NOSOTRAS

NOSOTRAS
Arte:Susana Khabbaz

miércoles, 13 de febrero de 2013

LA REINA VICTORIA Y EL PRÍNCIPE ALBERTO




UNA BELLA PAREJA REAL ARMONIZADA






Fuente: Las monografías de
Biografías y Vidas
Victoria I de Inglaterra
La reina Victoria de Inglaterra ascendió al trono a los dieciocho años y se mantuvo en él más tiempo que ningún otro soberano de Europa. Durante su reinado, Francia conoció dos dinastías regias y una república, España tres monarcas e Italia cuatro. En este dilatado período, que precisamente se conoce como "era victoriana", Inglaterra se convirtió en un país industrial y en una potencia de primer orden, orgullosa de su capacidad para crear riqueza y destacar en un mundo cada vez más dependiente de los avances científicos y técnicos. En el terreno político, la ausencia de revoluciones internas, el arraigado parlamentarismo inglés, el nacimiento y consolidación de una clase media y la expansión colonial fueron rasgos esenciales del victorianismo; en lo social, sus fundamentos se asentaron en el equilibrio y el compromiso entre clases, caracterizados por un marcado conservadurismo, el respeto por la etiqueta y una rígida moral de corte cristiano. Todo ello protegido y fomentado por la figura majestuosa e impresionante, al mismo tiempo maternal y vigorosa, de la reina Victoria, verdadera protagonista e inspiradora de todo el siglo XIX europeo.
Victoria I de Inglaterra
La que llegaría a ser soberana de Gran Bretaña e Irlanda y emperatriz de la India nació el 24 de mayo de 1819, fruto de la unión de Eduardo, duque de Kent, hijo del rey Jorge III, con la princesa María Luisa de Sajonia-Coburgo, descendiente de una de las más antiguas y vastas familias europeas. No es de extrañar, por lo tanto, que muchos años después Victoria no encontrase grandes diferencias entre sus relaciones personales con los distintos monarcas y las de Gran Bretaña con las naciones extranjeras, pues desde su nacimiento estuvo emparentada con las casas reales de Alemania, Rumania, Suecia, Dinamarca, Noruega y Bélgica, lo que la llevó muchas veces a considerar las coronas de Europa como simples fincas de familia y las disputas internacionales como meras desavenencias domésticas.
La niña, cuyo nombre completo era Alejandrina Victoria, perdió a su padre cuando sólo contaba un año de edad y fue educada bajo la atenta mirada de su madre, revelando muy pronto un carácter afectuoso y sensible, a la par que despabilado y poco proclive a dejarse dominar por cualquiera. El vacío paternal fue ampliamente suplido por el enérgico temperamento de la madre, cuya vigilancia sobre la pequeña era tan tiránica que, al alborear la adolescencia, Victoria todavía no había podido dar un paso en el palacio ni en los contados actos públicos sin la compañía de ayas e institutrices o de su misma progenitora. Pero como más tarde haría patente en sus relaciones con los ministros del reino, Victoria resultaba indomable si primero no se conquistaba su cariño y se ganaba su respeto.
Victoria a los cuatro años (cuadro
de Stephen Poyntz Denning)
Muerto su abuelo Jorge III el mismo año que su padre, no tardó en ser evidente que Victoria estaba destinada a ocupar el trono de su país, pues ninguno de los restantes hijos varones del rey tenía descendencia. Cuando se informó a la princesa a este respecto, mostrándole un árbol genealógico de los soberanos ingleses que terminaba con su propio nombre, Victoria permaneció callada un buen rato y después exclamó: "Seré una buena reina". Apenas contaba diez años y ya mostraba una presencia de ánimo y una resolución que serían cualidades destacables a lo largo de toda su vida.
Jorge IV y Guillermo IV, tíos de Victoria, ocuparon el trono entre 1820 y 1837. Horas después del fallecimiento de éste último, el arzobispo de Canterbury se arrodillaba ante la joven Victoria para comunicarle oficialmente que ya era reina de Inglaterra. Ese día, la muchacha escribió en su diario: "Ya que la Providencia ha querido colocarme en este puesto, haré todo lo posible para cumplir mi obligación con mi país. Soy muy joven y quizás en muchas cosas me falte experiencia, aunque no en todas; pero estoy segura de que no hay demasiadas personas con la buena voluntad y el firme deseo de hacer las cosas bien que yo tengo". La solemne ceremonia de su coronación tuvo lugar en la abadía de Westminster el 28 de junio de 1838.
Una reina de dieciocho años
La tirantez de las relaciones de Victoria con su madre, que aumentaría con su llegada al trono, se puso ya de manifiesto en su primer acto de gobierno, que sorprendió a los encopetados miembros del consejo: les preguntó si, como reina, podía hacer lo que le viniese en real gana. Por considerarla demasiado joven e inexperta para calibrar los mecanismos constitucionales, le respondieron que sí. Ella, con un delicioso mohín juvenil, ordenó a su madre que la dejase sola una hora y se encerró en su habitación. A la salida volvió a dar otra orden: que desalojaran inmediatamente de su alcoba el lecho de la absorbente duquesa, pues en adelante quería dormir sin compartirlo. Las quejas, las maniobras y hasta la velada ruptura de la madre nada pudieron hacer: su imperio había terminado y su voluntariosa y autoritaria hija iba a imponer el suyo. Y no sólo en la intimidad; también daría un sello inconfundible a toda una época, la que se ha denominado justamente con su nombre.
Victoria recibiendo de Lord Conyngham y del Arzobispo
de Canterbury la noticia de su ascensión al trono
La sangre alemana de la joven reina no provenía únicamente de la línea materna, con su ascendencia más remota en un linaje medieval; había entrado con la entronización de la misma dinastía, los Hannover, que fueron llamados en 1714 desde el principado homónimo en el norte de Alemania para coronar el edificio constitucional que había erigido en el siglo XVIII la Revolución inglesa. Sus soberanos dejaron, en general, un recuerdo borrascoso por sus comportamientos públicos y privados y los feroces castigos infligidos a quienes se atrevían a criticarlos, pero presidieron la rápida ascensión de Gran Bretaña hacia la hegemonía europea.
Una pálida excepción la procuró Jorge III, de larga y desgraciada vida (su reinado duró casi tanto como el de Victoria), a causa de sus periódicas crisis de locura. Fue, sin embargo, respetado por sus súbditos, en razón de esa desgracia y de sus irreprochables virtudes domésticas. La mayoría de sus seis hijos no participaron de esta ejemplaridad y el heredero, Jorge IV, dañó especialmente con sus escándalos el prestigio de la monarquía, que sólo pudo reparar en parte su sucesor, Guillermo IV.
Al fallecer el rey Guillermo IV el 20 de junio de 1837 y convertirse en su sucesora al trono, Victoria tenía ante sí una larga tarea. Los celosos cuidados de la madre habían procurado sustraerla por completo a las influencias perniciosas de los tíos y del ambiente disoluto de la corte, regulando su instrucción según austeras pautas, imbuidas de un severo anglicanismo. Su educación intelectual fue algo precaria, pues parecía rebuscado pensar que la muerte de otros herederos directos y la falta de descendencia de Jorge IV y de Guillermo IV le abrirían el paso a la sucesión. Pero ello no impediría que la reina desempeñara un papel fundamental en el resurgimiento de un indiscutible sentimiento monárquico al aproximar la corona al pueblo, borrando el recuerdo de sus antecesores hasta afianzar sólidamente la institución en la psicología colectiva de sus súbditos. No fue tarea fácil. Sus hombres de estado tuvieron que gastar largas horas en enseñarle a deslindar el ámbito regio en las prácticas constitucionales, y procuraron recortar la influencia de personajes dudosos de la corte, como el barón de Stockmar, médico, o la baronesa de Lehzen, una antigua institutriz. Los mayores roces se producirían con sus injerencias en la política exterior, y particularmente en las procelosas cuestiones de Alemania, cuando bajo la égida de Prusia y de Bismarck surgió allí el gran rival de Gran Bretaña, el imperio germano.

La reina Victoria en 1843
(retrato de Franz Xavier Winterhalter)
En el momento de la coronación, la escena política inglesa estaba dominada por William Lamb, vizconde de Melbourne, que ocupaba el cargo de primer ministro desde 1835. Lord Melbourne era un hombre rico, brillante y dotado de una inteligencia superior y de un temperamento sensible y afable, cualidades que fascinaron a la nueva reina. Victoria, joven, feliz y despreocupada durante los primeros meses de su reinado, empezó a depender completamente de aquel excelente caballero, en cuyas manos podía dejar los asuntos de estado con absoluta confianza. Y puesto que lord Melbourne era jefe del partidowhig (liberal), ella se rodeó de damas que compartían las ideas liberales y expresó su deseo de no ver jamás a untory (conservador), pues los enemigos políticos de su estimado lord habían pasado a ser automáticamente sus enemigos.
Tal era la situación cuando se produjeron en la Cámara de los Comunes diversas votaciones en las que el gabinetewhig de lord Melbourne no consiguió alcanzar la mayoría. El primer ministro decidió dimitir y los tories, encabezados por Robert Peel, se dispusieron a formar gobierno. Fue entonces cuando Victoria, obsesionada con la terrible idea de separarse de lord Melbourne y verse obligada a sustituirlo por Robert Peel, cuyos modales consideraba detestables, sacó a relucir su genio y su testarudez, disimulados hasta entonces: su negativa a aceptar el relevo fue tan rotunda que la crisis hubo de resolverse mediante una serie de negociaciones y pactos que restituyeron en su cargo al primer ministro whig. Lord Melbourne regresó al lado de la reina y con él volvió la felicidad, pero pronto iba a ser desplazado por una nueva influencia.
El príncipe Alberto
El 10 de febrero de 1840 la reina Victoria contrajo matrimonio. Se trataba de una unión prevista desde muchos años antes y determinada por los intereses políticos de Inglaterra. El príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, alemán y primo de Victoria, era uno de los escasísimos hombres jóvenes que la adolescente soberana había tratado en su vida y sin duda el primero con el que se le permitió conversar a solas. Cuando se convirtió en su esposo, ni la predeterminación ni el miedo al cambio que suponía la boda impidieron que naciese en ella un sentimiento de auténtica veneración hacia aquel hombre no sólo apuesto, exquisito y atento, sino también dotado de una fina inteligencia política.
El príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha
(retrato de Franz Xavier Winterhalter, 1846)
Alberto tampoco dejó de tener sus dificultades al principio. Por un lado, tardó en acostumbrarse al puesto que le había trazado de antemano el parlamento, el de príncipe consorte, un status que adquirió a partir de él (en Gran Bretaña y en Europa) sus específicas dimensiones. Por otro lado, tardó aún más en hacerse perdonar una cierta inadaptación a los modos y maneras de la aristocracia inglesa, al soslayar su innata timidez con el clásico recurso del envaramiento oficial y la altivez de trato. Pero con el tacto y perseverancia del príncipe, y la viveza natural y el sentido común de Victoria, la real pareja despejó en una misma voluntad todos los obstáculos y se granjeó un universal respeto con sus iniciativas. Fue el suyo un amor feliz, plácido y hogareño, del que nacieron cuatro hijos y cinco hijas; ellos y sus respectivos descendientes coparon la mayor parte de las cortes reales e imperiales del continente, poniendo una brillante rúbrica a la hegemonía de Gran Bretaña en el orbe, vigente hasta la Primera Guerra Mundial. Llegó el día en que Victoria fue designada «la abuela de Europa».
Alberto fue para Victoria un marido perfecto y sustituyó a lord Melbourne en el papel de consejero, protector y factótum en el ámbito de la política. Y ejerció su misión con tanto acierto que la soberana, aún inexperta y necesitada de ese apoyo, no experimentó pánico alguno cuando en 1841 el antaño aborrecido Peel reemplazó por fin a Melbourne al frente del gabinete. A partir de ese momento, Victoria descubrió que los políticos tories no sólo no eran monstruos terribles, sino que, por su conservadurismo, se hallaban mucho más cerca que loswhigs de su talante y sus creencias. En adelante, tanto ella como su marido mostraron una acusada predilección por los conservadores, siendo frecuentes sus polémicas con los gabinetes liberales encabezados por lord Russell y lord Palmerston.
La reina Victoria y el príncipe en el castillo de Windsor
La habilidad política del príncipe Alberto y el escrupuloso respeto observado por la reina hacia los mecanismos parlamentarios, contrariando en muchas ocasiones sus propias preferencias, contribuyeron en gran medida a restaurar el prestigio de la corona, gravemente menoscabado desde los últimos años de Jorge III a causa de la manifiesta incompetencia de los soberanos. Con el nacimiento, en noviembre de 1841, del príncipe de Gales, que sucedería a Victoria más de medio siglo después con el nombre de Eduardo VII, la cuestión sucesoria quedó resuelta. Puede afirmarse, por lo tanto, que en 1851, cuando la reina inauguró en Londres la primera Gran Exposición Internacional, la gloria y el poder de Inglaterra se encontraban en su momento culminante. Es de señalar que Alberto era el organizador del evento; no hay duda de que había pasado a ser el verdadero rey en la sombra.
El esplendor de la viudez
A lo largo de los años siguientes, Alberto continuó ocupándose incansablemente de los difíciles asuntos de gobierno y de las altas cuestiones de Estado. Pero su energía y su salud comenzaron a resentirse a partir de 1856, un año antes de que la reina le otorgase el título de príncipe consorte con objeto de que a su marido le fueran reconocidos plenamente sus derechos como ciudadano inglés, pues no hay que olvidar su origen extranjero. Fue en 1861 cuando Victoria atravesó el más trágico período de su vida: en marzo fallecía su madre, la duquesa de Kent, y el 14 de diciembre expiraba su amado esposo, el hombre que había sido su guía y soportado con ella el peso de la corona.
Como en otras ocasiones, y a pesar del dolor que experimentaba, la soberana reaccionó con una entereza extraordinaria y decidió que la mejor manera de rendir homenaje al príncipe desaparecido era hacer suyo el objetivo central que había animado a su marido: trabajar sin descanso al servicio del país. La pequeña y gruesa figura de la reina se cubrió en lo sucesivo con una vestimenta de luto y permaneció eternamente fiel al recuerdo de Alberto, evocándolo siempre en las conversaciones y episodios diarios más baladíes, mientras acababa de consumar la indisoluble unión de monarquía, pueblo y estado.
La familia real británica en 1880
Desde ese instante hasta su muerte, Victoria nunca dejó de dar muestras de su férrea voluntad y de su enorme capacidad para dirigir con aparente facilidad los destinos de Inglaterra. Mientras en la palestra política dos nuevos protagonistas, el liberal Gladstone y el conservador Disraeli, daban comienzo a un nuevo acto en la historia del parlamentarismo inglés, la reina alcanzaba desde su privilegiada posición una notoria celebridad internacional y un ascendiente sobre su pueblo del que no había gozado ninguno de sus predecesores. En un supremo éxito, logró también que una aristocracia proverbialmente licenciosa se fuera impregnando de los valores morales de la burguesía, a medida que ésta llevaba a su apogeo la revolución industrial y cercenaba las competencias del último reducto nobiliario, la Cámara de los Lores. Ella misma extremó las pautas más rígidas de esa moral y le imprimió ese sello personal algo pacato y estrecho de miras, que no en balde se ha denominado victoriano.
El único paréntesis en este estado de viudez permanente lo trajeron los gobiernos de Disraeli, el político que mejor supo penetrar en el carácter de la reina, alegrarla y halagarla, y desviarla definitivamente de su antigua predilección por los whigs. También la convirtió en símbolo de la unidad imperial al coronarla en 1877 emperatriz de la India, después de dominar allí la gran rebelión nacional y religiosa de los cipayos. La hábil política de Disraeli puso asimismo el broche a la formidable expansión colonial (el imperio inglés llegó a comprender hasta el 24 % de todas las tierras emergidas y 450 millones de habitantes, regido por los 37 millones de la metrópoli) con la adquisición y control del canal de Suez. Londres pasó a ser así, durante mucho tiempo, el primer centro financiero y de intercambio mundial. Un sinfín de guerras coloniales llevó la presencia británica hasta los últimos confines de Asia, África y Oceanía.
La reina Victoria en 1897, durante las ceremonias que conmemoraron el 60º aniversario de su coronación
Durante las últimas tres décadas de su reinado, Victoria llegó a ser un mito viviente y la referencia obligada de toda actividad política en la escena mundial. Su imagen pequeña y robusta, dotada a pesar de todo de una majestad extraordinaria, fue objeto de reverencia dentro y fuera de Gran Bretaña. Su apabullante sentido común, la tranquila seguridad con que acompañaba todas sus decisiones y su íntima identificación con los deseos y preocupaciones de la clase media consiguieron que la sombra protectora de la llamada Viuda de Windsor se proyectase sobre toda una época e impregnase de victorianismo la segunda mitad del siglo.
Su vida se extinguió lentamente, con la misma cadencia reposada con que transcurrieron los años de su viudez. Cuando se hizo pública su muerte, acaecida el 22 de enero de 1901, pareció como si estuviera a punto de producirse un espantoso cataclismo de la naturaleza. La inmensa mayoría de sus súbditos no recordaba un día en que Victoria no hubiese sido su reina.

sábado, 9 de febrero de 2013

MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS


Clarissa Pinkola Estés Mujeres que corren con los lobos La doctora Clarissa Pinkola Estés es una psicoanalista junguiana internacionalmente reconocida como especialista, poeta, contadora y guardiana de antiguos cuentos de la tradición latinoamericana. Se doctoró en Estudios Interculturales y Psicología Clínica, y desde hace 23 años se dedica a la enseñanza y a la práctica privada de la psicología. Ha sido directora ejecutiva del C. G. Jung Center for Education and Research.

viernes, 8 de febrero de 2013

VOLVER AL HOGAR



VOLVER AL HOGAR "
¿Qué es el ansia de hogar?
Es el instinto de volver, de ir al lugar recordado.
Es la capacidad de encontrar tanto de día como de noche el propio hogar.
Todas sabemos cómo regresar a casa.

jueves, 31 de enero de 2013

La dama del agua


Esta Dama del agua con bebe en brazos la capturé jugando con la velocidad de obturación con mi nueva Nikon.

jueves, 24 de enero de 2013

LA DESAFIANTE


La Desafiante -

Si la Iniciación es abrir una puerta, no es raro que algo pase a través de ella.

 Esa es "La Desafiante", el aspecto de la Diosa que desarraiga definitivamente
lo que estorba el fluir de la energía creadora.

Lo que antes era un "No", se convierte en un "Basta".

Toda la urgente necesidad de ser lo que se debe, se concentra en ella.

Hay infinita solicitud en la acción desarraigante.

 Hay una definida preocupación por el buen resultado de cada proyecto,
de cada creación en marcha.

 Por eso hay firmeza y decisión extirpadora.

A veces oponerse es el más radical acto de amor.

 Fragmento del libro "La Diosa en Nosotras" de Ethel Morgan

Agradezco la imagen a Mateo Arfanotti, artista italiano nacido en la ciudad de Sarzana.

martes, 8 de enero de 2013

ELLA: CLARA CAMPOAMOR


Clara Campoamor. La mujer olvidada (TV) (2011) español...

En el año 1931, en España se proclama la Segunda República.
En este contexto, las mujeres son elegibles pero no pueden votar.
Clara Campoamor y Victoria Kent son las primeras mujeres
diputadas que pisan las cortes y se plantean muy firmemente luchar
por los derechos de la mujer.

 Clara Campoamor sabe que eso pasa por una primera y gran conquista:
 el voto femenino.

A partir de este momento, su lucha no es nada fácil.
Muy pronto encuentra su primer obstáculo:
sus propios compañeros de partido, republicanos, de izquierdas,
temen que las mujeres voten influenciadas por la iglesia y,
 por ello, a la derecha, así que le dan la espalda...

 EN TODO EL MUNDO FUERON NECESARIAS MILES DE MUJERES
SUFRAGISTAS PARA CONSEGUIR EL VOTO FEMENINO.
EN ESPAÑA LO CONSIGUIÓ UNA SOLA MUJER
DESDE LA TRIBUNA DE UN PARLAMENTO.

PARA VER LA PELÍCULA http://www.rtve.es/alacarta/videos/clara-campoamor-la-mujer-olvidada/

lunes, 19 de noviembre de 2012

VERBO






Maravillosa película, especialmente para jóvenes,
poética, creativa, inteligente, profunda.
Os la recomiendo, lo mejor que he visto del cine
español del 2011.

Un 11 para Eduardo Chapero Jackson

jueves, 8 de noviembre de 2012

ENRAIZAMIENTO



Enraizada en ningún lugar ,
ciudadana del mundo y un poco más allá.
Alma celeste,  raíces aéreas.
En transito, de paso, entre mundos ,
con los mástiles al cielo.

HYR

Música:  ATARAXIA.

LA REINA ISABEL LA CATOLICA




Cuando empezaron a emitir la serie ISABEL.
Sentí mucha curiosidad por verla.
Mi hermana...católica, practicante idealista, me dijo que era una Santa.
Pero yo tenía otra información sobre ella, más por la vía islámica y
libros de historia que había leído, pero aún así sentía  gran expectación
por ver como  la enfocaban .

Me sorprendió mucho al buscar cronológicamente por internet,
 los años de Isabel históricos y coincide mucho con la propuesta de la serie,
todo está sacado y muy documentado de libros de cronistas de la época.

He visto los 9 capítulos que se han emitido y me está gustando mucho.
Quiero verla hasta el final, así tendré información desde los dos lados
para tener una visión más objetiva.

También estoy intrigada por ver como van  abordar el tema de la
Santa inquisición y la expulsión de los judíos y musulmanes, con el
genocidio o conversión, porque esto con la santidad no cuadra mucho .

Creo que los dos enfoques están polarizados y tal vez en el centro neutro
esté la verdad.

Por lo que se puede ver en todos los puntos de vista , fue una mujer, valiente,
responsable, ambiciosa, segura, con una gran determinación, adelantada  a
su época ,en su independencia y a la vez muy devota y religiosa,
Unificó España, financió y apoyó el descubrimiento del Nuevo Mundo,
pero también dejó una España uniformizada con el mismo color, eliminando
la belleza de la diversidad y la convivencia con respeto,
que floreció en Al-Andalus durante la mayor parte de sus ocho siglos.

Os invito a investigarla, desde la serie de TV y a leer el artículo desde la
otra visión, que hay mas abajo.

Un gran personaje histórico femenino con una  gran repercusión social
en su época.

HYR

LA SERIE ISABEL RTVE

http://www.rtve.es/alacarta/videos/isabel/

Aquí podéis ver la serie completa , hasta los capítulos que se han emitido


Isabel la Católica: otra santa más para la guerra
Su política ayudó a afianzar la influencia social y el poder político de la Iglesia durante siglos

No ha podido ser más inoportuna la propuesta aprobada por la Conferencia Episcopal Española de que se reavive el proceso de beatificación de Isabel la Católica, iniciado por sus antecesores en tiempos de Franco y Pío XII. Vivimos momentos de máxima gravedad en el conflicto israelo-palestino que envenenan diariamente judíos ultraortodoxos y partidarios de la jihad islámica en su pugna por lugares y territorios que ambos consideran santos. En la India, en estos últimos días, y también disputando por un lugar sagrado, hindúes y musulmanes se han dedicado a quemar trenes atestados de gente (el fuego es un medio de liquidación del adversario muy del gusto de las religiones, porque purifica, elimina cualquier resto de contaminación maléfica). Y desde Argelia hasta Manhattan, los fundamentalismos religiosos atizan el enfrentamiento entre países y culturas, por si fueran pequeños los problemas de la modernización y de la dependencia. Las religiones, en resumen, están demostrando ser un factor que agrava, más que apacigua, los conflictos humanos. Y he aquí que el catolicismo, quizá por haber perdido algo de sus viejos fervores bélicos, no ha desempeñado un papel destacado en estas luchas recientes. Yo diría que por suerte para él. Los obispos españoles, sin embargo, no están contentos. Quieren participar.
La Iglesia eleva a alguien a los altares porque lo propone como modelo de conducta para los cristianos. ¿Lo fue de verdad Isabel de Trastámara? Alcanzó, para empezar, el trono de Castilla de una forma, cuando menos, polémica: disputándoselo a Juana, hija legítima, en principio, del rey Enrique IV y su segunda esposa, Juana de Portugal, y reconocida como heredera por las Cortes de Toledo de 1462. Pero Isabel, hermana del monarca, se apoyó en las fracciones nobiliarias, siempre deseosas de socavar el poder real, y fomentó el rumor de que Juana era la Beltraneja, una hija adulterina de la reina, logrando al fin que fuera desheredada. Ello dio lugar, como se sabe, a una guerra civil, desarrollada en varias fases, antes y después de la muerte de Enrique IV. Juana recibió el apoyo del rey de Portugal, su tío Alfonso V, que pensaba desposarse con ella. Pero Isabel contraatacó concertando su matrimonio con el príncipe heredero de Aragón, Fernando, y apresurándose a celebrarlo. Un obstáculo se oponía a las prisas de los contrayentes: que eran primos, lo que obligaba a pedir una dispensa papal que tardaría meses en llegar. La dificultad se resolvió falsificando el documento, hecho sobre el que hay acuerdo unánime entre los historiadores y que espero los señores obispos no encuentren modelo recomendable de conducta (porque sería arrojar piedras contra su propio tejado). A partir de ahí, se inició la fase definitiva de la guerra civil, que acabó en 1479 con la victoria de Isabel y el bando aragonés.
Hasta aquí, por tanto, no tenemos mucho de ejemplar en la vida de Isabel. Como aspirante al poder, no había sido sino una hábil jugadora en el tablero político, sin más escrúpulos con la ley o con los derechos de los otros candidatos de los que mostraría un aventajado discípulo de Maquiavelo. Pero no es ésta la principal razón por la que no deberían proponer su beatificación, porque lo más grave vino luego, cuando se convirtió en reina y se ganó el título de Católica.
Una vez instalados en sus dos tronos, los monarcas de Castilla y Aragón emprendieron, como todo el mundo sabe, una guerra contra el único reino musulmán que quedaba en la Península, el nazarí de Granada. La guerra fue larga y terminó en victoria. Pero no por medio de la "conquista de Granada", como suele decirse, sino por la capitulación pactada de esta ciudad. "Capitulaciones" se llamaron, en efecto, a las condiciones firmadas por Isabel y su esposo, por las que el reino entró bajo la soberanía castellana, pero comprometiéndose a respetar la lengua, la religión, la forma de vestir y las autoridades judiciales tradicionales de los hasta entonces súbditos de Boabdil.
Cláusulas semejantes se habían pactado en previos avances cristianos hacia el sur y algo de tolerancia y de convivencia multicultural había tenido lugar, en efecto, en el Toledo de Alfonso VI o la Sevilla de Alfonso X. Pero esta vez no iba a ser así. Durante los primeros años, los reyes mantuvieron en el obispado de Granada a Hernando de Talavera, fraile culto y paciente que intentó, desde luego, la conversión de los musulmanes, pero por métodos pacíficos, limitando la actuación de la Inquisición y haciendo que sus predicadores aprendieran el árabe para facilitar la aceptación de su mensaje. A Talavera -a quien nadie propone canonizar hoy- le sucedió Cisneros, que emprendió la evangelización de los musulmanes granadinos por métodos coactivos mucho más directos, con lo que forzó rápidamente unos miles de conversiones, pero también provocó dos sublevaciones sucesivas, en el Albaicín y las Alpujarras, reprimidas sin contemplaciones por orden de la propuesta beata y su esposo.
El 14 de febrero de 1502 -acaba de cumplirse el medio milenio, aunque ha pasado desapercibido-, la real pareja decidió, por fin, desentenderse de aquellas "Capitulaciones" que había firmado con toda solemnidad diez años antes. Y se decretó la expulsión de todos los granadinos que no aceptaran la conversión al cristianismo. No quiero en este artículo discutir el acierto o la necesidad política de aquella medida, sino juzgarlo como ejemplo moral. Y, francamente, no me parece que estén los tiempos como para erigir en modelo de conducta a quienes, por un lado, desprecian de manera tan descarada la palabra dada y, por otro, imponen su religión por medios tan violentos. Una imposición que se repetiría en esa América en la que tantas almas se "conquistaron", según constatan con satisfacción los obispos.
Con los musulmanes, los reyes no hacían sino repetir la fórmula utilizada diez años antes con los judíos. El decreto de conversión forzosa o expulsión de los judíos se había dictado, en efecto, en la primavera de aquel célebre 1492, sólo tres meses después de la capitulación de Granada. En este caso hubo una circunstancia agravante, ya que, según parece, los monarcas aprovecharon la expulsión para desembarazarse de una comunidad con la que habían contraído graves deudas durante la guerra granadina. De nuevo evitaré debatir aquí si la paz social que ganó el país con la homogeneidad religiosa compensó la pérdida que supuso la expulsión de aquel sector social tan dinámico intelectual y profesionalmente. Ahora sólo se trata de evaluar la catástrofe humana que provocó la medida, el desprecio que mostró la reina hacia el sufrimiento de sus semejantes: unas cien mil personas, al menos, hubieron de abandonar la tierra donde sus antepasados habían vivido más de un milenio, se vieron obligados a malvender sus propiedades y a emigrar sin poder llevarse el oro o la plata obtenido en la venta, con las imaginables secuelas de muertes de ancianos y niños en el camino y de ejecuciones ejemplares para quienes se resistían a obedecer la orden. Hay todavía rincones en Europa donde los descendientes de aquellos sefardíes conservan y cultivan su castellano del siglo XV y recuerdan con nostalgia aquella Sefarad de la que tuvieron que salir por orden de la reina católica. ¿Cómo pueden recibir la noticia de la beatificación de la firmante de aquel decreto? Puede que los obispos se hayan planteado esta pregunta y puede que no, pero en ambos casos parecen tener, ante esta población, una insensibilidad parecida a la que mostró aquella reina a la que hoy quieren beatificar.
Tampoco terminan ahí los agravios. Otro más hay, esta vez inferido a la humanidad en su conjunto, a la libertad de pensamiento y expresión, al mundo moderno que anunciaba su aparición y a la comunidad intelectual en especial. Al comienzo mismo de su reinado, Isabel de Castilla, con el pretexto de vigilar la ortodoxia de los judeo-conversos y castigar a quienes recayesen en sus antiguos cultos, extendió a Castilla el Tribunal del Santo Oficio. No es que hasta entonces no se hubiera reprimido la "herejía" -es decir, las interpretaciones del mensaje bíblico diferentes a la mantenida por la Iglesia-, pero este rincón de Europa se había resistido a establecer un tribunal especial encargado de tal misión. Siguió resistiéndose, tras adoptar la medida los Reyes Católicos, como demuestra el asesinato del inquisidor Pedro de Arbués en Zaragoza. Pero a la postre los reyes impusieron su voluntad. Y como los judíos y musulmanes acabaron siendo expulsados, sus sucesores, convertidos por ley en cristianos, cayeron bajo la jurisdicción inquisitorial, al igual que cayó todo sospechoso de albergar ideas innovadoras que pudieran atentar contra el dogma. Durante más de tres siglos, el tribunal pesaría como una losa sobre cualquier mente pensante del país y apartaría a éste de la revolución intelectual que sacudió a Europa. Y del número total de "relajados" -condenados a la hoguera- por parte del Santo Oficio a lo largo de sus trescientos años de historia, aproximadamente la mitad correspondieron al cuarto de siglo inicial; justamente los años que duró el reinado de aquella Isabel I que ahora los obispos españoles proponen para la beatificación.
Ellos sabrán. O de verdad se consideran mensajeros de una religión de paz y amor, y en ese caso adoptan gestos que ayuden a la reconciliación y el apaciguamiento de los conflictos humanos, o prefieren ser beligerantes en la pugna por el poder terrenal, invocando mandatos sobrenaturales. En este último caso, no hay duda de que hacen bien en beatificar a Isabel la Católica, porque sus medidas ayudaron a afianzar la influencia social y el poder político de la Iglesia durante siglos. Pero me temo que la única opción que nos queda entonces a los demás, a quienes queremos legar a nuestros hijos una sociedad pacífica y civilizada, consiste en pedir que el dinero público destinado a educación se dedique exclusivamente a impartir valores cívicos, sin el menor contenido religioso. No por anticlericalismo, sino por vacunarnos contra futuros conflictos. Porque, a juzgar por los modelos de conducta que nos proponen, los obispos parecen decantarse por un tipo de religión peligrosa para la convivencia ciudadana.
13/05/2005 - Autor: José Álvarez Junco - Fuente: http://perso.wanadoo.es/morbus/home7.htm

sábado, 13 de octubre de 2012

DESPUÉS DEL FUEGO







Este verano la isla de Mallorca fue arrasada por el fuego , hubo 17 incendios en un periodo de 7 días.

Desde mi casa, el 16 de julio veíamos como ardía el bosque en la Tramontana y las llamas estaban tan cerca, que pensábamos que nos iban a evacuar.

Hoy 12 de octubre fuimos a dar un paseo por nuestro querido bosque , que ha sido testigo de tantas excursiones de los vecinos y turistas amantes de la naturaleza.

Este vídeo es el resultado de ese encuentro.

Aunque se ve la desolación, todo esta prendido de brotes verdes nacientes, la naturaleza y la vida se abren paso, tras la desolación y el dolor.

Un poema para GAIA.



jueves, 27 de septiembre de 2012

PERFORMANCE GAMES



 Hoy viendo este vídeo siento un poquito de nostalgia.
Como disfruté.

Gracias Jean Marc , gracias artistaz@s

lunes, 24 de septiembre de 2012

EL OTOÑO




Rige el pulmón, asociado al 4ª chakra que también implica al corazón.
La emoción imperante es por tanto la melancolia, por aquello de la hoja que cae, también cae nuestra serotonina con la bajada de la luz solar..así que es totalmente natural.
Por otro lado nuestra madre Naturaleza nos insta a organizarrnos para el invierno, como las hormiguillas...asi que nace en nosotros la necesidad de tirar, dar, limpiar, cambiar, etc.

Y emocionalmente, como buenos seres holisticos que somos, también dejamos viejos patrones para adentrarnos en nuevas formas de ver y sentir...tanto lo de dentro como lo de fuera.
Es tiempo de cosecha y nuestra gran benefactora nos da lo que más necesitamos: abundantes frutas y verduras
cargadas de vitamina C y antioxidantes y ...sin olvidar los frutos secos tan nutritivos para el frío invierno..
CÓMO PREPARAR NUESTRO ORGANISMO PARA EL OTOÑO


La frase «más vale prevenir que curar» es por todos conocida, pero en los tiempos que corren se le hace caso omiso.
Cuando acudimos a un profesional de la salud dejamos en sus manos nuestra salud, como si de él dependiera que enfermemos o no. Debemos de ser conscientes de que el ritmo de vida que llevamos, la mala alimentación rica en productos lácteos y alimentos refinados e industrializados, el stress oxidativo y las presiones a las cuales estamos sometidos, debilitan nuestro sistema inmunitario con los consiguientes catarros (habitualmente mal curados), infecciones de repetición, cansancio y acidificación del medio interno, todo ello origen de patologías crónicas. 
Según la Medicina Tradicional China en otoño entramos en la época de metal, siendo ésta la de mayor actividad del pulmón. Para ello es conveniente añadir a nuestras comidas o infusiones una pizca de jengibre en polvo, el cual con el ligero sabor picante que lo caracteriza, aumenta la energía en estos órganos, mejorando la capacidad respiratoria, ayudando a eliminar flemas y fortaleciéndolos. También es conveniente eliminar de la dieta de grasas, leche y derivados, en especial los quesos fuertes y los cereales refinados, por contribuir a fabricar desechos en forma de flemas pegajosas, pues cuando los pulmones se encuentran muy cargados, nuestro organismo, en un esfuerzo por eliminar desechos, nos produce un catarro con tos, estornudos, para intentar despojarse de estos residuos.
Para ayudar a fluidificar flemas y desinfectar las vias respiratorias, existen plantas y sustancias las cuales se utilizan tradicionalmente desde hace mucho tiempo.
Raíz de Loto por su acción fluidificante y broncodilatadora
El Propóleo por su poder desinfectante
El Sauce por producir un efecto analgésico, antitérmico, antiinflamatorio.
La Vitamina C por estar implicada en el sistema inmunitario y como preventivo de catarros.
Oligoelementos como puede ser el Cobre por poseer propiedades antivíricas y antibacterianas.
El Llantén por su efecto fluidificante.
Las Yemas de Pino utilizadas tradicionalmente en afecciones del árbol respiratorio (gripe, resfriados, sinusitis, faringitis, laringitis, traqueitis, bronquitis, asma).
Tomillo, utilizado tradicionalmente en afecciones respiratorias (catarro, gripe, faringitis, tos irritativa, amigdalitis, bronquitis, asma, enfisema).
Grosellero negro, utilizado tradicionalmente, entre otras cosas, como corticoide suave ejerciendo así un efecto broncodilatador.
Noni por su poder inmunoestimulante.
Regaliz (cuidado los hipertensos) por su efecto virostático.
Acerola por ser rica en Vitamina C.
Shiitake por tener propiedades inmunoestimulantes.

Artículo cedido por la revista Espacio Natural



Las chicas de la 6ª planta

  Las chicas de la 6ª planta


SINOPSIS: París, años 60. Jean-Louis tiene un monótono y aburrido día a día dedicado a su familia y su negocio. Su vida cambiará cuando conozca a las chicas de la sexta planta, un grupo de españolas llenas de vida que trabajan como criadas en el elegante edificio en el que vive. Una de ellas es la recién llegada María, una joven alegre y decidida que provocará una revolución en el vecindario y, junto al resto de chicas, le descubrirán a Jean Luis sentimientos y emociones que jamás habría imaginado en su mundanal existencia.
Ver Pelicula Las chicas de la 6ª planta

un "circulo de mujeres" en la sexta planta


viernes, 21 de septiembre de 2012

jueves, 20 de septiembre de 2012

PELÍCULA KATMANDÚ

Katmandu, un espejo en el cielo


Katmandu, un espejo en el cielo

Año: 2012. Sinopsis: Laia, una joven maestra catalana, se traslada
 a Katmandú para trabajar en una escuela. Allí descubre una 
pobreza extrema y un panorama educativo desolador que, 
además, excluye a los más necesitados. Tras contraer, a su pesar, 
un matrimonio de conveniencia para legalizar su situación, 
emprende un ambicioso proyecto pedagógico en los barrios de 
chabolas de la ciudad, aunque pronto se da cuenta de que necesita 
ayuda para hacerlo realidad. Al mismo tiempo, de forma inesperada, 
se enamora de su marido. Siguiendo a Sharmila, una joven maestra 
nativa, emprende un viaje hasta el fondo de la sociedad nepalí .

sábado, 15 de septiembre de 2012

Amaral- Hoy es el principio del final




 Hoy Es El Principio Del Final
 :
Otra vez es igual, el silencio reina.
La ciudad está dormida.
Otra vez me hablas con esa ironía extraña
Y un infierno se desata.

Y si pudiera congelar el tiempo y volverme cenizas 
Y deshacerme cuando sople el viento, 
que nadie sabe donde habita.
Y si pudiéramos ser algo más que polvo y energía
La luz de dos estrellas extinguidas.

Con la música tan fuerta que no pueda pensar.
Que nada quedará como estaba, como si no hubiera 

un mañana que nos fuera a atrapar.
Hoy es el principio del final.
Yo te prometo que no voy a llorar.
No... (bis)

Y si pudiera congelar el tiempo y volverme cenizas 
Y deshacerme cuando sople el viento, 
que nadie sabe donde habita.
Y si pudiéramos ser algo más que polvo y energía
La luz de dos estrellas extinguidas.

Si no fueran nuestros sueños pesadillas.
Y todos los deseos utopías,
volvería en un acto total de rebeldía.
Y ahora que rodamos por el suelo, 
voy sintiendo que volvemos al comienzo.

Jacomina Kistemaker

Jacomina Kistemaker, cuencos tibetanos y voz ·http://www.puntadecouso.com
Gabriel Flain, diseño, fotografía & video · http://www.unevisual.com
Luis Mazzoni, sonido, mezcla & mastering ·http://www.vintagesoundstudio.com

Mis "Conciertos por la Paz" son meditaciones para contribuir a la paz en uno mismo, en el mundo y con la tierra, a través de la consciencia, la presencia, el amor y la belleza del sonido y la armonía. 

El abrazo del amor incondicional que recibimos en cada momento desde la Tierra y el Universo, nos lleva a una paz que nace en nuestros corazones. También nos lleva a ver, sin miedo ni culpas, el reflejo de nuestra sombra en los demás, en lo que pasa en el mundo y con la tierra. Abriéndonos al amor y mirando hacia dentro, transformamos nuestras guerras internas para empezar a radiar paz y amor a nuestro cuerpo, al entorno, al mundo y a la tierra. Así creamos paz.
La paz es un compromiso con uno mismo, una decisión que se renueva en cada instante para reconocer, abrazar y transformar nuestra sombra en luz y amor, para mantenerla presente en cada acción y pensamiento. Paz es activo! 
Paz es un verbo!






Jacomina y Luis Paniagua, los dos grandes maestros juntos.

jueves, 13 de septiembre de 2012

ZAHA HADID ARQUITECTA IRAQUÍ




Zaha Hadid
Zaha Hadid
(Bagdad, 1950) Arquitecta iraquí, una de las principales figuras de la arquitectura contemporánea mundial. Cursó estudios de Matemáticas en la Universidad Americana de Beirut (Líbano) y en 1972 se trasladó a Londres (Reino Unido) para ingresar en la Asociación de Arquitectura, donde se graduó en 1977 y en la que poco después ejerció como docente.
Nada más finalizar sus estudios, Hadid se convirtió en socio de la Office for Metropolitan Architecture (OMA) de Londres, donde trabajó con sus fundadores, los prestigiosos arquitectos Rem Koolhaas y Elia Zenghelis, que habían sido sus profesores. En 1979 fundó su propio estudio de arquitectura en la capital británica, ciudad en la que la arquitecta iraquí ha vivido la mayor parte de su vida.
Durante los años siguientes continuó simultaneando la actividad docente con los trabajos arquitectónicos, destacando por proyectos como The Peak (1983), en Hong Kong (China), que nunca llegó a construirse, o el edificio de oficinas de Kurfürstendamm, en Berlín (Alemania), construido en 1986.
En 1987 la arquitecta abandonó la dirección de su estudio en Londres para centrarse tanto en la docencia, ocupación que la llevaría a recorrer las más prestigiosas universidades del mundo (Harvard, Illinois, Hamburgo o Nueva York, entre otras), como en el desarrollo de sus propios proyectos.
Por esas fechas, su estilo arquitectónico ya había alcanzado su definición madura y mostraba los rasgos que caracterizan el conjunto de sus obras, como el uso de volúmenes livianos, las formas puntiagudas y angulosas, los juegos de luz y la integración de los edificios con el paisaje. Obras señeras de Hadid datadas en la primera mitad de la década de 1990 son el cuartel de bomberos de la fábrica Vitra en Weil am Rhein (Alemania) y el diseño del Bar Moonsoon de Sapporo (Japón).
Durante la segunda mitad del mismo decenio, Hadid integró en sus proyectos arquitectónicos el uso de formas espirales. Una de las realizaciones más relevantes de ese período es el Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal de Cincinnati (Ohio, Estados Unidos), obra de 1998 en la que puede apreciarse la búsqueda de nuevos modelos integradores del diseño urbanístico, tanto de interiores como de exteriores. En 1999 llevó a cabo otro de sus proyectos destacados, la Mind Zone de Greenwich, en Londres.
A partir del cambio de milenio comenzó el período más prolífico de la arquitecta iraní, que había alcanzado ya un gran renombre internacional, como ponían de manifiesto los numerosos premios y reconocimientos: miembro honorario de la Academia de las Artes y las Letras de Estados Unidos e integrante del Instituto Americano de Arquitectura (2000), entre otros. En 2001 diseñó la terminal ferroviaria Hoenheim-North Terminus & Parqueo, en Estrasburgo (Francia), y de un año más tarde data la plataforma de saltos de esquí Bergisel de Innsbruck (Austria), así como el diseño del Plan Maestro de la ciudad de Singapur.

Por las mismas fechas recibió también otros galardones, como la Orden del Imperio Británico por su apoyo al desarrollo de la arquitectura, y continuó recibiendo encargos de todas partes del mundo, entre los que destacan el Anexo del Museo Ordrupgaard de Copenhague (Dinamarca), el Centro de Ciencia Phäno de Wolfsburgo (Alemania) y la sede central de BMW en Leipzig (Alemania).En 2003 recibió Hadid un nuevo galardón de carácter internacional, el Premio de Arquitectura Contemporánea Mies Van Der Rohe de la Unión Europea, concedido por el proyecto para la estación de Estrasburgo, pero fue un año más tarde cuando la arquitecta alcanzó el máximo reconocimiento a nivel mundial con la consecución del Premio Pritzker (es la primera mujer en recibir tal distinción).
En 2005 se impuso en el concurso de diseño del Pabellón Puente de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008, en el que volvió a demostrar su capacidad de adaptación a los proyectos más diversos, y fue la encargada de diseñar el Nuevo Casino de Basilea (Suiza). Un año más tarde ganó el Proyecto de Reestructuración y Renovación de Zorrozaurre, un barrio de Bilbao (España) que planea convertir en isla. Otros de sus proyectos en España son el cine de la plaza de Les Arts y la Spiralling Tower, en Barcelona; los interiores del Hotel Puerta América de Madrid; la biblioteca de la Universidad de Sevilla; y los rascacielos de Durango (Vizcaya).

jueves, 6 de septiembre de 2012

BRAVE-INDOMABLE





Merida es la impulsiva y hábil arquera hija del Rey Fergus y de la Reina Elinor, 
que dispuesta a trazar su propio destino en la vida, decide romper con una antigua 
costumbre que la obliga a casarse con uno de los hijos de los señores de la tierra: 

El gigantesco Lord MacGuffin, el malhumorado Lord Macintosh y el cascarrabias Lord Dingwall. 

La actuación de Merida desencadena, sin quererlo, el caos y la furia en el reino. 
Además, decide pedir ayuda a una anciana que le concede un deseo muy poco afortunado. 

Los peligros desencadenados por el deseo obligan a Merida a descubrir el significado de la auténtica valentí­a, 
en su esfuerzo por acabar con una terrible y bestial maldición antes de que sea demasiado tarde-
Fuente: Wikipedia

domingo, 29 de julio de 2012

CATHY VOGAN -ARTISTA VISUAL

Descubrí a Cathy Vogan por el vídeo del coreógrafo Francés
 Jean-Marc Matos ,"Kama-sutra electyronic" .

Al participar en el Performance " Games" en el
Museo de Arte Contemporáneo es Baluard.

Pero hasta ayer no encontré su canal de youtube, y decir
que ha sido todo un descubrimiento artístico.

MUJER, ARTISTA, CREATIVA, PERFORMER, VÍDEO-ART,
CANTANTE, EDITORA DE VÍDEOS.
Alguien da más.







A DISFRUTARRRRRRRRRRRRRRR.

sábado, 14 de julio de 2012

GRACIA Y CORAJE

OTRA HISTORIA DE AMOR ARMONIZADA
KEN WILBER Y TREYA



Introducción de "Gracia y Coraje"

"Gracia y Coraje"
Espiritualidad y curación en la vida y muerte de Treya Killam Wilber.

NOTA:

Los acontecimientos que condujeron hasta "Sexo, Ecología, Espiritualidad", que vio la luz en 1995, también pueden ser de interés. Hacía casi una década que no había escrito ni publicado nada, una década en la que me dediqué fundamentalmente a cuidar de mi esposa, que fue diagnosticada de cáncer poco después de casarnos. Todavía no nos habíamos ido de luna de miel cuando recibimos las malas noticias. Treya y yo nos casamos en 1983 y ella murió en 1989 y, para cumplir con una promesa, relaté nuestra ordalía en Gracia y coraje. Eso fue casi todo lo que escribí durante esos diez años. Todos los acontecimientos que viví con Treya durante todo ese tiempo provocaron en mí una transformación profunda e irreversible. Creo que "Sexo, Ecología, Espiritualidad" refleja, en parte, el resultado del desarrollo individual promovido por nuestra relación. Crecimos juntos, nos iluminamos y morimos juntos. Todo los libros que escribí hasta "Sexo, Ecología, Espiritualidad" tenían una dedicatoria pero, después de él, ninguno la ha tenido, porque todos han estado dedicados a ella.

En términos de las Obras Completas, hubó una interrupción de una década en mis escritos
teóricos, desde "Psicología integral" (escrito en 1984) a "Sexo, Ecología, Espiritualidad" (escrito en 1993). "Gracia y Coraje" cuenta la historia de esa interrupción, que, aunque fue una ausencia de escribir, fue una abundancia de bendiciones. Y angustia. Es la historia de quizás la persona más remarcable que he conocido, Terry Killam, que pronto se convertiría en Treya Killam Wilber.

Cuando escribo esto, han pasado ya 10 años desde la muerte de Treya. Soy inconmensurablemente más, e inconmensurablemente menos, por su presencia.
Inconmensurablemente más, por haberla conocido; inconmensurablemente menos, por haberla perdido. Pero entonces, quizás cada evento de la vida es como eso: llenándote y vaciándote, todo a la vez. Es simplemente que, es oh tan extraño que alguien como Treya se mueva entre nosotros, y entonces la alegría, y el dolor, son todos tan intensamente
amplificados.

Hay tantas Treyas como personas que la conocieron. Lo que sigue es mi Treya. No digo que sea la única Treya, o incluso la mejor. Pero creo que es una descripción total, justa y equilibrada. En particular, hace un uso liberal de sus propios diarios, que ella guardó y mantuvo durante la mayoría de su vida adulta, y que ella guardó casi diariamente durante los años que estuvimos juntos. Siempre había intentado destruir esos diarios después de que Treya muriera, y sin leerlos yo mismo, porque eran tan intensamente personales para ella. Ella nunca se los enseñó a nadie, ni siquiera a mí. No porque no expresara abiertamente sus sentimientos reales y entonces tuviera que esconderlos en sus diarios. Por el contrario, una de las cosas mas extraordinarias de Treya – de hecho, la cosa más impresionante de ella – es que no había diferencia entre su self público y privado. Ella no guardaba pensamientos secretos de los que tuviera miedo de compartir con el mundo. Si le preguntabas, te diría exactamente lo que pensaba – de ti o de cualquiera – pero no de una forma defensiva y directa de tal forma que la gente raramente se exaltaban. Esa era la base de su enorme integridad: la gente confiaba en ella desde el principio, porque parecían saber que ella nunca les mentiría, y hasta lo que yo sé, ella nunca lo hizo.

No, intenté destruir los diarios simplemente porque cuando ella los escribía, era un tiempo especial para estar sola consigo misma, y sentía que nadie, incluyéndome a mí, debería violar ese espacio. Pero justo antes de su muerte, ella señalo a sus diarios y dijo, “los necesitarás”. Ella me pidió que escribiera sobre nuestro calvario, y ella sabía que necesitaría sus diarios para transmitir sus propios pensamientos. La última entrada, hecha 24 horas antes de su muerte, decía:

“¡Hace falta gracia – sí! – y coraje”.

Escribiendo "Gracia y Coraje", leí todos los diarios (alrededor de 10 largos cuadernos, y muchos archivos de ordenador), y podía encontrar extractos de virtualmente cada tópico cubierto en las siguientes páginas, así dejando hablar a Treya por sí misma, con sus propias palabras, de su propia forma. Cuando leí esos diarios, fue exactamente como había sospechado: no había secretos, ni temas que no hubiera compartido conmigo o con su familia y amigos. Treya simplemente no tenía simplemente fisura entre sus selfs público y privado. Creo que eso era exactamente parte de su enorme integridad, y creo que eso estaba directamente relacionado con lo que sólo puede llamarse valentía. Había una fuerza en Treya que era absolutamente intrépida, y no lo digo ligeramente. (Como dijo Sam Bercholz en su paso en la ceremonia, “Treya fue la persona más fuerte que he conocido. Ella nos enseñó cómo vivir, y nos enseñó como morir”). Treya tenía poco miedo porque tenía poco que esconder, de ti, de mí, de Dios o de cualquiera. Era transparente a la realidad, a los Divino, al mundo, y entonces no tenía de que tener miedo. La vi en el dolor, la vi en la agonía; la vi en el enfado. Nunca la vi en el miedo.

No estoy exagerando o simplemente intentando decir cosas bonitas. Nunca la vi mentir, y nunca la vi en el miedo – y pienso son la misma cosa.

No es difícil entender porqué la gente se sentía viva en su presencia, vivificada, despertada. Incluso cuando estábamos en varios hospitales, con Treya sufriendo una espeluznante indignidad u otra, la personas (enfermeras, visitantes, otros pacientes, sus visitantes) solían quedarse en su habitación, simplemente para estar alrededor de la presencia, la vida, la energía, que ella parecía irradiar. En un hospital en Bonn, Alemania, recuerdo gente en fila para entrar a la habitación.

Ella podría ser obstinada; la gente fuerte suele serlo. Pero salía del núcleo de la vivida presencia y del despertar, y era tonificante, y del silencio mental. La gente solía salir de Treya más viva. Más abierta, más directa. Era así; su presencia te cambiaba, a veces poco, a veces mucho, pero te cambiaba. Te tiraba a estar presente en el Presente, te recordaba que despertaras.

Por otro lado: Treya era remarcablemente guapa, y además (como verás en las siguientes páginas), no tenía casi vanidad, lo que era sorprendente. Como nadie que haya conocido, incluyendo algunos maestros muy iluminados, ella era ella misma, simplemente. No había automiradas, autocomprobaciones, autosuposiciones: ella estaba simple y directamente presente, toda ella. El hecho de que tuviera poca autoconciencia la hacía incluso estar más presente. Alrededor de Treya, el mundo aparecía inmediato y centrado, claro y atractivo, brillante y honesto, abierto y vivo.

Gracia y Coraje es su historia; y nuestra historia. Mucha gente me preguntó, ya que fui tan cuidadoso de incluir los propios escritos y la propia voz de Treya en las siguientes páginas, porqué no la incluí como coautora del libro. Algunas personas, de hecho, estaban bastante enfadadas conmigo. Pensé en hacerlo así desde el principio, pero conversaciones con el editor y la editorial me dejaron claro que hacerlo así sería engañoso. Como mi actual editor de Shambhala, Kendra Croasen Burroughs; diría, “Un coautor es alguien que escribe un libro activamente con otra persona. Esto es diferente de tomar los escritos de alguien y meterlos en un libro”. Así que espero que aquellos lectores que sentían que no estaba reconociendo la contribución de Treya se den cuenta de que esa no era ciertamente mi intención, y que la voz real de Treya ha sido incluida en casi cada página, permitiéndole hablar por ella misma.

En algún punto de los diarios de Treya ella escribía, “Almuerzo con Emily Hilburn Sell, la editora de Shambhala. Me gusta mucho, confío en su juicio. Le hablé del libro en el que estaba trabajando – cáncer, psicoterapia, espiritualidad – y le pregunté si ella lo editaría por mí. Me encantaría, dijo, lo que me hizo incluso mas determinada para realizar este proyecto!”. Bien, Treya no tuvo tiempo de acabar su libro que es por lo que me pidió que lo escribiera – pero me alegro de contar que Emily fuera la editora de "Gracia y Coraje", e hizo un maravilloso trabajo.

Unos pocos puntos menores. La mayoría de la gente que lee este libro, no es por la información técnica de mi trabajo, sino por las historia de Treya. Como indico en la nota al lector, el capítulo 11 es particularmente técnico, y se puede saltar sin perderse nada (verdaderamente, si te saltas ese capítulo, simplemente lee los pocos párrafos que hay entre el material de la entrevista, porque tiene algunos elementos importantes de la historia; pero sino, sáltatelo. El material del capítulo 11 es simplemente un resumen de mi modelo fase 2, y los lectores interesados en un material más actualizado deberían consultar ("Una visión integral de la psicología").

Todas las entradas del diario de Treya están marcadas por una línea continua vertical en el margen izquierdo. Estas son diferentes de, digamos, algunas de sus cartas, que no tienen línea continua. Sus letras, incluso si fueran mayormente privadas, estarían todavía disponibles a otras personas (que son, aquéllos a quienes se las envió). Pero cada entrada marcada por una línea continua era de sus diarios, y por tanto son entradas que nadie había visto antes.

La acogida de "Gracia y Coraje" fue arrolladora, y no fue a mí al que respondían los
lectores. Hasta la fecha, he recibido cerca de 1000 cartas de gente de todo el mundo – un porcentaje sin precedentes me escribía para contarme lo que la historia de Treya había significado para ellos, y cómo había cambiado sus vidas. Algunos me han enviado fotos de su bebé llamado Treya, y te puedo decir, como puro espectador objetivo sin prejuicio alguno, que son las pequeñas chicas más bonitas del mundo. Algunos de los que me escribían tenían cáncer, y tenían miedo al principio de leer el libro; pero una vez que lo hicieron, solían perder el miedo.

Pero la mayoría de personas que escriben no tienen cáncer. Es simplemente que la historia de Treya es la historia de cada persona. Podría parecer que Treya lo tenía todo: inteligencia, belleza, encanto, integridad, un feliz matrimonio, una familia maravillosa. Pero, como todos nosotros, Treya tenía sus propias dudas, inseguridades, autocríticas, y temas profundamente inquietantes acerca de su propio valor y su propio propósito en la vida… sin mencionar una batalla brutal con un deseo letal. Pero Treya luchó la buena lucha con todas esas sombras… y ganó, por cualquier definición de ganar. La historia de Treya nos habla a todos nosotros porque ella conoció esas pesadillas, con coraje y dignidad y gracia, y triunfó, gloriosamente.

Y nos dejó sus diarios, que nos dicen exactamente cómo lo hizo. Cómo consiguió consciencia meditativa para soportar el dolor y así disiparlo. Cómo, en vez de cerrarse, amargarse y enfadarse, ella saludó al mundo con amor en su corazón. Cómo se enfrentó al cáncer con ecuanimidad pasional. Cómo se liberó de la autocompasión y eligió llevarlo alegremente. Cómo no tenía miedo, no porque lo evitaba, sino porque lo abrazaba inmediatamente, incluso cuando se hacía obvio que moriría pronto: Llevaré el miedo en mi corazón. Para conocer el dolor y el miedo con mentalidad abierta, para abrazarlo, para reconocerlo. Dándome cuenta de que trae admiración a la vida. Alegra mi corazón y alimenta mi alma. Siento esa alegría. No estoy intentando vencer a la enfermedad; estoy permitiéndome a mi mismo estar dentro de él, perdonándolo. Seguiré, no con cólera y amargura, sino con determinación y alegría”. Y así lo hizo, saludando a ambas, vida y muerte, con determinación y alegría que dejaba atrás sus tediosos horrores, y una radiación amorosa que eclipsó al mundo finito, incluso hasta el final.

En el análisis anterior, la historia de Treya estaba encontrando ese centro de consciencia, ese Self puro, el Fundamento primordial, que es atemporal y eterno. No es que tu Self verdadero sea eterno o que viva para siempre – que no es como se triunfa sobre la muerte. Más bien, tu Self verdadero es un momento sin tiempo – este momento presente atemporal, tal y cómo es, antes de que pienses en el pasado y el futuro y así atarte a las torturas del tiempo. El Self puro y atemporal, existe totalmente en este momento presente atemporal, es la puerta de salida a lo eterno – que no significa existir para siempre en el tiempo, sino ser completamente libre del tiempo. Porque nunca se mete en el mundo del tiempo y su terror, tu Self puro es el gran No-nacido. Y como nunca entra en el tiempo, nunca existe tampoco: tu Self puro es el gran No-muerto.

Se triunfa sobre la muerte, no viviendo para siempre, sino viviendo atemporalmente, siendo presente al Presente. No vas a derrotar a la muerte identificándote con el ego en la corriente tiempo y entonces intentando hacer que el ego siga para siempre en esa corriente temporal. Se vence a la muerte encontrando esa parte de tu propia consciencia presente que nunca entra en la corriente del tiempo en primer lugar y entonces es verdaderamente No-nacido y No-muerto. Como el Buda diría, “Hay, monjes, un gran No-nacido, No- manifestado, No-hecho. Donde no habría salida para lo nacido, lo manifestado, lo hecho”.

Bien, Treya encontró el gran No-nacido, y entonces encontró el gran No- muerto. Treya, el individuo, está muerta; pero el Self de Treya esta vivo justo ahora, en el presente atemporal que está siempre-presente, que vive en cada ser sensible, viva en ti y en mí y en todas las cosas grandes y pequeñas, porque este es el Self de uno y de todos. Habiendo hallado eso, uno encuentra el Todo, y entonces – casi literalmente – uno puede decir, “La muerte, ¿dónde está ese pinchazo?”

Lejos de ser un descubrimiento difícil, es lo más simple que jamás hagas. Tan simple, de hecho, que te puede llevar muchos años (como dicen los textos de meditación, “Demasiado difícil de creer, demasiado fácil de conseguir”). Incluso justo ahora, tienes acceso a este Self puro, este testigo claro y cristalino, esta consciencia del gran No-nacido. Nótalo: las nubes flotan en el cielo, y tu eres consciente de eso sin esfuerzo. Los sentimientos flotan en tu cuerpo, y tú te das cuenta de eso sin esfuerzo. Los pensamientos flotan en tu mente, y tú eres testigo de ellos sin esfuerzo. El tiempo flota en tu consciencia, y tú eres testigo de eso sin esfuerzo. Puedes observar todas esas cosas – nubes, sentimientos, pensamientos, y tiempo – porque en tu esencia eres libre de todos ellos: tu Self puro es ese espacio vacío, libre, claro y abierto en el que las nubes, los sentimientos, los pensamientos y el tiempo flotan todos. Este Testigo puro que no entra en la corriente del tiempo, sino más bien es consciente de él sin esfuerzo. El Testigo puro, en otras palabras, es atemporal en si mismo. Morar
en ese Self es como morar en la eternidad atemporal. Cuando la muerte convencional llega, es, también, una simple experiencia como otra cualquiera, y deja intacto a tu Self.

¿Cómo podemos saber esto con toda seguridad? La respuesta es: toma la práctica de morar en el Self y descúbrelo directamente. Reconoce tu propio despertar siempre-presente, y la muerte resbalará fuera de tu corazón. Eso es lo que Treya hizo; que es lo que el cáncer le forzó a hacer; y que es el porqué, en sus diarios, ella agradecía sinceramente al destino por su enfermedad. La forzó a salir de su self y a entrar en su Self, donde era uno con Todo. Y ese el el porqué de “leí la historia de Treya, y nunca más, he tenido miedo a morir. Quería decirle eso”.

Si Treya puede hacerlo, podemos hacerlo: ese es el mensaje de este libro, y el porqué la gente me escribe para contarmelo. Cómo su historia les hizo recordar lo que realmente importa. Cómo su intento de equilibrar en si misma el masculino/hacer y el femenino/ser habla directamente de sus propios asuntos más profundos en el mundo de hoy. Cómo su remarcable coraje les inspiró – hombre y mujer indistintamente – para aguantar su insoportable sufrimiento. Cómo su ejemplo les ayudó a atravesar las oscuras horas de sus propias pesadillas. Cómo la ecuanimidad pasional les colocaba directamente en el Self. Y porqué todos ellos entendieron que, en el nivel más profundo, este es un libro con un final profundamente feliz.

Muchas personas me preguntaron porqué no dediqué ninguno de mis siguientes libros a Treya. En el pasado, siempre he dedicado mis libros a una o más personas; "Gracia y Coraje" fue el último libro en el que hice eso. Todos los libros desde entonces no han tenido dedicatoria, porque todos ellos han sido dedicados a Treya.

Treya y yo estuvimos juntos durante 5 años. Esos años han sido grabados en mi alma. Realmente creo que he mantenido mi promesa, y realmente creo que se debe a su gracia. Y realmente creo que cualquiera de nosotros puede encontrarse con Treya de nuevo, en cualquier momento que lo deseemos, actuando con honestidad, integridad, y sin miedo – porque ahí yace el corazón y alma de Treya – y cualquiera de nosotros puede, cuando more en el Testigo, encontrar ese lugar donde Treya está atemporalmente.

Si Treya puede hacerlo, nosotros podemos hacerlo. Ese es el mensaje de "Gracia y Coraje".

Fuentes:

Fragmento de la Introducción de "Gracia y Coraje"
Por Ken Wilber
Boulder, Colorado
Verano, 1999

Recopilación del blog amigo "Hombres que corren con lobos"