hacia el monje Amonio desapareció, ya que los mismos alejandrinos reconocían que había merecido la muerte por su atentado y no por haber sido obligado a renegar de Cristo. Cirilo no pudo impedir que su rival doctrinal, Nestorio, gozara del favor imperial y fuera elegido Patriarca de Constantinopla en 428, pero logró finalmente su deposición en el Concilio de Éfeso de 431, gracias a su presión y los cuantiosos sobornos al gobierno imperial y al propio Emperador. Convertido en uno de los personajes más influyentes de la Iglesia, a su muerte en 444 fue santificado, y es considerado uno de los Doctores de la Iglesia debido a su extensa obra doctrinal.

No hubo más actos violentos contra los filósofos paganos de Alejandría, cuya Escuela siguió floreciendo hasta pleno siglo VII, sin que su actividad se viera interrumpida siquiera por el cierre de la Academia de Atenas en tiempos de Justiniano I (529).[52]



lee un feagmento

lunes 14 de septiembre de 2009

MONÓLOGO DE UNA MUJER MODERNA


Mi amiga lola Moreno, me mandó este monólogo hoy.

MONÓLOGO UNA MUJER MODERNA

> Son las 6.00 a.m. , El despertador no para de sonar y no tengo fuerzas ni
> para tirarlo contra la pared.
> Estoy acabada.
> Quiero quedarme en casa,
> cocinando, escuchando música, cantando, etc. Todo, menos salir de casa,
> meterme en el auto y tener que poner el cerebro a funcionar.
>
> ME GUSTARÍA SABER QUIÉN FUE LA BRUJA IMBÉCIL, LA MATRIZ DE LAS FEMINISTAS,
> QUE TUVO LA GRANDIOSA IDEA DE REIVINDICAR LOS DERECHOS DE LA MUJER, Y POR
> QUÉ HIZO ESO CON NOSOTRAS QUE NACIMOS DESPUÉS DE ELLA.
>
> Estaba todo tan bien en el tiempo de nuestras abuelas: ellas se
> pasaban todo el día bordando, intercambiando recetas con sus amigas,
> decorando la casa, podando árboles, plantando flores, recogiendo
> legumbres de las huertas y educando a sus hijos. La vida era un gran curso
> de artesanos, medicina alternativa y cocina.
>
> Y DESPUÉS SE PUSO MEJOR, TENÍAMOS SERVIDUMBRE, LLEGÓ EL TELÉFONO,LAS
> TELENOVELAS, LA PÍLDORA, LA TARJETA DE CRÉDITO!!! CUÁNTAS HORAS DE PAZ!!!!
> HASTA QUE VINO UNA TARADA, A LA QUE POR LO VISTO NO LE GUSTABA EL CORPIÑO,
> NI DEDICARSE AL HOGAR. VINO A CONTAMINAR A VARIAS OTRAS TONTAS QUE SE
> PENSABAN REBELDES, INCONSECUENTES, CON IDEAS RARAS SOBRE 'VAMOS A
> CONQUISTAR NUESTRO ESPACIO'. ¡QUÉ ESPACIO NI QUÉ OSTIAS!!!
>
> Si ya teníamos la casa entera!!! todo el barrio era nuestro, el mundo
> a nuestros pies!!! Teníamos el dominio completo sobre los hombres; ellos
> dependían de nosotras para comer, vestirse...Y ahora... ¿dónde porra
> están?
>
>
> Acabamos muertas al final de cada día, ni hacer el amor queremos, nos
> duele la cabeza, argumentamos mil excusas por cansancio...
>
> NUESTRO ESPACIO????... Ahora ellos están confundidos, no saben
> qué papel desempeñan en la sociedad, HUYEN DE NOSOTRAS, COMO EL DIABLO DE
> LA CRUZ, LES DAMOS MIEDO, TANTA INDEPENDENCIA ACABO POR HACERLOS HUIR!!!
>
> Ese tonto feminismo acabó llenándonos de deberes. Y lo peor de todo, acabó
> lanzándonos dentro del calabozo DE LA SOLEDAD CRÓNICA AGUDA!!!
>
> ¿Por qué, díganme por qué, LIBERACIÓN FEMENINA????...sí la mujer sólo
> necesitaba ser frágil y dejarse tratar como a una reina, y le dio por
> competir con los machos...
>
>
> MIREN EL TAMAÑO DEL BÍCEPS DE ELLOS Y MIREN EL TAMAÑO DEL NUESTRO. ESTABA
> MUY CLARO, CADA QUIEN EN SU SITIO DESDE ADÁN Y EVA....LIBERACIÓN
> FEMENINA...ESTO NO IBA A TERMINAR BIEN!!!
>
> No aguanto más ser obligada al ritual diario de intentar estar flaca como
> una escoba, pero con tetas y culo duritos, para lo cual tendria que
> matarme en el gimnasio, además de morir de hambre, ponerme hidratantes,
> antiarrugas, padecer complejo de radiador viejo tomando agua a todas
> horas, y demás armas para no caer vencida por la vejez, maquillarme
> impecablemente cada mañana desde la frente al escote, tener el
> peloimpecable y no atrasarme con las mechas, que las canas son peor que la
> lepra; elegir bien la ropa, los zapatos y los accesorios, no sea que no
> esté presentable para esa reunión de trabajo, tener que resolver la mitad
> de las cosas por el celular, instalarme todo el día frente al PC
> trabajando como una esclava (moderna, claro está), con un teléfono en el
> oído y resolviendo problemas uno detrás de otro, que además ni son mis
> problemas!!!
>
> Todo para salir con los ojos rojos (por el monitor, claro, porque para
> llorar de amor no hay tiempo). Y mira que teníamos todo resuelto!!!
>
> Estamos pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías,
> depiladas, sonrientes, perfumadas, uñas perfectas, sin hablar del
> currículum impecable, lleno de diplomas, doctorados y especialidades.
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> NOS VOLVIMOS 'SÚPER MUJERES' . PERO ELLOS SE QUEDAN CON LOS PUESTOS DE
> JEFES Y NOS DAN ÓRDENES!!!
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> ¡¡¡BASTA!!!
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> Quiero que alguien me abra la puerta para que pueda pasar, que corra
> la silla cuando me voy a sentar, que me mande flores, que me haga sentir
> valorada y querida. Si nosotras ya sabíamos que teníamos un cerebro y que
> lo podíamos usar. ¿¿Para quééééé había
> que demostrárselo a ellossssssss??
>
> Ay, Dios mío, son las 6:30 am y tengo que levantarme... ¡Que fría
> está esta solitaria y grandísima cama!...CARAJO!!!!...quiero que un hombre
> llegue del trabajo, que se siente en el sofá, que disfrutemos de una cena
> juntos, que me haga el amor, que me haga sentir mujer... porque
> descubrí que es mucho mejor servirle una cena casera que atragantarme
> con un sándwich y una coca-cola Zero mientras termino el trabajo que me
> traje a casa.
>
> No, mis queridas colegas, inteligentes, realizadas, liberadas...y
> abandonadas y lo peor aun algo jovenes!. ESTOY HABLANDO MUY
> SERIAMENTE... RENUNCIO A MI PUESTO DE MUJER MODERNA.
>
> Alguien más se suma...?....*
>
>
>
> REENVIALO A TODAS LAS MUJERES BELLAS Y FEMENINAS QUE CONOCES Y A LOS
> HOMBRES QUE CREEN QUE NO NECESITAMOS DE ELLOS PORQUE SOMOS MUY
> INDEPENDIENTES A VER SI LES CAE EL VEINTE Y NOS MIMAN AUNQUE SEA CON UNA:
>
>
>
> ¡¡¡LLAMADA AL MÓVIL!!!



Algo hemos perdido ¿verdad?