NOSOTRAS

NOSOTRAS
Arte:Susana Khabbaz

lunes, 18 de mayo de 2009

AGORA TRAILER EN ESPAÑOL




Trailer :

http://www.agoralapelicula.com/

Tendremos que esperar.......para ver
esta película donde la protagonista
es la primera bibliotecaria del mundo, Hipatia.

martes, 31 de marzo de 2009

REGALO DE CUMPLEAÑOS 1 DE ABRIL


Espero que te guste mi regalo de cumpleaños,
aunque ya sé que es mañana (o eso dice el feisbuc)
por que yo tengo la fecha cambiada, por si acaso.
un beso! DAF
Disfruta de tu nuevo look

Dafne

---------------------------------------------------

jajajajjaajaaj de monja cristiana....,
ese camino no lo he recorrido

jajajjajajajaja soy una hereje y
yo solita me excomulgué.

Si no fuera por ¿tus manos? sigo teniendo pinta
de sacerdotisa egipcia jajajjajaja.

Eso de tener una amiga artista,
tiene sus ventajas
,
podré ilustrar mis vidas multidimensionales.

La de monja cristiana... no me acuerdo.

Gracias siempre eres tan divertida y creativa.

Te quiero

Silvana

miércoles, 25 de marzo de 2009

Meredith Monk





FATIMA MIRANDA











Otra loca sublime.
Estuvo en Mallorca en la Fundació ACA hace muchos años con Tony Caimari.
Que suerte ahora en internet lo encontramos todo.

El sonido y vibración para romper estructuras viejas
y abrir nuevos conceptos creativos.

JOCELYN POOK

Pasión por Jocelyn Pook.

Nos acompaña en las sesiones de DANZA NUR NAWAL.
















http://www.jocelynpook.com/

miércoles, 18 de marzo de 2009

DANZA EN EL GENERADOR


Queridas amigas:

Mañana Danzamos-libre la feminidad y
algunos atributos de Diosas ancestrales,
para conectarnos con la energía Ying,
la que se necesita en estos momentos.

También haremos un trabajo sobre los
ori-genes.

Estáis invitadas :

Jueves día 19 de marzo en EL GENERADOR ,
Son Caliu-Palmanova
entre Mercadona y la gasolinera.

VESTIDAS DE BLANCO Y/O NEGRO,
si queréis traer velos, pañuelos o trajes
tribaleros...

a las 19:50h

GRATUITO.

Os esperamos.



Un abrazo

HYR

--

viernes, 13 de marzo de 2009

DAFNE ARTIGOT DIVINA ILUSTRADORA





http://artigotinvaders.blogspot.com

Que decir de alguién que fue/es mi amiga y mi hermana

desde los 13 años, compartimos nuestra adolescencia y

nuestros secretos, nuestra rebeldía punki y el desenfreno.

Aquí estamos juntas de nuevo, 20 años después, gracías al

facebook, jajajjaja.

Soy una loca de la creatividad, en el arte y el espíritu.

De esta duendecilla traviesa oiréis hablar mucho.

La Dragona está despertando.

La han graduado con una patada en el culo, como a todos

los que tenemos cosas que hacer, fuera de la esclavitud

del sistema.

ELLA SABE, PERO TODAVÍA NO SABE QUE SABE.

TE QUIERO DAFNE DESDE SIEMPRE.


http://artigot.blogspot.com/

artigotinvaders.blogspot.com

miércoles, 25 de febrero de 2009

INANNA





Me interesa mucho el ori-gén humano.
para saber hacia dónde vamos,
debemos saber de dónde venimos.

Soy una exploradora innata-inanna
y con ella me encontré.

Os recomiendo todos los libros de
Zacharias Zichin, sobre las tablillas
sumerias y el libro "El regreso de Innana"

Estos dioses, que aparecen en todos
los libros sagrados de la historía de la humanidad,
son los custodios, nos aportaron su hibridación
genética y el EGO, les debemos todos los conocimientos
como humanidad, pero también la manipulación y el aislamiento
de la ESCLAVITUD.

Fuimos manipulados geneticamente para ser
trabajadores-esclavos.

Mas allá de ell@s esta nuestra liberación.
Hay que reconocerlos, integrarlos, aceptarlos
, pero no adorarlos.

Todas las religiones y seudo-religiones
les sirvén a Ellos.

Tenemos que conectar con lo que fuimos antes
de su intervención.
Mas allá de los dioses custodiales de 3D Y 4D.

Allí donde el SER ESPIRITUAL habita en la LUZ DE LA UNIDAD.


Donde se encuentra nuestro PADRE CREADOR ORIGINAL.

Antes de la Caída.


Libro digital EL REGRESO DE INANNA

LIBRO DIGITAL-EL LIBRO PERDIDO DE ENKI-Zacharias Zichin

Libro digital-LOS DIOSES DEL EDEN-


Sobre todo GENESIS 6

Por que Zacarias parte de investigaciones personales, pero no tiene mucho rigor científico. aunque es interesante y parece que quiere destrozar la Biblia.


 HYR


Inanna
De Wikipedia, la enciclopedia libre

El matrimonio de Inanna y Dumuzi, al que Inanna mandó a los infiernos por tratar de ocupar su lugar cuando ella estaba en el inframundo, antes de ser resucitada por Enki.[1]

En la mitología sumeria Inanna era la diosa del amor, de la guerra y protectora de la ciudad de Uruk. Con la llegada de los acadios Inanna se transformó en Ishtar. Su representación era un haz de juncos verticales con la parte superior curvada.

Asociada con el planeta Venus, se le identifica con la diosa griega Afrodita y con la Astarté fenicia. Entre los acadios fue conocida como Ishtar. Según la mitología sumeria era hija de Nannar (Sin en acadio, dios de la Luna) y Ningal (la Gran Dama, la luna) y hermana gemela de Utu, conocido en acadio como Shamash. Su consorte fue Dumuzi (semidiós y héroe de Uruk).

miércoles, 11 de febrero de 2009

EL CEREBRO FEMENINO




Los hombres tienen 2,5 veces más de espacio cerebral dedicado al sexo

Ellas tienen mucho más espacio para las emociones.

Según la neuropsiquiatra norteamericana Louann Brizendine.

Afirma que existe una realidad femenina y otra masculina.

Según la neuropsiquiatra norteamericana Louann Brizendine, fundadora y directora de la Clínica Hormonal de la Mujeres de la Universidad de San Francisco, afirma que existe una realidad femenina y otra masculina cuya explicación reside en la biología.

En la presentación en España de su libro "El cerebro femenino" , la doctora explicó que la zona del cerebro en la que se forman las emociones y la memoria es mayor en las mujeres, mientras que los hombres reservan ese espacio para el impulso sexual y la agresividad.
"Todos nacemos con cerebro de mujer, pero a las ocho semans se produce un cambio. Se vuelve masculino si disminuye el centro de comunicación, reduce el córtex de la audición y hace dos veces mayor la parte del cerebro que procesa el sexo. Los pequeños testículos aparecen y empiezan a bombear testosterona. Sazonan el cerebro con ella. El cerebro femenino, en cambio, queda protegido".

Así, un varón tiene 2,5 veces más espacio en el cerebro dedicado al sexo que las mujeres, y otro buen porcentaje de más para la agresividad.

Otras de sus conclusiones son que el síndrome menstrual puede cambiar algunas partes del cerebro de la mujer hasta un 25% cada mes ( para ellas el mejor día del ciclo es aquel en que suben los estrógenos y baja la progesterona), que ellas tienen un 11% más de neuronas dedicadas a las comunicaciones y mucho más espacio para las emociones y que ellos son más racionales y autistas.

Afirma que no existen dos tipos de orgasmo. La vagina está conectada con el clítoris, de modo que el orgasmo corresponde por completo a este único órgano, en sintonia con los centros cerebrales del placer. El clitoris es un cerebro por debajo de la cintura. Afirma que Freud erró en algunas cosas. Muchas de sus pacientes llegaron a su consulta por ser frígidas y las etiquetaron como si algo fallara en su personalidad. Ahora sabemos que, simplemente, si baja tu nivel de testosterona, no tienes ningún interés en el sexo, o si eres menopáusica y baja la oxitocina. No hay más misterio.
Asegura que la puesta en marcha sexual de una mujer empieza por una desconexión del cerebro. De modo que la mujer, para tener un orgasmo, debe desconectar la amígdala, que esl centro del temor y la ansiedad en el cerebro. La desactiva de forma inconsciente y tiene un orgasmo.
Recuerda a las mujeres que los hombres están cableados al deseo y no deben acusarles por eso, pero si hacerles ver que para ellas lo interesante es hablar de sentimientos , los suyos y los tuyos.

Ellos cazan y ellas seleccionan.

Ellos buscan atractivo sexual; a ella les importa la seguridad y la estabilidad.

"Un hombre necesita sólo tres minutos de preliminares. Una mujer, 24 horas", concluye Brizendine.



EL CEREBRO FEMENINO
LOUANN BRIZENDINE

288 páginas15,5 x 23,2 cmRUSTICA
Precio18 €
ReferenciaONFI164
ISBN9788478719099
Género-
Sello Editorial / ColecciónRBA ENSAYO
Fecha de publicación 01/02/2007

jueves, 22 de enero de 2009

22 de Enero-LOS PILARES DEL TEMPLO FEMENINO






TARA VERDE:
Empiza a delegar, "Pide (incluyendome a mi)
que te ayuden, en vez de hacerlo todo sóla.

Mente-Silvana





AFRODITA:

Diosa Interior-"Despierta a la Diosa interior
a través de la danza, los cuidados a ti misma
y apreciando tu divinidad"

Corazón-Estrella





BAST:
Tu independencia es la base de tu fuerza
y éxito.

Instinto-Intuición-Vitalidad-Paquita




OSTARA

Fertilidad: Es el momento perfecto para que
empieces nuevos proyectos, accedas a nuevas
ideas y alumbres nuevas condiciones.

CREATIVIDAD-Carmina


Cada Diosa era para cada una, pero a la vez
para todas, aspectos a trabajar en nosotras
mismas.

4 pilares para el Templo Femenino, 4 MUJERES
descubriendo su DIVINIDAD MULTIDIMENSIONAL.

Cada carta un aspecto de nuestros 4 centros
motores del cuerpo.

MENTAL-CABEZA
EMOCIONAL-CORAZÓN
VITAL-VIENTRE
ACCIÓN-PIERNAS

La música de Jocelyn Pook, nos ha acompañado
durante 1 hora , música para desaparecer dentro
otra media hora, el trabajo de Danza ha sido
glorioso.

jueves, 8 de enero de 2009

PARTO COMPARTIDO


OS COMPARTO MI PARTO...

y después de doscientos noventa días de creación, de fusión...en esa casa entre el campo y el bosque me hice par; parí.

comenzó mientras dormía. soñé que llegaba un águila; alén nacía. después quedaba en mi vientre una niña que también había de salir, y resultaba más difícil.

me despierta el dolor; las contracciones son agudas y regulares; el mecanismo increíble de la naturaleza se ha despertado, no hay marcha atrás. siento excitación ante lo desconocido, es como prepararse para una gran fiesta en medio del dolor. sonrío, sonrío y gimo. me postro en el suelo con cada contracción - devuélvele a la tierra lo que es suyo- me doy cuenta de que me encuentro en un estado de ensoñación e hiperconsciencia. siento tanta serenidad y a la vez tanta energía que quiero quedarme aquí eternamente...quiero poder volver a este momento siempre que lo necesite. dejarse llevar, ¡disfrutar!, dejarse mecer, pero duele, me resisto, ahora viene, ahora se va - no luches contra el dolor, sumérjete en él- y me voy abriendo, voy comprendiendo, lloro de felicidad y algo luminoso estalla junto a mi ojo izquierdo. miro al padre de mi hijo y quiero regalarle el secreto, pero no puedo hablar. él ha comprendido, nos abrazamos. tengo que deshacerme de mi mente. sacudo con fuerza la cabeza, no puedo preguntar, ni saber, ni analizar,ni pensar. por eso hay penumbra; no hay momento del día, no hay adentro y afuera. creo que tengo que perder el control. no puedo parir con la cabeza, sólo puedo hacerlo con el cuerpo, con el instinto, y he de ir mucho más allá. me siento ligera aunque sigo inclinándome hacia el suelo. ah, son reverencias. ah, soy un animal. presa del pánico; de repente siento miedo ante la libertad. nadie me puede indicar si lo estoy haciendo de la manera correcta, porque no existe la manera correcta. vértigo, y liberación. más contracciones, grito sin restricciones, es salvaje. ¿y si es demasiado salvaje? ahora soy una niña. lloro, pregunto. necesito que me digan que lo estoy haciendo bien. me lo dicen, pero no me consuelo. me doy cuenta de que no sirve de nada. me siento sola y perdida, aturdida, casi siento rabia...y entonces dejo de buscar afuera; la única manera de seguir adelante es mirando y escuchando hacia dentro. más adentro, más adentro está la voz. ahí. ahora sí, todo es como tiene que ser. y continúo, más allá de la experiencia, del umbral del dolor, del tiempo, de todo lo conocido. es una experiencia iniciática. si supero esta prueba, habré crecido milenios. habré retrocedido hasta el principio mismo del cosmos. ahora hay un obstáculo; es alén, ¿no quiere nacer? pierdo mi identidad para que él pueda avanzar. tengo que hacerlo...pero entonces me difumino, me fundo, pierdo la fuerza, me desvanezco, me hundo. me voy abajo, muy adentro, demasiado...está oscuro y pesa. es la muerte; me dejo. hay alivio, pero no puedo descansar. temo no poder volver. temo por la vida de mi hijo, reacciono, me desespero; no tengo poder sobre mi cuerpo, estoy tan exhausta que ya no puedo conectar. tengo muchísimo miedo, tanto que digo la palabra hospital, tiemblo. suplico, me arrastro. me reincorporo con ayuda. me animan. tengo que poder. tengo que poder. y puedo. necesito agarrarme a la gente, a la carne, a la tierra, grito, no grito, soy un grito, ya no sé, estoy fuera de mí, empujo con una fuerza descomunal desde adentro... y mi hijo sale de mi. y ya no hay nada más. lo sostengo contra mi pecho, todo alrededor es dulce, es caliente, es una cabeza diminuta en mi mano, es un aullido extático, es sangre, palpita, se mueve...me mira fijamente; es un ser. se ha creado dentro de mí, ha nacido al mundo a través de mí; es mi hijo, pero no es mío. es la vida. es maravilloso. ¡lo he conseguido! sí, he muerto y no he vuelto; he ido más allá. he atravesado la puerta, y he nacido a una nueva vida junto a mi hijo.

Nerea Tatiana

TEMASKALI

Esta fue mi segunda experiencia con el temaskali, la primera fue mas primal, el vapor estaba demasiado caliente y sentí mucho pánico y ganas de salir de la cabaña circular, mi voluntad siempre es más fuerte que mi deseo, por lo que aguanté las cuatro puertas.

Esta segunda experiencia no tuvo nada que ver con la primera.

El vapor estuvo muy bien regulado, éramos un ying-yang perfecto, seis mujeres y seis hombres, me tocó sentarme en el medio, justo enfrente de la puerta y desde el principio sentí la conexión de lo femenino y lo masculino totalmente equilibrado.

En un sueño anterior me vi como me embarazaba y mi barriga se hinchaba hasta los 9 meses, en mi vientre sentí a los gemelos, un niño y una niña a punto de nacer, jugaban, hablaban y cantaban mantras dentro de mi , sentía su felicidad, me desperté sin concluir el parto.

En la primera puerta, empezaron los mantras lakotas, todo el mundo se aunó con cánticos diversos de diferentes tradiciones, hindúes, sufis, flamencos.

La belleza de las voces y la sincronicidad de las almas fue espectacular, desde el principio se consiguió una armonía exquisita, donde la unidad desde la diversidad fue completa, la belleza de la creatividad desde la libertad UNIFICADA.

Fue un viaje donde la magia estuvo conectada con el sonido, tuve visiones geométricas desde el principio, pero lo más destacado fue el sonido, los paquetes de información llegaban a través de la vibración..

Los cantos a Gaia, el sentir la hermandad unida a través de las voces retumbando en un espacio uterino compartido, con una acústica increíble que resonaba en las paredes de piedra del iglú, todo negro, oscuro, húmedo, femenino, pude hacer mis trabajos con los mudras intuitivos que siempre hago cuando alcanzo estados acrecentados de conciencia,

En la tercera puerta, cuando se abrió para cambiar las piedras de fuego, vi como tenía una triple alineación de fuego.

Estaba en el medio del iglú, en el centro las piedras calientes, en la entrada las piedra que iban a entrar al centro y fuera la gran hoguera encendida, la sensación de triple alineación me dio la conciencia de un momento poderoso y sentí que allí iba a tener lugar el parto que no pude concluir en mi sueño.

La puerta se cerró y le dije a la Dama del Grial que me acompañaba a mi izquierda, que me sujetara y ayudara energéticamente como puntal, a mi derecha estaba mi pareja, ya entrando en la línea masculina.

Vi que M. estaba en la puerta al lado de J, ella se posicionó en tomar y entregar, otra chica se colocó de una forma distinta pero muy conectada , sentí que conmigo el triangulo femenino estaba preparado.

J. era el guardián de la ceremonia, guiaba con algunas pautas muy sutiles el ritual, empezó a cantar de nuevo y sentí, vamos a parir el femenino-masculino equilibrado, para mi, para el grupo, para la Tierra, J. se silenció y desde mi corazón callado le dije:

-Continua necesito el sonido para el parto, como si me hubiese escuchado empezó a cantar, y todos le siguieron, también me incorporé a los sonidos, cogí la mano de la Dama del Grial y la de mi pareja, me abrí de piernas y empecé a parir, con los sonidos de respiración correspondientes de jadeo, mi amiga me acompañó hasta el final, pero mi pareja no me apoyó con los sonidos.

Más tarde cuando le pregunté ¿por qué no me había acompañado?, me dijo que le daba vergüenza, que creía que alguien se reía de mí.

Le contesté, nadie me veía, estaba completamente negro y los sonidos eran muy mezclados para saber quien era quien con los cantos.

Este parto fue glorioso, el momento tal vez irrepetible.

Mi amiga y yo salimos las últimas.

Selva

martes, 6 de enero de 2009

LIBEREN A LA DIOSA


¡LIBEREN A LA DIOSA!


escribe Gustavo Fernández

En ocasiones, las acciones no armónicas son más un pecado de omisión que de acción negativa. Por aquello de que "el camino del infierno está sembrado de buenas intenciones", la costumbre de distribuir gratuitamente perdón y amor a diestra y siniestra alimentqa monstruos y fantasmas. No se trata, siquiera, de seguir la huella de quien no hesitó en irrumpir a latigazo limpio entre los mercaderes del Templo; sólo, quizás, abrir los ojos y ver algunas realidades incómodas.
Escribí hace ya mucho tiempo que mientras religiones y creencias señalaban lícitos caminos de evolución espiritual, las "iglesias" (como dice su etimología, "ekklesía": "reunión de hombres"), es decir, la institución construida por humanos alrededor de la creencia es, de por sí, herramienta muchas veces funcional al Sistema dominante. Tambiébn muchas veces escribí (ver mi artículo "La doble moral de las iglesias: redescubriendo la Diosa Primordial", en AFR Nº 128) que no es original (pero no por ello menos cierto) que ciertas instituciones (como la Católica) fueron útiles a la hora de imponer el "machismo social", sepultar los ideales matriarcales y lunares, condenando al ostracismo a la femenidad espiritual. No seré redundante; con nostalgia descubro que luego de Dan Brown los emás, aunque lo hayamos escrito primero, paradójicamente llegamos tarde.

Sin embargo, si de veracidad histórica y evolución espiritual caminando tomados e la mano queremos hablar, toda oportunidad amerita señlar la manipulación ideológica a la que sistemáticamente es sometida la humanidad. En infinidad de coss, es cierto. Aquí, sólo referiré una: reprimir, desviar, disipar la inocultable presencia de la Diosa y su efecto en estos tiempos.

He mentido. Prometí no ser redundante, pero no puedo resistirme a la tentación de serlo. De señalar, una y otra y otra vez, cómo el sistema es ineluctablemente machista en lo genérico, lo formal y lo simbólico. Todas las iglesias "masivas" (porque "grandes" es un adjetivo que quizás les quede ídem) ha sometido ideológicamente a la mujer como acondicionamiento inevitable al sometimiento biológico y social. Ella, la mujer, a la cual (y no en todos los casos) superamos los hombres en fuerza física pues en los demás nos iguala o nois supera (piensen en la resistencia al dolor, por caso) han sido, por siglos, relegadas a esa blanda, pasiva y chillon imagen de película hollywoodense de los años '50. Y como explicara en aquél artículo de referencia, esto no es casual: tiene algo de conspiración.


¿Lobo está?

Ya se sabe: el truco del lobo disfrazado de piel de cordero no es nuevo. Pero seguirá siendo efectivo. En este caso, ahí tenemos un ejemplo: la iglesia católica "cobijando" la Magna Mater, el poderoso arquetipo femenino, expresión microcosmica de la grandeza macrocósmica de la Diosa, en ese ingenuo, pálido reflejo de la energía de la mujer que es la Virgen.
Ejemplos colaterales del "manto de inclusión" sobran. En Argentina, por caso, la creencia popular y transgresora en la presencia espiritual de un gaucho difunto, Antonio Cruz Gil, ha comenzado a ser "aceptado" (¿ha comenzado a ser aceptado?) por una Iglesia que ya lo menciona en sus misas, allá en su loalidad natal, Mercedes, en la provincia de Corrientes.
Una actitud que algunos han interpretado como de apertura ecleciástica, o de una iglesia que se aggiorna, o de una que comprende al pueblo. Pero pregunto yo, iconoclasta al fin: ¿Y si hubiera otra intención?. ¿Y si lo que se busca es descomprimir la energía de esa creencia popular al absorberla en la institución dominante?.

Se comprenderá mejor lo que quiero decir al vincularlo al dueto Diosa - Virgen María. Es lo que me pasó a mí mismo cuando, hace unas semanas y de visita en México, tuve oportunidad de ver la película "Las nieblas de Avalon". La recomiendo. En ella se propone con bastante originalidad una relectura del mito arturiano desde la óptica ya no machista de la Tabla Redonda sino tomando como prpotagonista principal a Morgana (si hay un rostro que expresa la magia de la mujer, ése es el de Julianna Margullies, la actriz que la encarna). Pues bien, las vicisitudes de la pobre Morgana acompañan el crecimiento de la religión cristiana en la región y, finalmente, el ocaso de la isla de Avalon y el culto de la Diosa. Pero la película culmina con una idea peligrosamente seductora: que la devoción a la Diosa sigue presente en la devociòn a la Virgen.


Este ejemplo estaría evidenciado como pocos otros casos en el culto a la Virgen de Guadalupe. Otros han teorizado en que se trata, en realidad, de la sublimaciòn del antiquísimo culto a Tonantzintlalli, la Madre Tierra. Y que los cientos de miles de peregrinos que todos los años concurren a la basílica mexicana en realidad estarían continuando de modo simbólico el culto ancestral e indigenista a la Tierra. Es una buena explicaciòn. Pero falla en un punto: la devota, el devoto que no tiene la menor idea qué era Tonantzin o que, teniéndola, reniega de ella (¿cuántos mexicanos hay que aún hoy se avergüenzan de su pasado glorioso?) pone sus energías, re forma renovada y redoblada, en el contexto católico.

Y, ¿por qué decía que era peligroso?. Porque la semejanza entre ambas devociones comienza y termina en que el personaje central es femenino. Y nada más. Al culto intenso, visceral, aguerrido, fértil y sobre todo, independista del hombre que es el culto a la Diosa se opone el culto a una mujer sufrida y sufriente, en eterno llanto y espera pero, sobre todo, subordinada a lo masculino por toda la eternidad: la Virgen María. Una expresiòn espiritual donde lo depresivo de la muerte campea hasta en su más común letanía ("Santa María madre de dios/ruega por nosotros/ ahra y en la hora de uestra muerte...")
Para ponerlo de otra forma. Sostengo que no solamente el culto mariano no reemplaza, no sucede, no sblima el culto a la Diosa sino que, por el contrario y precisamente, es diseñado e impulsado para absorber y diluir las energías femeninas que de encontrar su canalizaciòn en el culto a la Diosa vivificarían la pulsión ancestral de recuperar una presencia matriarcal y lunar absolutamente peligrosa para el ideario patriarcal y solar, es decir, masculino. Toda mujher que devociona a una imagen pasiva y dominada alimenta el aspecto más entrópico de la feminidad: el bíblico, el de la mujer que debe seguir al hombre, que le debe subordinaciòn hasta la estupidez, pensada y creada para engordar atada a cuatro paredes y su prole. La mujer independiente, lúcida, aguerridamente libre, activa y participativa pero, sobre todo, dueña de su vida, madre, mujer y ser espiritual al unísono sólo puede verse reflejada en un Arquetipo a la medida de sus sueños. El que brilla cuando libera a la Diosa interior.

sábado, 29 de noviembre de 2008

LA DIOSA BLANCA





Escrito por Ananke el 13/08/2007
La Diosa Blanca, de Robert Graves.

Hace tiempo que deseaba comentar este libro: La Diosa Blanca (The White Godess), de Robert Graves, y hoy me he decidido a hacerlo porque para mí es como una prueba de fuego porque es uno de los libros más difíciles de comentar que he leído. Una tarde de hace varios años yo vagaba por las secciones de la biblioteca de mi ciudad en busca de literatura clásica (Vidas Paralelas de Plutarco y Edipo Rey de Sófocles) cuando de repente me fijé en un grueso tomo de bolsillo de Alianza Editorial. La Diosa Blanca, de Robert Graves...Bueno, yo había leído Rey Jesús y Mitos y Leyendas Griegos de ese mismo autor y me habían gustado muchísimo (como casi todo lo que leo); así que también me lo llevé prestado.

Cuando comencé a leerlo tuve una desilusión porque Alianza Editorial había publicado la novela en dos tomos y yo sólo había visto uno... ¿Quién sería el desgraciado que tenía la otra parte del libro? Lo más prudente sería reservarlo en la biblioteca aunque no me parecía un libro que leyese el gran público sino más bien amantes de la mitología y de la obra del autor. Desde luego Robert Graves era un autor ideal para leer los clásicos (Yo tengo la manía de leer varios libros al mismo tiempo, como una especie de zapping literario) y la novela o ensayo, según se mire me fue enganchando...Estupendo, pensaréis vosotros, pero no te enrolles más que mi abuelo cuando habla de la guerra y comenta el libro de una vez... Porque eres un poco pesada.

En La Diosa Blanca, Robert Graves expone su teoría de que la poesía fue originariamente un lenguaje mágico religioso vinculado a la Gran Diosa Madre; Este lenguaje sagrado fue corrompido por los invasores patriarcales en un principio y más tarde por los filósofos griegos porque los antiguos eruditos de la Hélade sólo aceptaban lo que podían comprender con la razón....y nadie puede comprender del todo a la Diosa de los Mil Nombres. Originariamente en el Mediterráneo y en Gran Bretaña se adoraba a esta deidad femenina, mil veces más generosa y cruel que cualquier dios masculino. Ella era la Tierra, la fuente de donde brotaba la vida, era la muerte o la vieja porque también era la señora y guardiana del Otro Mundo y era la Doncella porque era al mismo tiempo una virgen inocente... O no, eso tan sólo lo sabe ella. Esta diosa que representa las tres facetas femeninas fue relegada a un segundo plano por los invasores indoeuropeos, que creían en la supremacía de un dios masculino.

De este modo pudieron targiversar su historia y someterla al sistema patriarcal, pero la esencia de la diosa (Robert Graves prefiere llamarla Diosa Blanca porque dice que ese ere su color, la cebada blanca era su cereal y el cerdo uno de los animales que le estaban consagrados), no pudo ser sometida por completo y su recuerdo perduró, aunque adulterado, en los mitos y religiones que sustituyeron su culto. Pongo el ejemplo de la diosa griega Deméter, una diosa cerda por excelencia que en la mitología clásica pasó a ser hermana de Zeus y diosa de la agricultura, que ella enseña a Triptólemo y cuya hija Perséfone fue raptada por el señor de los infiernos, Hades. Deméter se enfureció de tal manera que nada crecía en la tierra, hasta que pudo recuperar a su hija seis meses al año (la primavera y el estío). Pero Perséfone era la Gran diosa en su representación de doncella, del mismo modo que ésta se convertía en la reina Hécate de los infiernos y ésta en Deméter, la madre... Por cierto, cuando Hades raptó a la diosa el porquerizo Eubuleos se hallaba cerca de allí con su piara y fue devorado por los cerdos... En esa sociedad matriarcal, las mujeres eran las reinas y sacerdotisas y los reyes eran consortes de éstas y eran sacrificados cuando acababa el año solar (de manera simbólica,aunque quizá a veces... Mejor no pensarlo), porque su sacrificio significaba renovación.

Robert graves entrelaza los antiguos mitos celtas y galeses (Arianrhod, que significa rueda de plata, Deirdre, la diosa del caldero que intenta matar a Gwiddyon, Taliesin, el legendario "rostro resplandeciente" o "frente radiante"...entre otros); Mitos griegos porque el los mitos clásicos como las sirenas, Dánae y la lluvia de oro, etc, les atribuye un origen antiquísimo relacionado con la Diosa Blanca... Incluso interpreta pasajes de la Biblia de una manera que yo nunca había visto porque jamás habría pensado que Sansón era un dios solar o Eva una diosa.

Para los amantes de la mitología esta novela es una auténtica maravilla porque encuentras mitos de casi todas las culturas antiguas bien explicados pues el buscaba en el fondo de estos vestigios de la diosa... No es un libro fácil de leer, a menos hasta que le coges el ritmo, pero la prosa de este escritor llega a ser poesía y cuando te acostumbras a su estilo enrevesado y erudito te engancha absolutamente, por lo menos a mí me sucedió eso cuando lo leía. Además habla de la batalla de los árboles, un poema larguísimo y del alfabeto calendario de los árboles (Beth Luis Nion), donde cada letra es simbolizada por un árbol y que si no recuerdo mal consta de cinco vocales y de trece consonantes.

Por último decir que Robert Graves en el libro busca ante todo la esencia de la diosa a la que un verdadero poeta debe entregarse sin reservas, olvidándose del raciocinio de Apolo porque para la poesía no sirven los límites de la razón y de la lógica y que ésta es tan libre , impredecible y caprichosa como la Diosa De Los Mil Nombres.

Nota sobre el autor:

Robert Graves nació en Inglaterra en 1895, en una familia de clase alta y de moral conservadora y victoriana. Estudió en Oxford y participó en la 1ªGuerra Mundial, donde fue herido. Se separó de su mujer y sus hijos y acabó con una poetisa, una relación que tampoco fue buena. Fue catedrático de universidad y en 1929 se instaló en Mallorca donde fallecería en 1985.

Obra:

Hadas y fusileros (poesía) 1917

Adiós a todo

Yo Claudio

Claudio el dios

Rey Jesús

El vellocino de oro

La diosa blanca

Mitos y leyendas griegos

La hija de Homero

Poemas completos 1957-1975



Forma parte del sitio www.magogris.com
La Diosa Blanca y la bruja
© Erica Jong
Trad.: Laura Celani
(No. 25, agosto 2001)

El deseo de la Diosa Madre asume muchas formas, y los arquetipos de la bruja buena y mala son sólo dos de ellas. La más famosa evocación de la Diosa Madre en la literatura reciente es probablemente la descripción que hace de ella Robert Graves en La Diosa Blanca. Graves asocia la Diosa Madre a la musa y a la luna, y llega a afirmar que ninguna composición poética es verdadera poesía si no la invoca:

La prueba decisiva de la inspiración de un poeta, podría decirse, es el esmero con el que pinta la Diosa Blanca y la isla sobre la que reina. La razón por la que un poema nos hace poner los pelos de punta, lagrimear los ojos, cerrar la garganta, enchinar la piel y sentir un escalofrío en la espina dorsal es que se trata de un verdadero poema, y un verdadero poema es necesariamente una invocación a la Diosa Blanca o Musa, a la Madre de Todos los Vivientes, al antiguo poder del miedo, y de la sexualidad... la araña hembra, o la abeja reina, cuyo abrazo significa muerte.

¿Quién es la Diosa Blanca de Graves y qué tiene que ver con las brujas? Es "una mujer bellísima, delgada, con nariz aguileña, el rostro de una palidez mortal, los labios rojos como serbas salvajes, los ojos de un azul increíble y largos cabellos rubios; se transformará de repente en cerda, yegua, perra, asna, comadreja, serpiente, lechuza, loba, tigresa, sirena u horrible arpía".
Nos ocupamos de la Diosa Blanca de Graves porque existen pruebas convincentes del hecho que, sea ella como el moderno arquetipo de la bruja a la Walt Disney (la vieja fea y mala con la nariz y el mentón curvados y cercanos), tengan la misma progenitora divina, la antigua, pagana Diosa Madre, la Reina del Cielo, conocida también con el nombre de Ísis por los egipcios, de Ishtar por los asirios, de Inanna por los sumerios y de Astarte por los fenicios... Posee muchos nombres. Corresponde también a Venus/Afrodita, que era, en los tiempos antiguos, más que una simple diosa del amor, una poderosa creadora de vida y de muerte.
El acreditado libro de Graves que, por admisión del autor mismo, tiene origen en una visión poética, expone esta tesis: que toda la verdadera poesía es en realidad una evocación a la antigua diosa adorada en el Cercano Oriente y en Europa; que su culto sobrevive en el lenguaje de la poesía, aunque sea oficialmente proscrito desde hace siglos; que todos los verdaderos poetas la honoran, conciente o inconcientemente; que el lenguaje mítico usado por los poetas es en realidad lo que queda de su liturgia. Estas son ideas fascinantes y provocativas, que arrojan luz sobre tanta poesía que de otra manera quedaría oscura. Además es interesante notar que la Diosa Blanca de Graves, la bella mujer pálida de labios de serbas salvajes, se acerca a muchas descripciones de la bruja bella.
Una vez que Graves nos la ha descrito, empezamos a detectar su presencia por doquier. Por cierto es ella "La Belle Dame Sans Merci" de Keats, la encantadora que representa el amor, la muerte y la inspiración poética, la moderna encarnación del tríplice aspecto de la diosa.
Si se buscan las huellas de esta diosa en la literatura poética, se hallan invocaciones dirigidas a ella por doquier, de Shakespeare a Spenser, a Donne, a John Clare, a Coleridge, a Keats, a Yeats y otros. Dice Graves que la presencia de la diosa se reconoce no sólo por su aparición en un poema, sino también por sus manifestaciones invisibles.

...por ejemplo, cuando las lechuzas gritan, la luna navega entre las nubes huidizas, los árboles ondean lentamente, todos juntos, sobre una cascada fragorosa, y se oye un lejano ladrido de perros; o cuando el sonido de las campanas en el aire gélido anuncia al improviso el nacimiento del Año Nuevo.

Todos los poetas saben que algunos lugares, los brezales, los bosques, el mar, son más que otros fuente de inspiración, y esto pasa porque están habitados por la diosa, mientras que ha sido ya desterrada de ciudades y autopistas, o, más probablemente, se fue por su propia iniciativa.
La teoría de Graves es innegablemente sugestiva; mas es verdadera en sentido poético, no literal. Graves, que seguramente no es feminista (a pesar de su apasionada fidelidad a la musa) se sirve otra vez de su teoría, en La Diosa Blanca, para racionalizar la relativa escasez de poetisas en la historia de la literatura. Puesto que él concibe la relación entre la musa y el poeta en sentido sexual, y puesto que su imaginación no llega a concebir mujeres que hagan el amor con otras mujeres, no logra hipotizar mas que rivalidad, entre la poetisa y la musa. Una teoría no sólo ingenua, sino también cómoda. La musa puede ser muchas cosas para la poetisa: madre, amante, doppelgänger. Frecuentemente, cuando la poetisa se dirige a su musa, se dirige al lado hechiceresco de su propia alma... a la diosa de la muerte y de la destrucción que está dentro de ella. "Como ella", de Anne Sexton, es perfecto ejemplo de lo que hemos apenas dicho.
Descubriremos muchos otros puntos de contacto entre diosa y bruja, bruja y poetisa, siguiendo en la lectura. Por el momento, de todos modos, para analizar la relación poeta-musa y la relación poetisa-musa, intentaremos establecer con qué frecuencia, en los poemas escritos por mujeres, la poetisa se identifica con la bruja, la arpía, el principio de la destrucción. El poeta varón manifiesta este principio con "La Belle Dame Sans Merci". La muerte está afuera, en vez que dentro de la conciencia. La muerte es la tentadora, la seductora, la musa. Para la poetisa, la muerte está frecuentemente dentro de la conciencia, se identifica frecuentemente dentro de la creatividad poética... un arte peligroso para las mujeres. Puede ser que las mujeres, en una cultura patriarcal que les provee poquísimas imágenes positivas de ellas mismas, poquísimas imágenes positivas de la feminidad, hayan terminado con identificar su propia creatividad (la cosa que las diferencia de las otras personas, de las otras mujeres) con la destructividad. Frecuentemente, en realidad, han realizado su misma profecía de destrucción suicidándose. Se han matado en la esperanza de poner fin a su trágica diversidad. Mas, desgraciadamente, haciendo así no han matado a esta diversidad, mas sólo a los poemas que habrían podido escribir. Es ésta la primera de muchas conjeturas provocativas acerca de las mujeres reveladas por el estudio de la bruja. Creo que se pueda tranquilamente decir que, empezando a comprender la figura de la bruja en el mito, en la poesía y en la religión, hemos dado un paso importante hacia la comrpensión de la situación de las mujeres en la sociedad patriarcal y de las extrañas adaptaciones psicológicas que han sido obligadas a hacer... en la vida, en la religión y en el arte.

sábado, 15 de noviembre de 2008

EL MAESTRO Y LAS MAGAS



El maestro y las magas
(Editorial Siruela 2005)
En este libro que completa su autobiografía La danza de la realidad (Siruela, 2001), Alejandro Jodorowsky cuenta cómo conoció al maestro japonés Ejo Takata, que lo inició en la meditación, en el budismo zen y en la enseñanza que transmiten los koans. Sin embargo, la aplicación de estos conocimientos en la vida lo aprendió de un reducido grupo de mujeres ("magas") que nada tenían que ver con el budismo. Aunque era el propio Takata quien le mostraba la esencia del zen y de los koans, la experiencia de dichas enseñanzas sólo la aprendía a través de estas mujeres.

En este libro nos habla de la escritora y pintora surrealista Leonora Carrington; de Doña Magdalena, que le enseñó el masaje iniciático; de la poderosa actriz mexicana la Tigresa; y de Reyna D'Assia, hija del ocultista G. I. Gurdjieff. Pero en la vida del autor hubo otras magas: la sacerdotisa de los hongos María Sabina, la curandera Pachita o la cantante chilena Violeta Parra, de quienes ya escribió en La danza de la realidad y Psicomagia.




El mensaje de las magas

Lorenzo León Diez



El maestro y las magas
Alejandro Jodorowsky
Grijalbo 2005

En el más reciente libro de su afiebrada producción, Alejandro Jodorowsky, como siempre, nos divierte y enseña en la narración de sus experiencias con hombres y mujeres excepcionales. La estancia mexicana del gran artista chileno es, sin duda, la más trascendente de su vasto intinerario internacional no solamente para él sino para nuestra cultura. Jodorowsky y Carlos Castaneda son los dos autores extranjeros que con más intensidad y conocimiento de causa, han difundido los valores arcaicos de México en el mundo. Ambos fueron aprendices de brujos y maestros de otros.



Pachita

Una de las magas o brujas más impactantes, que operó de cáncer del hígado a Jodorowsky y a quien acompañó en otras intervenciones, es la curandera Pachita. Sus experiencias con ella están narradas en los libros La danza de la realidad y Psicomagía, por lo que aquí se refiere solamente al anillo de oro que ella le colocó en un dedo mientras reemplazaba un corazón muerto por uno vivo (sangre, olor pestilente, penumbra, aullidos del paciente). ¿Qué quiso decirme Pachita –se pregunta- ¿Me propuso una boda espiritual?. Es posible. Mi contacto con ella me permitió años más tarde crear la Psicomagía y el Psicochamanismo. ¿Sabía la curandera que esto iba a suceder o lo deseaba e hizo todo lo posible para provocarlo? Misterio. Como sea, después que llega a su casa y se duerme, el anillo, al despertar, desaparece.

María Sabina

Otra maga, a la que sólo se refiere brevemente, es María Sabina, a quien no conoció físicamente sino en un nivel onírico. Cuenta que un amigo, el pintor Francisco Fierro, le entregó un regalo que le había mandado Sabina desde Huautla: seis parejas de “niñitos santos”: Ella te vio en sueños. Parece que vas a realizar una obra que ayudará a que los valores de nuestro país se reconozcan en el mundo, le dijo. Afirma Jodorowsky que hasta el día de su muerte, María Sabina apareció en mis sueños –en los momentos difíciles- y siempre me fue de gran utilidad.

El monje zen

El director de teatro tenía 30 años cuando se hizo discípulo del monje róshi (venerable maestro) Ejo Takata, que en 1967 llegó a México luego de que decidió salirse, después de 30 años, de su monasterio en Shofukuji, Japón y viajó hacia California en Estados Unidos intrigado de por qué los hippies estaban interesados en el zen. De allí, en un camión de carga que transportaba naranjas, llegó hasta la Merced, en la ciudad de México, donde por azar lo descubrió un discípulo de Erich Fromm, y lo llevó como regalo al grupo frommiano. Jodorowsky, al conocerlo, le ofreció su casa para que la transformase en un zendó (lugar para la meditación). En su libro el autor hace una reseña de sus primeros cinco años de meditaciones guiadas mediante la solución de los koans, especie de adivinanzas que sumergían a mi razón en un estado de agonía.



Leonora Carrington

Takata envía a Jodorowsky, para continuar su aprendizaje, con la pintora surrealista Leonora Carrington, quien vivía en México y tenía 52 años de edad. Deja que ella te otorgue la mujer interior de la que tanto careces, le dijo el monje. Y héla aquí: Antes que nada, en lo alto de la escalera más que a una mujer vi a un ser. Más que un cuerpo vi una silueta alargada que sólo pude definir como una penumbra concreta donde brillaban dos ojos penetrantes llenos de un espíritu huracanado pero cristalino. Parecía que su mirada estaba hecha de alma.
Los personajes del libro son reales y fidedignas las situaciones que cuenta, pero todo al mismo tiempo es fantástico o surreal. El autor ingresa en el otro hacia sí mismo o desde su yo al otro que es su espejo. Leonora habitaba en un ámbito regido por otras leyes que las de la razón. Una noche ella le llama por teléfono y le dice: Ya no te llamas más Alejandro. Te llamas Sebastián. Cuidado: nos vigilan. Para consolidar nuestra unión vamos a cometer una fechoría sagrada. Levántate y alquila una habitación en el hotel Reforma. Acepta sólo la número 22. No temas: por las leyes del santo Azar, ese lugar estará libre. Llegaré allí a las nueve de la mañana. Cuando Jodorowsky ha cumplido y la espera le sucede que mi sexo fue invadido por una frialdad cadavérica. La posibilidad de tener una erección me pareció inalcanzable. Los miedos ancestrales del incesto con la madre me habían castrado. Sin embargo, cuando la pintora llega me di cuenta que me había equivocado al juzgar sus intenciones. En su actitud no había nada de sexual. Lo que Leonora le propone es comer cada quien una calavera de azúcar con el nombre de cada uno grabado en la frente. Vamos a devorarnos el uno al otro, le dijo. En un momento su rostro se esfumó y en su lugar vi el mío. Ella le dijo Ahora tu cara es mi espejo.



María Félix

Leonora Carrington estaba pintando en ese entonces un retrato de María Félix. Al terminarlo organizó una velada con la actriz, que Jodorowsky pudo atestiguar. Y así retrata él a su vez a la diva: María Félix, al natural, era mucho más impresionante que en la pantalla del cine. Su espesa melena azabache, su figura delgada, sus pasos de reina, su actitud viril y castradora, su embriagante belleza mexicana, sus barrocas joyas, su lujoso traje de noche y sobre todo el brillo imperial de sus ojos, aunado a su leyenda de mantis religiosa, cortaban el aliento.
La visión de la mujer en Jodorowsky tiene que ver con su traumática relación materna. Su madre se llamaba Sara Felicidad y cuando Alejandro tenía 7 años, ella le contó: Después de hincharme a golpes los ojos (porque le pareció que había mirado con apetito a un cliente en la tienda), tu padre me violó, dejándome encinta. Desde entonces lo odie y a ti no te pude querer. Cuando naciste me hice ligar las trompas. O sea, Jodorowsky fue un feto no deseado. Mis padres más que como un feto me vieron como un tumor. En una reflexión a propósito de María Félix, que dice en un momento “el perro también me desea” el artista escribe que porque deseaban mi presencia en el mundo, todas las fuerzas del universo se confabularon para que naciera. Cada ser viviente es un triunfo del deseo cósmico.

El maestro Ejo Takata medita
durante la función de Zaratustra



La Tigresa



Una de las magas más espectaculares en el tránsito mexicano de Jodorowsky es Irma Serrano, la Tigresa, que en esos años había montado un espectáculo en el famoso teatro Fru-frú, donde todas las noches escenificaba Nana, ante un público escandaloso que le gritaba ¡pelos! De ella se decía que era amante del presidente Gustavo Díaz Ordaz, a quien en su círculo de guardaespaldas y chulos, se le apodaba El califa. La Tigresa manda llamar a Jodorowsky con unos amigos: dice que le gustas y te quiere conocer. Llega el autor a su camerino, que era igual que entrar en la jaula de una fiera. A una mujer así bastaba verla un segundo para no olvidarla nunca. La mirada carnicera de su grandes ojos parecía desprovista de piedad. Una abundante melena negra encuadraba un rostro de muchacha pueblerina, convertido, por hábiles operaciones quirúrgicas, en el de una princesa azteca. Incluso sus dientes estaban limados para, sin esquinas angulares, hacerlos parecer diminutos cuchillos. Dos senos inflados por la silicona torturaban una bata semitransparente, sus piernas, mucho más abultadas de lo normal, descansaban sobre la mesa del tocador. ¿Qué decir de su voz? Cada una de sus palabras navegaba en un sordo gruñido. En cualquier momento sus frases podían convertirse en puñaladas.
La experiencia con la Tigresa es hilarante (para el lector) y atroz para el artista. Ella saca una botella de mezcal (vamos a ver si eres macho) y le ordena beber a su ritmo, vaso tras vaso, hasta consumirla. Luego, pone otra botella, llena. Completamente borracha cayó hacia atrás. De espaldas, con las piernas abiertas, mostrándome la oscura boca que todos los mexicanos deseaban ver, me dijo: sumérgete en mi pozo. Pero te advierto que no tiene fondo.
Ebrios salen del teatro, suben a una limusina que los lleva a una amplia construcción de cemento que imitaba un castillo medieval. Ella lo conduce a través de su castillo hasta su dormitorio, un lecho redondo, con sábanas de seda color sangre. Me encontré tendido en el círculo sedoso junto a la Tigresa desnuda, inmóvil, como muerta. Traté de excitarla recorriendo con mis manos húmedas su cuerpo liso y frío. No tuve la sensación de tocar carne. Sus senos, piernas, glúteos eran duros, como de mármol. Tal pasividad desintegró mis ilusiones eróticas. En escasos segundos, mi falo se hizo pene.
La Tigresa le dice que él tiene que hacerlo todo, aunque él alega que colabore. ¡Si no se te levanta, llamaré a los periódicos y todo México sabrá que eres impotente!. Con esfuerzo el autor trepa sobre la estatua y ayudado por la saliva comencé a penetrar en su indiferente vagina. Ella me detuvo. Calma, artista. Ya me demostraste que puedes, y lo más importante, también te lo demostraste a ti mismo. Eso basta. Tu esperma no lo necesito. Prefiero que me des tu talento. Con esto hemos firmado un contrato. Vamos a trabajar juntos, tengo un gran proyecto.
Jodorowsky piensa: Tenían razón los ciudadanos al colocarla, en la escala de la popularidad, junto a la Virgen morena, porque esa mujer, en espíritu, era de una pureza impenetrable.
Y luego viene una gran farsa, pues acuerdan aparecer ante la prensa como amantes, y a esto se presta la esposa del artista, Valerie, pues era la publicidad preliminar para lanzar Lucrecia Borgia. Sin embargo los arrebatos de la Tigresa, al no asistir ni a los ensayos, hacen imposible la colaboración, viene un lío legal por los derechos de la obra y la ANDA falla salomónicamente: que ambos presenten sus versiones y el público decida: resultado, Jodorowsky dura un mes y medio en cartelera, mientras la Tigresa, que se desnuda por completo, gana un montón de dinero . Finalmente, tomando un café como amigos ella le dijo: Fue un buen escándalo. Gracias a la guerra que me diste, he ganado una fortuna. Permite que te haga un regalo, y le colocó un anillo de oro adornado con una calavera.¿Otra boda espiritual, como la de Pachita? Cuando llegué a mi casa, por más que lo intenté, no pude quitarme el anillo del dedo. Sentí, cuando acariciaba el cuerpo de mi mujer, que la calavera dorada emitía efluvios nocivos. Acude entonces con su maestro Takeda que sonriendo, me lo quitó del dedo sin hacer el menor esfuerzo. Cesó el dolor de mi brazo.
En sus meditaciones con el monje se plantea el siguiente koan: Un monje pregunta:
La nieve cubre mil colinas, pero ¿por qué sólo el pico más alto no está blanco?
Otro monje contesta: Deberías conocer la más absurda de las absurdidades. El primer monje pregunta: ¿Cuál es la más absurda de las absurdidades?. El monje segundo dice: ¡Ser de un color diferente al de las demás colinas! Conclusión: ¡Conviértete en colina!
Comprende entonces Jodorowsky que la Tigresa, con sus zarpasos, me había dado una importante lección. Al aceptar colaborar conmigo debí, dejando del lado mi vanidad de director, incorporarla a la obra sin tratar de cambiar su manera de ser. Entre los dos, ambos cubiertos de nieve, hubiéramos obtenido una Lucrecia admirable. La actriz no trataba de ser diferente de su público, yo en cambio, sintiendo que mi arte era superior, desligándome de los espectadores, por considerarlos vulgares, los perdí.
El autor teje relaciones luminosas entre sus experiencias con brujas y las formas sutiles de la enseñanza zen.

Unica foto conocida de doña Magdalena




Doña Magdalena

Alejandro Jodorowsky es mimo, actor, director de teatro, director de cine, escritor, autor de comics, tarotista y un reconocido terapeuta. Autor de la psicogenealogía, más o menos al mismo tiempo que Bert Hellinger lanzó su técnica de “constelaciones familiares” (ver Ciclo No. 48), en este libro revela las fuentes de otra de sus aportaciones holísticas, el “masaje iniciático” que aprendió de la curandera Doña Magdalena, que lo salvó de ser violado por un grupo de prostitutos que en un callejón de la ciudad de México le propinaron una golpiza. Me inmovilizaron boca abajo con las nalgas al aire y las piernas abiertas. Acompañada por un coro de burlas, una mano diestra me untó saliva en el ano. Sus risas se congelaron cuando una voz femenina exclamó: ¡Déjenlo, es mío! Con los pantalones colgando de mis rodillas como un molusco muerto, asaltado por temblores nerviosos, con una absurda voz de niño me puse a lanzar sollozos de humillación. Doña Magdalena le dijo: No te avergüences, muchacho. No des tanta importancia a la penetración. Esos jóvenes no son malos, los conozco bien. Cada vez que están enfermos vienen a verme. Si se portaron así contigo es porque ofendiste a uno de ellos. Y de todas maneras, como son profesionales te hubieran poseído sin hacer daño. Tal vez querían hacerte aceptar el lado receptivo, que todo hombre de pelo en pecho reprime por desprecio a la mujer.
Doña Magdalena lo lleva a su casa, le desinfecta las rodillas y me invitó a sentarme en una mesa de masajes. Se identifica con él como parte de las elementales partículas de la conciencia eterna y hablando desde la tercera persona del plural le dice: lo que te vamos a enseñar no es sólo para ti: la semilla se da al sembrador para que haga fructificar la tierra. Como en el caso de las magas Pachita y María Sabina, Doña Magdalena decide, a través de él, difundir un conocimiento oculto. Si hasta ahora te has ido por el camino mental, nosotras te guiaremos por el camino corporal.
Al día siguiente, la curandera lo recibió completamente desnuda. Como en otras ocasiones, el aprendiz se enfrenta a esta nueva maestra, primero con el cuerpo. Magdalena, en carnes, parecía vestida con su alma. Su calma, su dignidad, la armonía de sus movimientos, el tono parejo y oscuro de su piel, la hacían parecer un ídolo de greda. Y empieza un ritual conmovedor, pues el artista toma conciencia primero de su vestimenta, al despojarse de ella, sobre todo de la chamarra de cuero. Has llegado cubierto con los restos de un animal asesinado. El dolor, amalgamado en el cuero, traspasa tu carne y se asienta en tu alma. La piel entera es un ojo que absorbe al mundo. Ten cuidado con los materiales con que la cubres. Todo objeto tiene su historia. El lino, la seda, el algodón, la lana, son elementos puros que no empañan tu mente. El resto es maligno, ataca tus células, te desequilibra el sistema nervioso, inyecta sufrimiento en tu carne. La ropa usada sin conciencia es un disfraz. En esta sección de su libro, Jodorowsky transmite al lector una sabiduría milenaria sobre el cuerpo. La curandera explica cada acto que realiza: desvestirlo (La mujer y el hombre sagrados no deben vestirse para parecer sino para ser. Las vestiduras tienen una forma de vida), bañarlo (cada uno de sus siete cuerpos), rasparlo con un cuchillo de hueso (para quitarte el miedo y sacarte del calabozo carnal), palparlo (me pareció que sus dedos se hundían en mi carne hasta asir la osamenta y hacerla girar hacia fuera, como si estuviera abriendo un féretro largo tiempo cerrado. Si los huesos son seres, las articulaciones son puentes por donde has de atravesar el tiempo, le dice), pellizcarlo o estirarlo (tu piel no es una cárcel que te priva del mundo, no vives encerrado en una ilusión que llamas “dentro”. Permite que te lleve hacia “afuera” para que cese el infierno de la separación) y masajearlo. (Estabas lleno de cofres cerrados, guardando tristezas, sufrimiento, rabias, frustraciones. Cuando reviví tus huesos te hice ir hacia adentro; cuando estiré tu piel, hacia fuera; al abrir cada uno de tus músculos te impulsé hacia los lados, alba y crepúsculo al mismo tiempo; ahora te he vaciado de esos recuerdos, presos en las fibras de tus músculos). Doña Magdalena va despertando a la conciencia cada uno de los órganos, con su voz les da voz: habla el hígado, el corazón, los pulmones. Se refiere a las víceras: En vosotros, los hombres, la vícera se hace órgano. Nosotras sentimos nuestra vulva como un centro creador. Vosotros sentís el falo como un compañero, una herramienta placentera, y lo separaís del centro emocional, acuéstate, voy a dar raíces a tu sexo. El trabajo de Doña Magdalena en el cuerpo del artista es metaforizado como una creación demiúrgica. Son páginas vibrantes y altas las que logra Jodorowsky al reproducir las palabras de la curandera que explican lo que sus manos hacen con él (¿El cuerpo que me ofreces es un todo o un fragmento? Reconoce que lo vives como un fragmento.) Le peina el aura, le lava su sombra (un reloj de sol). Se unta a él. Lo chupa. Lo sopla. Lo muerde inyectándole palabras en maya. Es una experiencia que duró cuarenta días, hasta que él puede practicarse el automasaje. Una tarde regresa a buscarla, pero ya no la encuentra. Pregunta a uno de los prostitutos que se ofrece en la esquina y le dice: Doña Magdalena es como el aire, llega transportando semillas, las siembra y se va.

Reyna D’Assia, hija de George Ivanovitch Gurdjieff,
posa con su hija Ivanna cuyo padre puede ser Alejandro
Jodorowsky o el brujo oaxaqueño don Prudencio.

La hija de Gurdjieff

Reyna D¨Assia descubre a Jodorowsky cuando éste promovía su película El Topo. Al verlo se le echa encima, lo abraza, venía buscándolo desde Nueva York: senos que retaban, nalgas rebosantes, encrespada melena extendiéndose como un aura de alquitrán y en lugar de ojos dos pozos azules. Él artista viste el atuendo de cuero negro que usó para su película, pues cuando ella lo encuentra él daba una conferencia de prensa; la extravagante mujer lo invita a su hotel, al llegar se desnuda y le pide que, sin quitarse su traje negro, la penetre. Así como Doña Magdalena le revela los secretos del cuerpo mediante las técnicas que él llamará masaje iniciático, la bella muchacha va a mostrale las técnicas vaginales de éxtasis sexual que aprendió de su madre, quien fue enseñada a su vez por el célebre filósofo ocultista George Ivanovitch Gurdjief (Ver Ciclo No. 38), padre de Reyna: Gurdjieff decía que la mayoría de las mujeres, por perezosas, tienen un “atanor” muerto. Desde pequeñas se les enseña que el falo es poderoso, activo, vital y que ellas llevan entre las piernas un cesto semejante a un pantano, sin otra posibilidad de acción que la de ser llenado por el sembrador de espermatozoos. Gurdjieff enseñó a mi madre a despertar y hacer crecer su alma desarrollando una vagina viva. De la misma manera como enfrenta el cuerpo de Doña Magdalena o de Irma Serrano, el artista percibe el de D´Assia también con sus palabras: Mi vagina logra realizar todos los movimientos que hace la lengua. Es más, puedo a voluntad aumentar o disminuir la secreción lubricante. El discurso de la extranjera empalma en efecto con los conocimientos difundidos por el mago ruso, quien llegó a Estados Unidos presentando su escuela de Danzas iniciáticas, y que Reyna representa para el artista, quien presencia cómo ella sentada como una reina, con las rodillas muy separadas, después de una larga absorción de aire lo fue expeliendo para producir un ruido musical, entre metálico y orgánico. Ella le explica que en la remota antigüedad, para hacer dormir a los pequeños, las canciones de cuna se entonaban con la vulva. Cuando las mujeres olvidaron esta capacidad, sus hijos cesaron de sentirse amados. El llanto que te embarga expresa el dolor de haber tenido una madre con el sexo mudo. Al mismo tiempo que lo alecciona sobre la naturaleza del amor y la conciencia, le enseña técnicas sexuales: Esta que acabas de conocer es la primera de las técnicas que toda mujer debe desarrollar para satisfacer a sus amantes, la manual. Las otras tres son la bucal, la vaginal y la anal. Mi santo padre asimilaba estas cuatro habilidades a los centros intelectual, emocional, sexual y corporal. Está claro que vía manual corresponde al cuerpo; la vaginal, al sexo y la bucal, al intelecto. Por tanto, empleando la técnica anal podemos controlar las emociones del hombre ¿quieres ensayar?Ensayé y me volví loco.
Como se puede notar la experiencia es muy original y ofrece una dimensión nueva a lo erótico. El artista le pide que se quede en México y ella ríe, llamándolo un bárbaro psicológico. Unas cuantas contracciones del esfínter anal han bastado para que te encadenes a mí. Los diálogos de este capítulo son delirantes e instructivos, pues en todo momento D´Assia expone el evangelio de Gurdjieff, a tiempo que hace el amor y danza, recitando series incomprensibles de números, hasta que finalmente le propone a Jodorowsky ir a Monte Albán y luego buscar un brujo en un pueblito para comer hongos que producen una verdadera muerte. Encuentran, después de mil peripecias, al anciano Prudencio Garza, que ya los esperaba, los lleva a su choza y le pide a ella que se desnude y se acueste en el petate. Le da a comer cuarenta hongos blancos semejantes a pequeños falos. El viejo reza a la Santa Muerte. Ella empalicede y deja de respirar. Pasan las horas. Al otro día sigue igual, hasta que el viejo le da de beber al artista un poco de leche. Cae dormido y despierta hasta que ella ya está vestida, se van y le cuenta ella que al despertar me encontré tendida en el suelo, desnuda, con las piernas abiertas y Don Prudencio sobre mí introduciendo su falo en mi vagina. No sé qué pensar. Es extraño que yo volviera a la vida justo cuando él eyaculaba. Al final del capítulo aparece una foto de Reyna, con una niña, que luego de algunos años ella le envió a Jodorowsky con una lacónica misiva: Yo con Ivanna, mi hija. No sé si su padre eres tú o don Prudencio.
Como se puede ver en esta breve glosa, cada capítulo con sus respectivos personajes, está narrado a manera de un cuento; Jodorowsky es uno de los mejores escritores hispanoamericanos, aunque el término “escritor” le queda corto, pues su interés es extra literario. Él lo que busca es aportar su experiencia a los lectores, en el camino del autoconocimiento y, también, difundir los valores de la tradición oculta en prácticas de sanación. El arte, para el chileno-judío-mexicano-francés, es el espacio que conecta todos los mundos y todos los estadios del hombre.Para finalizar, su libro apunta sabrosas anécdotas con Pablo Neruda, George Harrison, (que quiso interpretar el papel principal de la película La Montaña Sagrada, siempre y cuando el director eliminara la escena en la que a este personaje se pone en posición supina, con las nalgas frente a la cámara y se le enjabona el ano), Mario Moya Palencia, secretario de gobernación de Luis Echeverría, que lo manda traer con policías a su despacho para amenazarlo por la próxima presentación de su película La Montaña Sagrada; Dalí, que le quería cobrar por actuar en Dune, proyecto frustrado, cien mil dólares la hora; Orson Welles, que aceptó participar; Fellini, que al verlo exclamó: ¡Jodorowsky! Al borde de las lágrimas respondí: “Papá!”



Ciclo Literario.

El URL de este documento es http://www.cicloliterario.com/ciclo59abril2007/elmesanje.html




Leonora Carrington





LA ARCAICA ACTUALIDAD DE LEONORA CARRINGTON

por Mariano Flores Castro
Susan L. Aberth, Leonora Carrington: surrealismo, alquimia y arte, Traducción de José Adrián Vitier. CONACULTA-Turner, México, 2004.


La próxima gran revolución de la humanidad no será científica ni tecnológica sino espiritual, afirma un creciente número de sabios, artistas y escritores de todas las latitudes del planeta. Pero tendrá enormes obstáculos por vencer, como la inercia ideológica que, bajo el influjo de cierto positivismo trasnochado y veladamente inquisitorial, rechaza todo aquello que sea inclasificable o inverificable por métodos científicos. Tanto el materialismo dialéctico como el capitalismo anteponen la razón y la lógica a las posibilidades de la magia, la espiritualidad y las poéticas alternativas, considerándolas tan sólo arcaicas maneras de explorar lo sobrenatural y lo fantástico mediante lenguajes primitivos e irracionales. Si la revolución en ciernes llega a su apogeo, Leonora Carrington será reivindicada como uno de sus iconos precursores, una suerte de adelantada que vislumbró desde niña y asumió de adulta los poderes derivados de una manera radicalmente distinta de pensar, de vivir y de crear. Ése es el signo distintivo de su videncia. Ése es su alcance hasta el arte actual, que ya no mira sólo al objeto, sino también al misterio que subyace a toda materialidad. En este sentido, el libro de Susan L. Aberth, Leonora Carrington, surrealismo, alquimia y arte, es oportuno y atiza la pasión por la vida y la obra de nuestra artista.
Que en 1937 una muchacha inglesa de familia rica y convencional dejara el hogar para seguir a un pintor mucho mayor que ella (Max Ernst, de 46 años), era un verdadero acto de rebeldía intolerable. En ese acto Leonora cifró uno de los primeros rasgos de su diferencia existencial respecto a los cánones de una sociedad británica hipócrita y aburrida. Se marchó a París y su destino como artista se definió conforme fue conquistando un lugar entre los surrealistas franceses, que la acogieron primero como una mujer-niña-musa y luego como una femme sorcière. Acogida, mas no cooptada ni convertida en una musa que lavara los trastes de los “genios” en turno. Su vigor intelectual, su libertad y su capacidad creativa evitaron que la engullera el grupo encabezado por Breton. Estamos acostumbrados a leer la historia del arte del siglo XX sin objetar palabra, donde se nos asegura que los grandes pintores surrealistas fueron Magritte, Masson, Ernst, Delvaux, Miró, Tanguy y Dalí. Es tiempo de corregir esa postura, tan misógina como estéticamente miope. La gran figura internacional del surrealismo ha sido Leonora Carrington y aunque más de un académico arqueará la ceja en gesto desaprobatorio, estoy convencido de que a la postre se aceptará esta visión, por iconoclasta que parezca.



El libro de Aberth viene a confirmar la convicción de quienes vemos en esta creadora a una descendiente de la estirpe de Raymundo Lulio, Leonardo da Vinci y William Blake, entre otros pensadores, artistas y poetas independientes e inconformistas surgidos del medioevo a nuestros días. Lulio intentó unificar todas las ramas del conocimiento, fue un conocedor del misticismo sufi y admiró el espíritu contemplativo del Oriente. Respecto a Leonardo, poco puede añadirse sobre su conocido interés por la alquimia y las ciencias ocultas. Y baste recordar que Blake es el autor de Todas las religiones son una y El matrimonio del cielo y el infierno. Los tres experimentaron visiones extrañas y tienen muchas cosas en común con Leonora, como el peso del catolicismo y sus martirologios, y un espíritu difícil de contentar. Leonora, además, ha investigado la mística de los monjes tibetanos a través de los textos de Alexandra David-Neel, y el ocultismo promovido por Kurt Seligmann, autor de una Historia de la Magia que la influyó determinantemente. Ello explica en parte su esoterismo, su vivo interés por la diversidad cultural del mundo y su asimilación de lenguajes plásticos y poéticos a menudo ajenos a la tradición de Occidente.
Whitney Chadwick ha escrito: “Los cuadros más recientes de Carrington dependen de un vibrante metalenguaje para vencer las limitaciones del espacio y el tiempo lineales y comunicar la interdependencia de todos los aspectos del mundo fenoménico”. Cierto, y lo ha hecho obsedida por la exploración minuciosa de su oficio y sus posibilidades. Gracias a los consejos de Ozenfant y, sobre todo, a la observación de las obras maestras del Renacimiento italiano, Leonora adquirió el poder que da la cocina pictórica, y afirma: “Lo que necesitaba era técnica. No ideas. De ésas todo el mundo tiene. La técnica, en cambio, es algo que se aprende. Por eso me dediqué a estudiar las fórmulas de la pintura.” En este arte, como en el chamanismo y en la poesía, la virtud se adquiere de maestros que han trascendido los efímeros relámpagos de la inspiración y que están ligados a saberes (secretos) transmitidos de generación en generación. Pueden orientarse a la innovación y la experimentación, pero su sentido profundo es continuar una larga tradición reveladora de mundos que se ocultan bajo lo conocido real y que esperan ser (re)creados por seres altamente revolucionados. En el caso de Leonora, se trata de mundos poblados de personajes híbridos, zoologías y floras imaginarias, paisajes oníricos y escenarios del subconsciente, laberintos recorridos por perros y caballos, salamandras y toros, brujas y jabalíes y huevos mágicos que van conformando la propuesta singular de una artista y escritora que sonríe ante los dogmas de este tiempo de imaginación atrofiada y supuestamente seguro bajo el techo de sus vanas convicciones. De ahí la importancia del libro de Aberth, un intento serio por situar a Carrington en el lugar que se merece entre los más importantes artistas contemporáneos.
Ciertamente, el texto de Aberth es magistral. Esta doctora en Historia del Arte por la City University de Nueva York, ha sabido leer —en el sentido chino de apreciar la pintura de un artista— las imágenes que ratifican a Leonora Carrington como una maga superior, una demiurga de universos y lenguajes originales, inquietantes, sin concesiones a la vulgaridad del raciocinio autocomplaciente de quienes se creen poseedores de verdades inmutables.



Leonora Carrington
De Wikipedia,

Leonora Carrington (6 de abril de 1917) es una pintora surrealista y escritora mexicana de origen inglés.


Biografía

Nace el 6 de abril de 1917 en el pueblo de Chorley, en Lancashire, Inglaterra. En el año 1936 ingresa en la academia Ozenfant de arte, en la ciudad de Londres. Al año siguiente conoce a quien la introdujo indirectamente en el movimiento surrealista: el pintor alemán Max Ernst, a quien vuelve a encontrar de nuevo en un viaje a París y con quien no tarda en establecer una relación sentimental. Durante su estancia en esa ciudad entra en contacto con el movimiento surrealista y convive con personajes notables del movimiento como Joan Miró y André Breton, así como con otros pintores que se reunían alrededor de la mesa del Café Les Deux Magots, como por ejemplo el pintor Pablo Picasso y Salvador Dalí.

En 1938 escribe una obra de cuentos titulada "La casa del miedo" y participa junto con Max Ernst en la Exposición Internacional de Surrealismo en París y Ámsterdam.

Previamente a la ocupación nazi de Francia, varios de los pintores del movimiento surrealista, incluyendo a Leonora Carrington se vuelven colaboradores activos del Kunstler Bund, movimiento subterráneo de intelectuales antifascistas. Al acercarse la guerra entre Francia y Alemania, el arresto en 1939 de Max Ernst por parte de las autoridades francesas, causa en la pintora un episodio de depresión nerviosa, del cual se restablece rápidamente, sólo para verse obligada a huir a España, ante la inexorable invasión nazi.

En España sufre otro colapso nervioso, que causa su internamiento en un hospital psiquiátrico de Santander. De este período la pintora guardará una marca indeleble, que afectará de manera decisiva su obra posterior.

En 1941 escapa del hospital y arriba a la ciudad de Lisboa, donde encuentra refugio en la embajada de México. Allí conoce al escritor Renato Leduc, quien terminará ayudándola a emigrar. Ese mismo año contraen matrimonio y Leonora viaja a Nueva York. En 1942 emigra a México y en 1943 se divorcia de Renato Leduc.

En México, la pintora reestablece sus lazos con varios de sus colegas y amigos surrealistas en el exilio, quienes también se encuentran en ese país, tales como André Breton, Benjamín Peret, Alice Rahon, Wolfgang Paalen y la pintora Remedios Varo, con quien mantendrá una amistad particularmente duradera.

Obra

* La Casa del Miedo
* Una camisa de dormir de franela
* El Mundo Mágico de Los Mayas
* La Señora Oval: Historias Surrealistas
* La Trompeta acústica
* La Puerta De piedra
* El Séptimo Caballo y Otros C
uentos